
Artemis II: la nave Orión realizó con éxito la maniobra clave y la tripulación ya viaja hacia la Luna
La misión Artemis II de la NASA completó la inyección translunar, el paso decisivo para dejar la órbita terrestre y dirigirse hacia la Luna, en el regreso de vuelos tripulados tras más de 50 años.
La nave Orión, de la misión Artemis II, realizó con éxito la maniobra de inyección translunar, el momento en el que abandona la órbita terrestre para iniciar su trayecto hacia la Luna.
El encendido de motores comenzó a las 19:49 y se extendió durante 5 minutos y 50 segundos, en lo que la NASA definió como el “último encendido importante de la misión”. La operación permitió que la nave deje atrás la órbita de la Tierra y adopte una trayectoria que la llevará hacia el satélite natural.
Desde el centro de control, la responsable del programa Artemis, Lori Glaze, calificó la maniobra como “impecable” y aseguró que la tripulación se encuentra en buen estado y que la nave funciona correctamente.
Tras completarse esta etapa, los astronautas ya se encuentran fuera de la órbita terrestre y en camino hacia la Luna, en lo que representa el regreso de seres humanos a su entorno orbital por primera vez en más de medio siglo. Desde la nave, el astronauta Jeremy Hansen expresó que “la tripulación se siente bastante bien” y destacó que este avance refleja las aspiraciones de la humanidad hacia el futuro.
Qué es la inyección translunar
La inyección translunar es la maniobra clave en los viajes espaciales que permite a una nave escapar de la gravedad terrestre y dirigirse hacia la Luna. En el caso de Artemis II, este proceso se realizó mediante el motor principal de Orión, ubicado en su módulo de servicio.
Antes de esta maniobra, la nave permaneció durante un día en una órbita terrestre alta, donde se verificaron sistemas de navegación, motores y soporte vital con la tripulación a bordo. Luego, al pasar por el punto más cercano a la Tierra, se ejecutó el encendido que le permitió ganar la velocidad necesaria para iniciar su recorrido.
Ese impulso es el que traza una trayectoria en arco que llevará a la nave a rodear la cara oculta de la Luna y regresar a la Tierra en una denominada trayectoria de retorno libre, diseñada como un sistema de seguridad en caso de contingencias.
La NASA explicó que, de no haber estado conformes con el funcionamiento de los sistemas, los ingenieros podrían haber cancelado la maniobra y mantener la nave en órbita terrestre hasta definir un regreso seguro.
La misión Artemis II, que tendrá una duración de 10 días, marca un hito en la exploración espacial al concretar el regreso de una tripulación humana a la órbita lunar tras más de 50 años.