
Brutal Agresión a Conductor de Uber en Río Grande: "Me Podrían Haber Matado"
Agustín Dunesat, de 28 años, fue atacado por pasajeros durante un viaje. Golpeado con un frasco de perfume, quedó inconsciente y sufrió heridas graves. Relató el episodio mientras espera justicia.
Un violento episodio conmocionó a Río Grande cuando un conductor de Uber fue agredido de manera salvaje por un grupo de pasajeros. La víctima, identificada como Agustín Dunesat, de 28 años, lleva nueve meses desempeñándose en esta labor y nunca imaginó enfrentar un peligro de tal magnitud. El hecho ocurrió en la madrugada del sábado, en las inmediaciones de las calles Sarmiento y D’Agostini, y dejó al joven con secuelas físicas y emocionales.
El Ataque Inesperado
Todo comenzó cuando Agustín aceptó un viaje solicitado bajo el nombre de "María". Al subir al vehículo, dos mujeres y dos hombres mostraron actitudes hostiles desde el primer momento. El conflicto estalló cuando el conductor les pidió que desecharan un vaso con fernet que llevaban consigo. "Les rogué amablemente que lo tiraran o, en su defecto, que abandonaran el auto para cancelar el servicio", explicó. Sin embargo, la negativa de los pasajeros derivó en un escenario de violencia extrema.
Uno de los individuos arrojó restos de la bebida hacia el rostro de Agustín y, al girarse para reprenderlo, recibió un brutal impacto en la sien derecha con un frasco de perfume. "Perdí el conocimiento por unos segundos. No recuerdo nada después del golpe", relató con visible angustia. Al recuperar la lucidez, notó que uno de los agresores revisaba sus pertenencias dentro del automóvil, lo que lo obligó a huir del lugar sin siquiera cerrar las puertas.
Las Consecuencias del Ataque
Con el rostro ensangrentado y aturdido por el dolor, Agustín logró contactar a las autoridades. Una ambulancia lo trasladó de urgencia al hospital, donde le suturaron la herida en la cabeza. "El médico me indicó cinco curaciones diarias y estudios neurológicos y oftalmológicos por precaución", detalló. Además de las lesiones físicas, el joven carga con el trauma de haber estado al borde de una tragedia mayor. "Fue un golpe tan fuerte que pudo haberme matado", expresó con voz quebrada.
La Búsqueda de Justicia
Pese a haber radicado la denuncia correspondiente, Agustín aún no ha recibido respuestas sobre la identificación de sus agresores. Este no es el primer incidente que sufre como conductor: hace siete meses fue víctima de un robo, otro caso que permanece impune. "La gente a veces sube al auto con actitudes despectivas, como si no valoraran la vida del otro", lamentó.
El episodio ha reabierto el debate sobre la seguridad de los trabajadores de plataformas digitales, expuestos a situaciones de riesgo sin protección adecuada. Mientras Agustín se recupera, su testimonio sirve como una advertencia sobre la violencia que puede esconderse tras un simple viaje en la noche.