
Argentina y Paraguay cuestionan aprobación de declaración en cumbre de la CELAC
Ambos países denunciaron una "violación de procedimiento" tras la adopción del documento por "consenso suficiente", respaldado por 30 de los 33 miembros.
Críticas y tensiones en la IX Cumbre de la CELAC por aprobación de declaración
Tegucigalpa, Honduras – Los gobiernos de Argentina y Paraguay elevaron fuertes protestas luego de que sus posturas fueran ignoradas durante la IX Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada en Honduras. Las cancillerías de ambos países emitieron comunicados en los que acusaron una "violación de procedimiento" en la adopción de la Declaración de Tegucigalpa, un texto que aboga por la unidad regional y critica las políticas arancelarias del exmandatario estadounidense Donald Trump.
El conflicto dejó en evidencia el aislamiento de los presidentes Javier Milei y Santiago Peña, quienes no asistieron al encuentro y cuyas delegaciones intentaron, sin éxito, bloquear la resolución final. "Parecía un intento injustificado de impedir una declaración bajo argumentos técnicos, pero con claros tintes políticos", afirmó el vicanciller hondureño Gerardo Torres Zelaya, coordinador de la presidencia pro témpore del organismo.
Un consenso polémico
El documento, respaldado por 30 de los 33 países miembros, fue aprobado bajo la figura de "consenso suficiente", una fórmula que generó rechazo en Buenos Aires y Asunción. Nicaragua también se abstuvo, aunque su objeción quedó registrada en una nota al pie.
La controversia estalló cuando el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, interrumpió los discursos para urgir una decisión: "No tenemos más tiempo", declaró, instando a sus pares a actuar. Acto seguido, la mandataria anfitriona, Xiomara Castro, declaró aprobada la declaración –de apenas ocho puntos–, ignorando las objeciones de Argentina y Paraguay.
Torres Zelaya defendió el proceso: "No es una ruptura, sino la expresión de su desacuerdo. Eso no invalida un documento avalado por 30 naciones". No obstante, Honduras prepara un informe detallado para la próxima presidencia, encabezada por Colombia.
Unidad regional vs. alineamiento con EE.UU.
La declaración incluyó un rechazo a las "medidas coercitivas unilaterales" –en alusión indirecta a las políticas de Trump– y un llamado a fortalecer la integración económica regional. Este punto chocó con la postura argentina, que bajo el gobierno de Milei ha priorizado su alineamiento con Washington.
Paraguay, por su parte, argumentó que el texto "no refleja su política exterior" y contradice principios constitucionales. Ambos países, junto con Nicaragua, han coincidido en bloquear iniciativas vinculadas a género y diversidad, temas ausentes en la versión final.
El debate por el consenso
La polémica reavivó el debate sobre las reglas de consenso en la CELAC, cuestionadas por permitir lo que algunos consideran un "derecho a veto encubierto". Lula propuso revisar el mecanismo, mientras Torres Zelaya advirtió: "El consenso no puede usarse como excusa para frenar el avance regional".
Las reacciones posteriores
En sus comunicados, Argentina y Paraguay exigieron que sus objeciones fueran incorporadas formalmente al documento. Además, Buenos Aires arremetió contra la inclusión de "regímenes autoritarios" en el foro, aunque Honduras recordó que la CELAC "no excluye a sus miembros", a diferencia de la OEA.
Mientras tanto, Milei y Peña mantuvieron una reunión paralela en Asunción, distanciándose de los debates que unen al resto de la región. La cumbre dejó en claro que, pese a los llamados a la unidad, las grietas políticas e ideológicas siguen marcando el rumbo de Latinoamérica.