PROVINCIALES Escuchar artículo

“Nuestro proyecto no invade el mar: es salmonicultura en tierra y con control total”, explicó Sulko Romero

El titular de Estancia Las Violetas detalló en FM La Isla el proyecto acuícola basado en sistema RAS, defendió su viabilidad ambiental y convocó a inversores locales para desarrollarlo en Río Grande.

“Nuestro proyecto no invade el mar: es salmonicultura en tierra y con control total”, explicó Sulko Romero

El titular de Estancia Las Violetas detalló en FM La Isla el proyecto acuícola basado en sistema RAS, defendió su viabilidad ambiental y convocó a inversores locales para desarrollarlo en Río Grande.

Un proyecto independiente del debate legislativo

En diálogo con Guillermo Lacaze, Sulko Romero aclaró que la discusión legislativa sobre las salmoneras no impacta su iniciativa porque el sistema que proponen “es igual que una pecera grande dentro de la tierra”, sin intervención en el mar, los ríos ni los lagos. Señaló que comprende las objeciones ambientales, pero sostuvo que el proyecto de Estancia Las Violetas “es seguro” porque se realiza íntegramente en tierra adentro y bajo monitoreo permanente.

Densidad, recambio de agua y manejo de residuos

Romero explicó que la referencia técnica internacional establece que en un metro cúbico de agua “lo máximo que podés poner son setenta kilos de salmón”, equivalente a unos diez o doce ejemplares listos para cosecha. Indicó que ellos trabajarán “con sesenta o sesenta y dos kilos” por metro cúbico para preservar la base de los piletones.

Detalló que el predio permite un recambio natural del agua gracias al desnivel del terreno: “Cada vez que sube la marea entraría agua salada nueva del mar para los piletones, sin bombear”.

Afirmó que toda el agua extraída irá a una planta de tratamiento propia y que el residuo —nitrógeno y fósforo— se transformará en abono químico para el campo. También señaló que las vísceras y subproductos de la faena se enviarán a Vitalcan para producir alimento balanceado, mientras que el primer ciclo utilizará alimento proveniente del norte del país.

Ubicación del proyecto y control de temperatura

El emprendimiento se ubica en un bajo natural de 4,5 kilómetros de largo por 100 metros de ancho sobre la costa de la estancia. Cada piletón estará cubierto por un galpón de chapa traslúcida para elevar la temperatura del agua: “El agua de nuestro mar tiene cinco o seis grados todo el año; con la chapa la elevamos a nueve o diez grados, y así come menos el bicho y tarda menos en crecer”.

Inversión y convocatoria a capital fueguino

Romero indicó que los dos primeros piletones requieren una inversión de 2,5 millones de dólares. Su objetivo es conformar una UTE con pequeños y medianos inversores de Río Grande y Ushuaia, incluso con aportes desde $100.000 hasta $1.000.000. “Queremos que la inversión sea de gente de acá”, afirmó, y agregó que hasta ahora no aparecieron interesados locales.

Mencionó la posibilidad de recurrir a créditos como el FAN, que financia hasta $1.000 millones, y aclaró que solo en un escenario excepcional evaluarían capital extranjero especializado.

Impacto económico y generación de empleo

El productor defendió la capacidad del proyecto para crear puestos de trabajo y citó el criadero de trucha de plato de Isla Pavón, en Piedra Buena, que produce 70.000 kilos anuales destinados al exterior. Cuestionó a quienes minimizan el empleo que genera la actividad: “Así sea una sola persona que tenga trabajo, es importantísimo”.

El plan prevé una planta de faena propia, cámaras frigoríficas y un sistema que permitirá cerrar todo el circuito productivo dentro de la estancia. Los primeros smolt llegarán desde Porvenir y luego producirán sus propios alevinos mediante un convenio con cotos de pesca y salmones que ingresan por el río Grande.

Un proceso continuo de producción

Romero detalló que el ciclo completo demanda entre 10 y 12 meses, pero después de la primera faena la producción será mensual, con nuevos piletones ingresando de manera escalonada. Recordó que años atrás una empresa chilena evaluó instalar un sistema de cría de smolt en Las Violetas, aunque no prosperó por falta de permisos en el canal.

La importancia de comunicar con información precisa

Durante la entrevista, Lacaze observó que muchas opiniones públicas sobre la salmonicultura no están basadas en conocimiento técnico. Romero coincidió y sostuvo que “se dice mucha cosa sin saber”, por lo que consideró clave explicar en detalle cómo funciona un sistema que no utiliza jaulas ni interviene áreas prohibidas por la legislación vigente.

Comentarios
Volver arriba