
Conflicto en Aires del Sur: Trabajo cuestionó el pedido de quiebra y ratificó la conciliación obligatoria
La ministra de Trabajo de Tierra del Fuego confirmó la medida, cuestionó el pedido de quiebra y habló de más de 6.100 empleos perdidos.
La ministra de Trabajo de Tierra del Fuego, Sonia Castiglione, calificó como “muy preocupante” la actitud de la empresa Aires del Sur en el marco del conflicto por el pago parcial de salarios y el pedido de quiebra presentado por la firma.
En diálogo con Guillermo Lacaze, la funcionaria explicó que el conflicto comenzó cuando los trabajadores denunciaron que habían cobrado solo el 25% de los salarios de enero, además de registrar deudas vinculadas a premios productivos. A partir de esa presentación, el Ministerio convocó a la primera audiencia en la primera semana de febrero y luego se realizaron al menos cuatro más.
Según detalló, la empresa cambió su directorio entre octubre y noviembre del año pasado y las nuevas autoridades no fueron formalmente presentadas ante el Ministerio. En cada convocatoria se solicitó la presencia de algún integrante con poder de decisión, pero solo se presentaron escritos a través del apoderado legal en Río Grande.
En una primera presentación, la firma informó que llevaría a la Justicia un plan de acción productivo y de pago de salarios para su aval. Esa propuesta no prosperó y posteriormente la empresa comunicó que había solicitado su propia quiebra.
Ante ese escenario, el Ministerio dictó la conciliación obligatoria con el objetivo de sostener la paz social, garantizar el diálogo y evitar despidos durante su vigencia. Sin embargo, la empresa manifestó por escrito que no podía cumplir con la medida.
“La conciliación obligatoria se dicta para mantener la paz social y propender al diálogo”, sostuvo Castiglione, y remarcó que la intención era forzar un ámbito formal de negociación con representantes que tuvieran capacidad de decisión.
Consultada sobre la posibilidad de hacer comparecer a directivos por la fuerza pública, confirmó que es una herramienta prevista y que se ha utilizado en otras oportunidades, aunque aclaró que solo puede aplicarse dentro de la jurisdicción provincial y respecto de personas con poder real de decisión.
Durante la entrevista, el periodista planteó la posibilidad de que existiera un “modus operandi” en este tipo de cierres empresariales y señaló que “es muy finita la línea entre quiebra y vaciamiento”. Al respecto, Castiglione respondió que “es real lo que usted dice” y reconoció que se han visto situaciones similares en otros períodos, como en los años 90 y entre 2015 y 2019.
En ese contexto, también cuestionó el debate nacional en torno a la reforma laboral, a la que calificó como “bastante nefasta”, y sostuvo que las provincias deberán analizar nuevos marcos normativos para resguardar derechos laborales.
Más allá del caso puntual de Aires del Sur, la ministra trazó un panorama general del empleo en la provincia. Según estimaciones basadas en datos del IPIEC y del INDEC, en Tierra del Fuego se perdieron alrededor de 6.100 puestos de trabajo registrados a enero.
También mencionó suspensiones en New San en Ushuaia y una fuerte reducción en el sector textil de Río Grande, que pasó de unos 1.050 trabajadores a menos de 300 en los últimos dos años.
“Cuando el salario no representa un vuelco de dinero en la economía local, empieza el efecto dominó sobre todos los sectores”, señaló, al describir el impacto en cadena sobre comercio y servicios.
Finalmente, Castiglione aseguró que el Ministerio seguirá convocando audiencias en el marco de la conciliación obligatoria y agotando las herramientas administrativas disponibles. “Lo mínimo que se espera cuando hay una intención de hacer bien las cosas es sentarse a una mesa a hablar”, concluyó.