
Bahamonde: “La mora fue aumentando hasta llegar al 8 o 10% de los contribuyentes”
El director ejecutivo de AREF explicó las razones del régimen especial de regularización que estará vigente hasta el 31 de diciembre. El organismo amplió de 36 a 60 el máximo de cuotas, habilitó hasta seis pagos sin interés y redujo las tasas de financiación ante las dificultades de contribuyentes para afrontar sus deudas.
El director ejecutivo de la Agencia de Recaudación Fueguina (AREF), Oscar Bahamonde, explicó que el nuevo régimen especial de facilidades de pago surgió a partir de una combinación de mayor mora, deudas que se volvieron difíciles de afrontar en los plazos habituales y pedidos concretos de contribuyentes que buscaban regularizar su situación pero necesitaban más tiempo.
Bahamonde recordó que AREF ya cuenta durante todo el año con planes permanentes de hasta 36 cuotas, pero señaló que en los últimos meses comenzaron a repetirse planteos vinculados con la imposibilidad de sostener esos esquemas. “A veces, sobre todo con deudas abultadas, te dicen: ‘Mirá, por más que quiero regularizar, la cuota me queda en tanto, no la puedo pagar y el máximo son 36’”, explicó.
A partir de esa situación, el organismo resolvió llevar el plazo al máximo permitido por el Código Fiscal. “Lo que hicimos en este caso fue aumentarlo al máximo que nos permite el Código Fiscal, que son cinco años. Entonces nos vamos a 60 cuotas como máximo”, indicó.
El régimen estará vigente hasta el 31 de diciembre y contempla además una reducción de las tasas de financiación. “Hasta seis cuotas no va a tener interés; de 7 a 12 tienen el 1%, de 13 a 24 el 1,5% y de 25 a 60 tienen un 2% de interés”, detalló Bahamonde, quien remarcó que se trata de condiciones muy inferiores a las tasas habituales del mercado.
“Buscamos siempre que al contribuyente le sirva para poder regularizar”, resumió.
“La mora fue aumentando”
Bahamonde reconoció que el crecimiento de la mora fue uno de los factores centrales para avanzar con el régimen especial. Explicó que AREF cuenta con mecanismos de retención y percepción que permiten anticipar parte de las obligaciones tributarias, pero aun así comenzó a registrarse un aumento de contribuyentes que llegaban al vencimiento con saldos sin pagar.
“Ese porcentaje de 6 o 7% de contribuyentes quizá en mora va aumentando hasta llegar a 8 o 10%”, señaló. A esa situación se sumaron casos de personas o empresas que se acercaban directamente a plantear sus dificultades: “Te van diciendo: ‘Mirá, quiero regularizar pero el monto de la cuota no me da, necesito más plazos’”.
También mencionó contribuyentes que ya habían alcanzado el máximo de planes de pago permitidos por obligación. “De ahí dijimos: bueno, busquemos una alternativa dentro de las facultades que tenemos, que es el máximo de cuotas posible, y buscar las tasas de interés más bajas que podamos aplicar”, explicó.
El funcionario señaló que la decisión también tuvo en cuenta el escenario de desaceleración de la inflación y reducción de tasas. “Obviamente se tiene en cuenta la mora y también, por otro lado, la baja de la inflación y las tasas, que permite ir bajando las tasas”, sostuvo.
Para Bahamonde, el objetivo no es solamente evitar que las deudas sigan creciendo, sino permitir que contribuyentes puedan volver a tener una situación fiscal regular. Mencionó casos de proveedores que necesitan un certificado de cumplimiento fiscal, empresas que deben actualizar legajos bancarios o contribuyentes que ya enfrentan un reclamo judicial.
“Cuando nosotros llegamos a un reclamo judicial, lo hacemos con aquellos contribuyentes donde el valor de la deuda es muy abultado o la antigüedad también lo amerita”, aclaró.
Un universo de alrededor de 40 mil contribuyentes
AREF administra un universo de aproximadamente 40 mil contribuyentes, distribuidos entre Convenio Multilateral, régimen local y monotributo unificado.
Bahamonde explicó que el grupo más numeroso corresponde a quienes realizan actividades en más de una jurisdicción y tributan por Convenio Multilateral. También señaló que el monotributo unificado reúne a no menos de 8 mil contribuyentes y que el régimen local supera una cifra similar.
“Conformás más o menos un universo de alrededor de 40 mil contribuyentes en la provincia, en magnitudes”, indicó.
El funcionario destacó además que el monotributo unificado permite cancelar en una sola operación tanto las obligaciones nacionales como las correspondientes a AREF. “Lo que te permite es que en una sola boleta pagues tanto tu monotributo como AREF”, explicó, y sostuvo que esa modalidad simplificó el cumplimiento para pequeños contribuyentes.
La caída de la actividad también pega en la recaudación
Bahamonde vinculó el deterioro de la recaudación con el menor nivel de actividad económica de la provincia y señaló que actualmente los recursos propios representan aproximadamente un 35% de los ingresos, cuando en otros períodos llegaron a acercarse al 40%.
“Todos sabemos lo que ha pasado con la actividad industrial, que te trae una merma en la economía, también en la comercial, y eso replica después en la actividad”, afirmó.
Según explicó, una menor actividad industrial termina repercutiendo sobre Ingresos Brutos y después se traslada a otros sectores. “Tenés problemas con la actividad petrolera, entonces eso también te va a implicar luego no solamente en regalías sino en Ingresos Brutos, y esa menor actividad se va a replicar en la comercial”, sostuvo.
