
Asteroide 2024 YR4: Nuevos cálculos revelan posible impacto lunar en 2032
La NASA descarta riesgo para la Tierra, pero estima un 2% de probabilidad de colisión con la Luna. Astrónomos celebran la oportunidad de estudiar un evento único en la historia espacial.
Científicos descartan choque contra la Tierra, pero anticipan un espectáculo astronómico en la Luna
El cuerpo celeste que alarmó a la población mundial hace cuatro semanas, tras registrarse un 3,1% de probabilidades de impactar contra nuestro planeta dentro de ocho años, podría finalmente dirigirse hacia la Luna, de acuerdo con un reciente análisis de la NASA, la máxima autoridad en exploración cósmica.
Expertos en astronomía utilizaron el pasado 26 de marzo el poderoso telescopio espacial James Webb, el instrumento de observación más avanzado de la era moderna, para reevaluar la trayectoria del objeto estelar. Los datos obtenidos descartan por completo un eventual choque con la Tierra, pero revelan que el asteroide, denominado 2024 YR4, posee "aproximadamente un 2%" de probabilidades de impactar contra el satélite natural, según explicó Julia de León, investigadora española y coautora del estudio.
Cambio de pronóstico: el blanco ahora es la Luna
Las últimas mediciones realizadas por el James Webb precisaron que el asteroide tiene un diámetro de 60 metros. Si bien se confirmó que no representa amenaza alguna para la humanidad, los cálculos indican que podría colisionar con la Luna el 22 de diciembre de 2032, un evento que, aunque improbable, despierta fascinación en la comunidad científica.
"De ocurrir, no implicaría ningún peligro para nosotros, pero sería una ocasión extraordinaria para presenciar y analizar las secuelas de un impacto lunar en tiempo real", destacó De León, quien también representa a España en la estrategia de defensa planetaria de la Agencia Espacial Europea (ESA). "La Luna está cubierta de cráteres, pero jamás hemos observado el choque de un objeto de este tamaño. Sería un fenómeno invaluable para la ciencia", agregó con entusiasmo.
Entusiasmo científico: un laboratorio natural
Lejos de generar preocupación, el escenario ha sido recibido con expectativa por los especialistas. Un impacto de esta magnitud, aunque remoto, ofrecería una oportunidad sin precedentes para estudiar las dinámicas de colisiones en el espacio y sus efectos inmediatos.
Astronautas de la NASA rompen el silencio tras su odisea espacial de nueve meses
En otro hecho relevante, los reconocidos astronautas de la NASA Sunita "Suni" Williams (59) y Barry "Butch" Wilmore (62) brindaron su primer testimonio público luego de su complicado regreso a la Tierra, tras quedar varados en el espacio durante casi un año debido a fallos técnicos en la cápsula Boeing Starliner.
La dupla partió en junio de 2024 para una misión de prueba programada originalmente para ocho días, pero imprevistos mecánicos extendieron su estadía en órbita hasta marzo de 2025. En una conferencia de prensa, ambos enfatizaron su confianza en los equipos de rescate y negaron responsabilizar a Boeing por los contratiempos.
"Sabíamos que volar en una nave experimental conllevaba riesgos. Los planes cambian, pero siempre hubo una estrategia para traernos de vuelta", afirmó Wilmore, mientras Williams reconoció: "Fue una experiencia única, aunque demandante". Su historia se ha convertido en un testimonio de resiliencia en la era espacial moderna.