
Carlos Rozansky: “El gobierno nacional desarrolla una gestión de muchísimo odio, inédita en la historia argentina”
En diálogo con FM La Isla, el exjuez federal Carlos Rozansky analizó el retroceso en materia de derechos humanos, criticó la gestión de Javier Milei y adelantó su participación en el Congreso Provincial de Derechos Humanos en Tierra del Fuego.
En la antesala del Primer Congreso Provincial de Derechos Humanos, organizado por la Secretaría de Derechos Humanos de Tierra del Fuego, el periodista Guillermo Lacaze conversó en FM La Isla con el exjuez federal Carlos Rozansky, reconocido por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y por haber presidido el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de La Plata.
Rozansky explicó cómo llegó a participar del evento: “Es un congreso de derechos humanos, por lo tanto siempre hubo una relación. Yo hace décadas era miembro de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, en esa época —hoy por los Derechos Humanos, cambió el nombre—, pero siempre, por supuesto, vinculada a la actividad. Eso, desde la justicia o fuera de la justicia, así que imagino que tiene que ser por eso que me han invitado.”
El diálogo pronto giró hacia la coyuntura nacional. Lacaze señaló que el congreso se da en un momento donde “algunos valores incorporados a la conciencia popular están siendo cuestionados o directamente rechazados desde lo más alto del poder”. Rozansky coincidió: “El gobierno nacional tiene una mirada y una acción absolutamente contraria a toda esa tradición. Desde 1983 hubo un proceso de avance en materia de derechos humanos, y hoy vivimos un retroceso con características que nunca se habían visto.”
Consultado sobre la particularidad de este contexto, el exjuez fue contundente: “Esa línea está encabezada por el Presidente de la Nación, que se caracteriza por un odio profundo hacia sectores vulnerables: niñeces, personas mayores, personas enfermas. Desarrolla una gestión de muchísimo odio, y ese odio es explícito, se traduce en actos concretos.”
El periodista le planteó si las redes sociales y los discursos de odio habían amplificado ese clima social. Rozansky no dudó: “Coincido plenamente. En toda sociedad hay gente que construye y gente que destruye, pero en gestiones como la actual se generan condiciones para que las personas muestren lo peor de sí mismas, algo que bajo otras circunstancias no se animarían a hacer.”
Uno de los temas centrales fue el rol de la justicia. “La justicia tiene un sector muy importante de gente decente que trabaja todos los días, y otro de gente indecente que también existió siempre. Ese sector no sólo es funcional, es cómplice. Lo fue en cada golpe de Estado, los convalidó, y sigue siendo una expresión de una mirada reaccionaria y conservadora. El otro sector, el de la gente decente, está hoy completamente inmovilizado.”
Lacaze preguntó si los espacios de defensa de los derechos humanos se están perdiendo. Rozansky respondió sin rodeos: “Esos espacios se comenzaron a cercenar el 10 de diciembre de 2023. Desde el primer día de su gobierno, Javier Milei atacó a los sectores más vulnerables, a casi toda la sociedad, salvo la élite económica que lo apoya y lo estimula. Ese es el poder real.”
Al cumplir 40 años de democracia, Rozansky propuso una mirada en dos planos: “La parte llena del vaso es que Argentina suscribió todas las convenciones internacionales sobre derechos humanos, las incorporó a la Constitución en 1994 y juzgó a los genocidas. Eso nos llena de orgullo. Pero la parte vacía es que hoy se demuestra que algo faltó, y habrá que estudiar qué fue para que el país esté gobernado por el hombre del mameluco.”
Sobre el reciente viaje del presidente Milei a Noruega, opinó: “Llegó con un mameluco de YPF para recibir el Premio Nobel de la Paz a Corina Machado. Nadie le cree lo de YPF porque está en contra de todo lo que tenga que ver con el Estado.” Y agregó: “He pedido nueve juicios políticos y no se trató ninguno. Ni siquiera existe la comisión en Diputados. Eso demuestra una gran flaqueza institucional y una soledad creciente de los organismos de derechos humanos.”
El exjuez también fue crítico con la oposición: “Está atrapada en esta maraña. Si en dos años el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, no arma la comisión de juicio político, eso es un delito. Y no se escuchó un solo grito reclamando.”
De cara al congreso en Ushuaia, Rozansky expresó su satisfacción: “Es una alegría participar en un evento organizado por una provincia que no es cualquiera en términos políticos. El gobernador fue uno de los cuatro que no fueron invitados a la reunión de Javier Milei. Eso no es menor. Habla bien de quien no fue invitado y ayuda a entender qué está pasando con el presidente y su gente.”
Finalmente, confirmó que permanecerá dos días en la provincia y lamentó no poder viajar a Río Grande para el acto de la multisectorial de Derechos Humanos, ya que coincide con las actividades del congreso. “No va a faltar oportunidad. Ya estuve en Río Grande hace unos años y volveré a estar”, aseguró.
Lacaze despidió la entrevista agradeciendo su amabilidad y destacando su aporte: “Periodísticamente hay personas muy interesantes a la hora de la charla, y usted es una de ellas.” Rozansky respondió: “Un placer para mí, Guillermo, hasta siempre.”
El congreso contará con la participación de Dora Barrancos, Claudia Domínguez, Verónica Vacaro, Luciano Fabri, la diputada mexicana Cruz y un asesor del Papa Francisco, entre otros. En paralelo, en Río Grande se realizará un acto de la multisectorial de Derechos Humanos con la inauguración de un mural en homenaje a Norita Cortiñas, referente histórica de Madres de Plaza de Mayo.