
Caballero: “No podemos seguir pensando solamente en cómo sobrevivir, Tierra del Fuego tiene que transformarse”
El presidente de la Unión Industrial Fueguina analizó en FM La Isla el presente del sector industrial, la caída del consumo, el impacto del contrabando y la necesidad de “rediseñar” la provincia con inversiones, infraestructura y una estrategia de desarrollo a largo plazo.
La industria fueguina atraviesa un escenario de estabilidad frágil. Sin grandes derrumbes, pero también lejos de los niveles de actividad que el sector esperaba para este año. En ese contexto, el presidente de la Unión Industrial Fueguina, Ramiro Caballero, planteó en FM La Isla que Tierra del Fuego necesita iniciar una transformación profunda que exceda el debate coyuntural sobre aranceles, consumo o empleo y que obligue a discutir qué modelo productivo quiere construir la provincia para las próximas décadas.
Durante una extensa entrevista con Guillermo Lacaze, Caballero retomó los conceptos de la columna que publicó recientemente en Infobae bajo el título “Rediseñar Tierra del Fuego, la provincia que podemos ser”, y sostuvo que el actual contexto económico dejó en evidencia la fragilidad de una matriz productiva demasiado dependiente de la industria electrónica.
“Cuando cambian las condiciones nacionales o internacionales, nos damos cuenta de lo sensible que es nuestro sistema productivo”, señaló. Y agregó que esa sensibilidad impacta especialmente en Río Grande por el peso que la actividad industrial tiene en la economía local y en el empleo.
Un comienzo de año por debajo de las expectativas
Caballero explicó que las empresas ya proyectaban un 2026 más complejo producto de la caída del consumo y del cambio en los hábitos de compra de los argentinos. Según indicó, gran parte de las fábricas comenzaron el año con stock acumulado luego de un cierre de 2025 donde las ventas no acompañaron el nivel de producción.
“Sabíamos que la situación industrial de comienzo de año iba a estar por debajo de lo que como promedio podíamos tener en otros años”, sostuvo.
A eso sumó un problema que la industria viene señalando desde hace tiempo: el crecimiento del contrabando y del mercado informal de productos electrónicos. “No estamos hablando del comprador que viaja y trae un celular. Hablamos de mercadería ilícita que se vende por páginas, que no paga impuestos y genera una competencia desleal”, afirmó.
Aun así, aseguró que el panorama actual no muestra un derrumbe abrupto de la actividad ni del empleo. Explicó que las empresas lograron sostener cierta estabilidad, aunque claramente por debajo de las expectativas del sector.
“No hay un desplome de un mes a otro, pero sí estamos en niveles inferiores a los que históricamente esperaba la industria fueguina”, indicó.
Competitividad, cambios laborales y presión sobre la industria
En otro tramo de la entrevista, Caballero se refirió a las modificaciones que algunas empresas comenzaron a implementar en cuestiones laborales, como reorganización de horarios, cambios en esquemas de refrigerio o nuevas dinámicas de trabajo.
Lejos de plantearlo como un conflicto puntual, lo vinculó a la necesidad de mejorar competitividad frente a un mercado cada vez más complejo y a una apertura económica que obliga a la industria fueguina a competir en otras condiciones.
“Cada compañía está buscando la mejor forma de mejorar las condiciones productivas y de competitividad”, explicó.
Según sostuvo, el objetivo sigue siendo sostener la producción local y mantener a Tierra del Fuego como un polo tecnológico capaz de fabricar bienes con estándares internacionales. “La tecnología que existe en Tierra del Fuego hay que aprovecharla mejor”, afirmó.
“Tenemos que discutir qué provincia queremos”
Más allá del diagnóstico industrial, el eje central de la entrevista estuvo puesto en el futuro de Tierra del Fuego. Caballero insistió varias veces en que la provincia necesita un proyecto estratégico que piense el desarrollo más allá de la coyuntura.
“Tenemos que dejar de pensar solamente en cómo sobrevivir. Tierra del Fuego tiene que pensar cómo liderar una transformación”, remarcó.
Para el dirigente industrial, la provincia posee ventajas estratégicas que no fueron aprovechadas correctamente: la ubicación geopolítica, el Atlántico Sur, la logística antártica, el potencial energético, el gas, el turismo y las condiciones climáticas para determinados desarrollos tecnológicos.
“Hoy el mundo busca muchas de las condiciones que Tierra del Fuego tiene y nosotros todavía no terminamos de desarrollarlas”, sostuvo.
En ese sentido, mencionó especialmente la posibilidad de industrializar el gas, desarrollar infraestructura energética y generar nuevas condiciones para atraer inversiones vinculadas a sectores distintos de la electrónica.
El problema de fondo: infraestructura e inversión
Caballero fue especialmente crítico con la falta de infraestructura para acompañar procesos de inversión privada. Señaló que muchas veces se anuncian proyectos productivos o turísticos, pero la provincia no logra garantizar servicios básicos esenciales para que esas inversiones se concreten.
“Vos no podés pensar inversiones concretas si no tenés energía, servicios o infraestructura adecuada”, planteó.
Ese análisis lo llevó directamente al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), que consideró desaprovechado en términos estratégicos.
Según explicó, gran parte de los proyectos vinculados al fondo no lograron transformarse en herramientas concretas para impulsar infraestructura, ordenamiento territorial o condiciones necesarias para atraer inversiones.
“Se perdieron tiempos muy valiosos”, afirmó. Y agregó que muchos proyectos privados todavía no avanzan justamente porque la provincia no resolvió cuestiones básicas vinculadas a servicios o planificación.
La relación con Nación y el debate por el RIGI
Otro de los puntos más fuertes de la entrevista fue el debate sobre la relación entre Tierra del Fuego y el gobierno nacional. Caballero evitó colocarse en términos partidarios y sostuvo que la provincia necesita construir una relación institucional “armónica y constructiva” con Nación, independientemente de las diferencias políticas.
“Si vos necesitás acompañamiento nacional para transformar la provincia, el diálogo tiene que existir”, afirmó.
En esa línea, cuestionó que Tierra del Fuego no avance en herramientas que otras provincias sí están utilizando para captar inversiones, como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
“Hay provincias que están generando condiciones muy fuertes para atraer inversiones concretas”, señaló.
Aunque reconoció que Tierra del Fuego tiene un régimen promocional propio, insistió en que la provincia necesita discutir nuevas herramientas, modernizar procesos administrativos y generar mayor velocidad en la aprobación de proyectos.
“Tenemos que dar condiciones normativas claras, ágiles y modernas”, sostuvo.
“Todos saben que hay que transformar la provincia”
Sobre el cierre de la entrevista, Caballero aseguró que el debate sobre el futuro productivo de Tierra del Fuego comenzó finalmente a instalarse con mayor fuerza en la agenda pública y política.
“Estamos en un momento de inflexión donde todos sabemos que tenemos que hacer mucho por Tierra del Fuego”, afirmó.
Y concluyó con una definición que atravesó toda la entrevista: “No podemos seguir discutiendo solamente si falta más dinero o qué impuesto cobramos. Lo que realmente tenemos que discutir es cómo transformamos Tierra del Fuego”.