
Bonis: “Lo que está en juego no es solo el sueldo, detrás hay familias y comercios que dependen de la industria”
El delegado de ASIMRA en IATEC, Agustín Bonis, advirtió que la propuesta de suspensiones presentada por Mirgor es rechazada por los trabajadores y calificó de “inaceptable” la intención de descontar semanas completas de salario. La incertidumbre crece en el sector metalúrgico fueguino en medio de la caída de ventas y las decisiones que se toman desde Buenos Aires.
El grupo Mirgor anunció que, producto de la baja en las ventas, aplicará suspensiones mensuales hasta diciembre en sus plantas de Río Grande. La medida, que aún no fue comunicada de manera formal, generó fuerte malestar entre los trabajadores. “Lo preocupante es que estamos a miércoles y todavía no hemos tenido una propuesta formal. Han habido menciones informales, pero no hay nada escrito”, explicó Agustín Bonis, delegado de ASIMRA en IATEC, durante una entrevista en El Primero de la Fila.
Según detalló, la empresa plantea suspender una semana por mes, de las cuales una sería sin goce de sueldo y otra abonada de manera no remunerativa. “Es una propuesta totalmente informal y, de hecho, nuestra postura ha sido rechazarla de plano”, afirmó.
Bonis advirtió sobre el fuerte golpe que implicaría para los salarios. “Si hablamos de cuatro semanas, una equivale al 25% del sueldo. Estamos discutiendo que un compañero pierda de un día para el otro una cuarta parte de su ingreso”, señaló. El delegado informó que el planteo ya fue elevado al gremio y que se encuentran “en un cuarto intermedio” junto al secretario de ASIMRA, Javier Escobar, a la espera de que la empresa presente oficialmente su propuesta.
Consultado sobre los argumentos de la empresa respecto a la caída de ventas, Bonis reconoció que existe una retracción en el consumo. “Hoy la gente prioriza comer antes que comprarse un celular o un electrodoméstico. La caída de ventas es real, aunque la magnitud que se le adjudica como justificativo puede discutirse”, sostuvo.
El delegado remarcó que las decisiones del gobierno nacional también inciden en el panorama local: “Hoy en Buenos Aires hay personas que toman decisiones que afectan directamente al trabajador fueguino, sin haber pisado nunca una industria. Somos nosotros quienes vemos las consecuencias en las plantas”, enfatizó.
Bonis pidió que se entienda que el conflicto trasciende lo estrictamente laboral. “Lo que está en juego no es solamente el sueldo del compañero metalúrgico. Detrás hay familias y también actividades indirectas como el comercio o el transporte que dependen de la industria”, subrayó. El delegado llamó a “concientizar” sobre las consecuencias de aceptar estas condiciones: “No podemos permitir que esto se naturalice. Hay que resguardar cada puesto de trabajo”, cerró.