
La Anónima admite caída de ventas y alerta por rentabilidad: fuerte impacto de la crisis de consumo
El gerente general Nicolás Braun advirtió que el supermercadismo argentino atraviesa un escenario crítico. Las ventas caen, suben los costos y aumentan los incumplimientos de pago.
El dueño y gerente general de La Anónima, Nicolás Braun, reconoció públicamente que la cadena atraviesa una severa crisis de ventas y rentabilidad, en línea con el deterioro del consumo en Argentina.
“A los supermercados nos está costando mucho ser rentables”, afirmó el empresario, quien sostuvo además que el sector atraviesa un momento significativamente peor que el de otros países de la región.
Según Braun, mientras cadenas de Uruguay, Chile, Brasil o México logran sostener márgenes positivos, en Argentina el negocio se encuentra fuertemente presionado por costos, caída de ventas y dificultades financieras de los clientes.
Deterioro del consumo y aumento de la morosidad
El balance más reciente de la compañía muestra datos contundentes sobre el impacto de la crisis económica en el consumo masivo.
Las pérdidas por créditos incobrables alcanzaron los $19.255 millones, frente a $2.830 millones del año anterior, un incremento que refleja el fuerte aumento de consumidores que no logran cumplir con sus pagos.
El segmento supermercadista —que representa el 87,39% de los ingresos de la firma— registró una caída del 4,22% en las ventas, incluso pese a la apertura de nuevas sucursales en distintas provincias.
Este deterioro de la demanda se da en un contexto de caída del poder adquisitivo y retracción del consumo, especialmente en alimentos y productos básicos.
Costos en alza y fuerte caída del resultado operativo
A la baja en ventas se suma el aumento de los costos, en particular salarios, logística y estructura operativa.
El resultado operativo de la empresa se desplomó un 46%, al pasar de $22.246 millones a $12.001 millones, debido al incremento de gastos y a la reducción del margen comercial.
Los salarios, por ejemplo, crecieron un 9,77% interanual, presionando aún más sobre la rentabilidad.
Aunque la compañía continúa siendo rentable, la ganancia neta se redujo significativamente: obtuvo $9.709 millones, equivalente a apenas 0,65% de la facturación, muy por debajo del 1,71% registrado el año previo.
Un sector bajo presión estructural
Braun también vinculó la crisis actual con la salida o repliegue de grandes cadenas internacionales del país.
Mencionó el caso de Walmart —que vendió sus operaciones— y la situación de Carrefour, que evaluó retirarse de Argentina aunque finalmente decidió permanecer tras no recibir ofertas satisfactorias por sus activos.
Según el empresario, el supermercadismo local enfrenta condiciones económicas, regulatorias y financieras que dificultan sostener inversiones y márgenes de rentabilidad.
Señal de alarma sobre el consumo interno
Las dificultades de La Anónima no solo reflejan la situación de una empresa, sino que funcionan como indicador del estado general del consumo en el país.
El aumento de incobrables, la caída de ventas y la reducción de márgenes evidencian un mercado interno debilitado, donde incluso las grandes cadenas —con escala y logística consolidada— encuentran crecientes dificultades para sostener su actividad.