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Argentina avanza hacia un régimen cambiario más flexible bajo supervisión del FMI

El Gobierno de Milei logró un acuerdo por USD 20.000 millones con el organismo internacional, con un primer desembolso que podría alcanzar los USD 15.000 millones.

Argentina avanza hacia un régimen cambiario más flexible bajo supervisión del FMI

El Gobierno de Milei logró un acuerdo por USD 20.000 millones con el organismo internacional, con un primer desembolso que podría alcanzar los USD 15.000 millones.

Argentina implementará un sistema de tipo de cambio más dinámico, aunque con intervenciones reguladas por el Banco Central (BCRA) para evitar oscilaciones bruscas, en el marco del nuevo convenio con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por USD 20.000 millones. Según fuentes cercanas a las negociaciones, el Ejecutivo de Javier Milei consiguió un respaldo financiero superior al inicialmente previsto, con un primer giro que oscilaría entre USD 12.000 y USD 15.000 millones.

Claves del acuerdo

El entendimiento con el FMI se centra en tres pilares fundamentales:

  1. Flexibilización cambiaria controlada: Se abandonará el crawling peg (ajuste mensual del 1%) y se adoptará un esquema de intervenciones discrecionales, coordinadas con el organismo, para estabilizar el mercado.

  2. Eliminación progresiva del cepo: Las restricciones se levantarán de manera escalonada, priorizando flujos comerciales antes que movimientos especulativos. La unificación definitiva se postergaría para después de las elecciones de octubre.

  3. Desactivación del dólar blend: Este mecanismo, que permitía a los exportadores liquidar un 20% de sus ingresos al tipo financiero, será reemplazado para evitar pérdidas de reservas.

Fondos condicionados y desafíos fiscales

Aunque el FMI aprobará formalmente el acuerdo este viernes, los desembolsos estarán sujetos al cumplimiento de metas de acumulación de reservas y al avance en la reforma cambiaria. El ministro de Economía, Luis Caputo, ya había adelantado que solicitarían un giro inicial superior al 40% del total (USD 8.000 millones), pero fuentes internas no descartan que la cifra llegue a USD 15.000 millones.

Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, respaldó la petición argentina, calificándola de "razonable" ante los avances en el ajuste fiscal y la reducción de la inflación. Además, la congresista estadounidense María Elvira Salazar, aliada de Milei, presionó para que el Tesoro de EE.UU. respalde un desembolso equivalente al 75% del programa.

Reservas bajo presión

Las arcas del BCRA enfrentan un escenario complejo: tras alcanzar un máximo de USD 32.903 millones en enero –impulsadas por el blanqueo de capitales y créditos a exportadores–, las reservas brutas cayeron USD 8.246 millones. En términos netos, el saldo ronda los USD -12.000 millones, niveles similares a los heredados en diciembre.

Para sostener la estabilidad monetaria, el Gobierno buscará inyecciones adicionales de organismos multilaterales y un nuevo préstamo REPO con bancos internacionales, similar al obtenido en enero. No obstante, los vencimientos se acumulan: en julio caducan USD 4.800 millones en bonos privados, USD 2.000 millones en intereses al FMI y el primer tramo del swap con China (USD 5.000 millones).

Un camino con obstáculos

El FMI destacó el "impresionante progreso inicial" de Argentina en estabilizar su economía, pero advirtió que el programa exigirá continuidad en el ajuste fiscal y reformas estructurales. Mientras el equipo económico insiste en que los fondos serán de "libre disponibilidad", analistas subrayan que cada giro incrementará la deuda total, que ya supera los USD 41.000 millones con el organismo.

La transición hacia un mercado cambiario unificado será el mayor desafío: cualquier error podría reavivar la inflación o ampliar la brecha cambiaria en un año electoral. El éxito dependerá de la capacidad del Gobierno para equilibrar las demandas del FMI con la urgencia política de evitar un shock social.

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