
Argentina y Estados Unidos sellan un acuerdo comercial con aperturas arancelarias y compromisos regulatorios
El acuerdo marco firmado por Milei y Trump elimina aranceles y barreras para bienes tecnológicos y agroindustriales, aunque refuerza la dependencia argentina frente a un socio mucho más poderoso.
El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves la firma de un convenio marco para un Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíprocos con Argentina, en un paso que busca fortalecer el vínculo económico bilateral y consolidar el alineamiento político entre las administraciones de Donald Trump y Javier Milei.
Según el comunicado de la Casa Blanca, el entendimiento apunta a impulsar el crecimiento a largo plazo, ampliar las oportunidades de inversión y crear un entorno comercial basado en reglas claras y previsibles, con compromisos en materia laboral, ambiental y digital.
El nuevo marco establece un acceso recíproco a mercados mediante la reducción o eliminación de aranceles. Argentina otorgará acceso preferencial a exportaciones estadounidenses de medicamentos, productos químicos, maquinaria, tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos y agroindustria, mientras que Estados Unidos eliminará los aranceles sobre recursos naturales no disponibles localmente y ciertos bienes farmacéuticos no patentados.
La cuota arancelaria para la carne de res argentina fue fijada en 80.000 toneladas anuales, y se prevé que el acero y el aluminio ingresen al mercado norteamericano con aranceles casi nulos, dentro de un cupo de hasta 180.000 toneladas por año. Hasta ahora, esos productos estaban sujetos a una carga del 50%.
La Casa Blanca confirmó que Argentina levantó licencias de importación y eliminó formalidades consulares para productos estadounidenses. Además, se comprometió a suprimir el impuesto estadístico aplicado a las importaciones provenientes de Estados Unidos. El país también adoptó estándares internacionales y certificaciones de la FDA, lo que permitirá el ingreso directo de vehículos, equipos médicos y medicamentos estadounidenses sin requerimientos adicionales. Esta homologación técnica implica una apertura considerable en materia regulatoria e industrial.
El acuerdo incluye un capítulo sobre propiedad intelectual. Argentina se comprometió a combatir la falsificación y la piratería de bienes, tanto físicos como digitales, y a adecuar su régimen de patentes y denominaciones de origen a los estándares internacionales. El documento menciona que esta adecuación responde a observaciones del Informe Especial 301 de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR), que señala deficiencias estructurales en la legislación argentina.
En materia agrícola, Argentina autorizó la importación de ganado en pie desde Estados Unidos y simplificó los registros para carne vacuna, porcina y sus subproductos. También eliminó restricciones sobre productos lácteos y, en el plazo de un año, habilitará el ingreso de aves de corral estadounidenses. El país además renunció a exigir denominaciones de origen en productos como quesos y carnes, y continuará negociando la eliminación de barreras no arancelarias en alimentos y productos agropecuarios.
En la declaración conjunta, Milei y Trump destacaron la “alianza estratégica basada en valores democráticos compartidos y la libre empresa”. Sin embargo, economistas advierten que el acuerdo refleja una asimetría evidente entre ambas economías: mientras Estados Unidos amplía su acceso a sectores de alta rentabilidad y regulación avanzada, Argentina abre amplios segmentos productivos a cambio de beneficios acotados en materias primas y cupos limitados.