El titular de AREF también puso el foco en el contexto nacional y recordó que la recaudación federal atravesó varios meses de caída en términos reales. A eso, agregó, se suma que no todos los recursos nacionales son coparticipables y que la Provincia debe enfrentar costos crecientes en áreas como salud y educación.
“En salud lo ves desde la pérdida de puestos de trabajo y gente sin obra social que va a ir al hospital, o gente que quizás tenía prepaga y cae con obra social local también en las atenciones”, ejemplificó. En educación, mencionó la absorción de componentes salariales que anteriormente contaban con financiamiento nacional.
Para Bahamonde, ese escenario obliga a mirar simultáneamente ingresos y gastos. “No solo depende de la recaudación o del nivel de las alícuotas que tengas en el impuesto; va a depender de tus necesidades de gastos”, planteó.
“A nadie le gusta pagar impuestos”
La entrevista también derivó hacia el debate sobre la presión tributaria y las críticas que aparecen cada vez que se discute el presupuesto provincial o modificaciones impositivas.
Bahamonde admitió que se trata de una tensión permanente. “Yo me paro al lado del contribuyente y siempre vas a querer, porque es lógico, pagar lo menos posible. Y cuando estás al lado del Ejecutivo vas a buscar que te ayude a cubrir esos ingresos, los gastos que tenés y que sabés que siempre son crecientes”, señaló.
El funcionario sostuvo que el Ejecutivo suele quedar ubicado como “el malo de la película” porque es quien recauda, aunque recordó que esos recursos sostienen servicios de todos los poderes del Estado. “A nadie le gusta pagar impuestos. Por eso el Estado tiene esa posibilidad de cobrarte de forma obligatoria, porque es la forma de contribuir de la sociedad al sostenimiento de los servicios públicos”, expresó.
Como ejemplo de las discusiones tributarias recientes, se refirió al inmobiliario rural y aseguró que durante años las valuaciones permanecieron desactualizadas. “Cuando la base es cero, cualquier incremento obviamente en términos porcentuales parece gigantesco”, señaló.
Según explicó, una estancia de unas 30 mil hectáreas llegaba a pagar alrededor de 200 mil pesos anuales antes de la actualización. Con el nuevo esquema, indicó, “cada 1.000 hectáreas van a pagar 250 mil pesos anuales de impuestos”.
Consultado sobre si ese monto le parecía alto o bajo, respondió: “Yo creo que es poco todavía, pero obviamente el que está atrás y dice ‘vos porque no lo pagás’ me va a decir otra cosa. Depende del lado que vos lo mires”.
Bahamonde sostuvo que el problema aparece cuando las actualizaciones no se realizan con regularidad y luego se producen saltos muy elevados. “Lo lógico sería que todos los años se apliquen esos revalúos y se vaya incrementando”, consideró.
El debate por las actualizaciones impositivas
Bahamonde también se refirió a las críticas que suelen aparecer cuando se actualizan impuestos y sostuvo que, en muchos casos, la discusión no puede separarse del contexto inflacionario argentino. Como ejemplo, recordó el revalúo inmobiliario aplicado años atrás en el Municipio de Río Grande.
“En 2013, cuando hicimos lo mismo en la Muni, pegamos un revalúo en el inmobiliario y también nos putearon”, recordó. Sin embargo, explicó que luego esas actualizaciones continuaron aplicándose de manera regular porque los tributos fijados en valores nominales necesitan acompañar la evolución de los precios.
“En Argentina nadie va a ocultar que vivimos en un contexto inflacionario. Entonces, cuando tenés impuestos que están en valores fijos, los tenés que actualizar todos los años”, sostuvo.
Bahamonde señaló que, después de aquella primera actualización, los gobiernos municipales posteriores mantuvieron el mecanismo sin que volviera a generarse una controversia similar. Desde esa perspectiva, consideró que parte de la discusión también está atravesada por el lugar político desde el que se analiza cada medida.
“Después que nos fuimos de la Muni lo siguieron actualizando todos los años y nadie se escandalizó. Entonces, cuando estás en la oposición tirás piedras y bardeás; cuando te toca estar a vos, lo seguís aplicando. Cada uno lo hace a su conveniencia”, expresó.
Para el titular de AREF, el punto central es que las actualizaciones periódicas evitan que los impuestos permanezcan congelados durante años y luego requieran correcciones mucho más abruptas.
Cómo acceder al régimen
El régimen especial podrá gestionarse de manera completamente digital. Bahamonde explicó que los contribuyentes deberán ingresar al sitio oficial de AREF y acceder a la Ventanilla de Trámites, desde donde podrán solicitar la regularización y recibir el detalle de su deuda y las alternativas de financiación disponibles.
“Siempre nuestros trámites han sido online”, remarcó, y aclaró que los planes se instrumentan mediante débito automático, ya sea desde una cuenta bancaria o una tarjeta.
El plazo para adherir se extenderá desde el 15 de octubre hasta el 31 de diciembre de 2026 y comprenderá las obligaciones con vencimiento hasta el 30 de septiembre.
Con el nuevo esquema, AREF busca ampliar las posibilidades de pago para contribuyentes que quedaron atrasados en un contexto de mayor mora y menor actividad, al tiempo que intenta recuperar recursos que resultan cada vez más necesarios para sostener el funcionamiento provincial.