
«Crisis en el Comercio: Caída del Consumo y Aumentos que No Alcanzan»
Desde el Sindicato de Empleados de Comercio de Río Grande advierten sobre la fuerte retracción en las ventas y el deterioro salarial. La remarcación de precios y la falta de poder adquisitivo generan
Desde el Sindicato de Empleados de Comercio de Río Grande advierten sobre la fuerte retracción en las ventas y el deterioro salarial. La remarcación de precios y la falta de poder adquisitivo generan un escenario crítico.
El sector comercial de Río Grande atraviesa una de sus peores crisis. Daniel Rivalola, Secretario General del Sindicato de Empleados de Comercio, dialogó en exclusiva con este medio y reveló la preocupante realidad que enfrentan trabajadores y empleadores: caída abrupta del consumo, remarcaciones constantes y pérdida del poder adquisitivo.
Rivalola confirmó que, pese a los anuncios oficiales, la remarcación de precios continúa afectando a los productos básicos. «Hicimos un relevamiento la semana pasada y la situación es crítica. El salario no alcanza, y eso se nota en las calles: los estacionamientos de los mayoristas están vacíos», señaló.
Según datos del gremio, en el primer trimestre del año los empleados de comercio perdieron un 3% de su poder adquisitivo, pese a los acuerdos paritarios. «Cuando la gente va poco a los locales y, además, compra menos, hay un problema grave», afirmó.
Uno de los temas más alarmantes es la próxima negociación salarial. Rivalola confirmó que la Federación de Comercio ya solicitó una reunión a nivel nacional, pero con una restricción clave: el Gobierno, bajo acuerdo con el FMI, no homologará aumentos superiores al 1%.
«Es insostenible. Si la inflación sigue en alza, ¿cómo nos pueden imponer un tope del 1%? Perdimos más del 3% en tres meses», cuestionó el sindicalista. Además, anticipó que los próximos meses seguirán con índices inflacionarios elevados, lo que profundizará la crisis.
La vulnerabilidad laboral también afecta la capacidad de reclamo. «Los trabajadores tienen miedo. Si están en negro, si les deben horas o si el empleador los presiona, no denuncian. Recién cuando los despiden vienen al gremio», explicó Rivalola.
Esta situación se agrava en un sector donde, según el dirigente, «todos se conocen» y saben qué negocios tienen empleo no registrado. «La gente prefiere aguantar antes que quedarse sin nada», admitió.
Consultado sobre el rubro supermercadista, Rivalola detalló que, por ahora, no hubo despidos masivos, pero sí bajas de personal temporario contratado para cubrir vacaciones. «Se mantiene cierta estabilidad, pero la preocupación está», reconoció.
El sindicalista criticó la ausencia del Ministerio de Trabajo y de la AFIP en los controles. «Si no fiscalizan, el empleo negro sigue creciendo. Pero clausurar un local hoy es condenarlo al cierre», reflexionó.
También cuestionó la falta de medidas de alivio para los comercios, como reducción de impuestos o créditos accesibles. «Los bancos prestan, pero con tasas imposibles. Y el Estado no ofrece soluciones reales», remarcó.