
Cristina Kirchner alerta sobre la "independencia en peligro" en emotivo acto en el Parque Lezama
La expresidenta reunió a miles de seguidores en un llamado a defender la soberanía nacional frente al "desgobierno" de Milei y el endeudamiento con el FMI. Con críticas duras y un llamado a la unidad.
Bajo un cielo diáfano y ante una multitud que superó las diez mil personas, Cristina Fernández de Kirchner reapareció en el escenario público con un mensaje urgente. Desde su residencia en San José 1111, donde cumple arresto domiciliario, la exmandataria denunció que la independencia argentina "está bajo amenaza" y responsabilizó al gobierno de Javier Milei por lo que calificó como una crisis sin precedentes.
Con la voz aún afectada por una gripe, pero con la contundencia que la caracteriza, Kirchner advirtió sobre el peligro de la espiral de deuda con el Fondo Monetario Internacional. "Ya se están incumpliendo las metas, y los peores vencimientos los enfrentarán los próximos gobiernos", afirmó, subrayando que el problema es estructural y requiere soluciones inmediatas. "Si no actuamos con cabeza, corazón y coraje, estamos perdidos", sentenció.
Un llamado a la resistencia
El acto, cargado de simbolismo patrio, resonó como un manifiesto político. La expresidenta cuestionó el modelo económico oficial, al que acusó de destruir a la clase media y multiplicar el endeudamiento familiar. "El 76% de las deudas ya son impagables. Esto no es libertad, es sometimiento", lanzó, desafiando la narrativa gubernamental.
Su discurso, seguido en silencio y con emoción por los presentes, incluyó una convocatoria explícita al peronismo: "La tarea de reconstruir la independencia es nuestra. Si no lo hacemos nosotros, nadie lo hará". Las palabras de Teresa Parodi, coreadas por la multitud —"Nos tiran a matar y florecemos"— encapsularon el espíritu de resistencia que dominó la jornada.
La plaza como trinchera
Entre los asistentes destacaron figuras como el senador Mariano Recalde, las intendentas Mayra Mendoza y Mariel Fernández, y la legisladora Victoria Donda, quienes coincidieron en señalar el carácter autoritario del gobierno actual. Leo Grosso, dirigente y protagonista de una vibrante chacarera, afirmó: "Milei reprime para silenciar el ajuste, pero hoy demostramos que el pueblo no se calla".
La economista Julia Strada profundizó en el análisis: "El FMI ya da por incumplidas las metas de reservas, pero le mueven el arco para favorecer a Milei. Es una indulgencia peligrosa".
El reencuentro final
Al caer la tarde, la militancia marchó hacia San José 1111. Cristina, en un gesto inusual, salió al balcón —vestida con un buzo blanco que lucía la palabra "Argentina"— para devolver el abrazo a sus seguidores. "Sus gritos son caricias al alma", había confesado horas antes. Dos veces asomó, como sellando una promesa: la lucha, dijo, continuará "una y mil veces".
En un país fracturado, el Parque Lezama se convirtió en el escenario donde el kirchnerismo reafirmó su estrategia: movilización callejera, denuncia económica y un llamado a defender lo que, según ellos, Milei pone en riesgo: la independencia nacional.