
Cristófano, sobre la inspección en el puerto de Ushuaia: “Lo más gravoso era no poder entrar”
La secretaria Legal del Ministerio de Producción y Ambiente contó cómo fue la inspección ambiental en el puerto de Ushuaia, tras casi un año sin poder ingresar. Los inspectores entraron acompañados por Prefectura y personal de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, y ahora se esperan novedades técnicas.
Inspectores de la Secretaría de Ambiente de Tierra del Fuego ingresaron durante la tarde de este miércoles 28 de octubre a la terminal del Puerto de Ushuaia, intervenido por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), tras un procedimiento judicial que les garantizó el acceso. Lo explicó Lisi Cristófano, secretaria Legal del Ministerio de Producción y Ambiente de Tierra del Fuego, quien también subroga la Secretaría de Ambiente. Aclaró que “no fue un allanamiento” y que la fiscalización se llevó adelante con “mucha tranquilidad”.
En una entrevista con Guillermo Lacaze en FM La Isla, Cristófano explicó que el procedimiento nació de una denuncia de Fiscalía de Estado. A partir de ella, el Juzgado de Instrucción N.º 2 le pidió a la Secretaría de Ambiente un informe sobre la imposibilidad de ingresar al puerto. Después hubo un nuevo impedimento, tras una nota de la ANPyN, y la Secretaría lo denunció en el Juzgado junto con el informe.
Consultada por Lacaze sobre si los informes técnicos podrían alterar el funcionamiento del puerto en plena temporada de cruceros, evitó anticipar resultados y puso el foco en el acceso:
“No me quiero aventurar al resultado de lo que digan las auditorías, la parte técnica de la gente del ambiente, de los técnicos de ambiente, porque la realidad es que no. Lo que más obstaculizaba, o sea, lo que podría llegar a haber impedido y lo más gravoso era no poder entrar. Eso era lo que sí ponía más en riesgo”.
Lacaze recordó que hacía casi un año que la Provincia no podía ingresar, y Cristófano lo ratificó:
“Claro, o sea, nosotros desde que sucedió lo de la intervención, nosotros estuvimos muy imposibilitados del ingreso, salvo en algunas situaciones muy particulares, pero no. Y en el último tiempo fue el más sostenido de la negativa”.
“No fue un allanamiento, fue que nos auxiliaron al ingreso”
La funcionaria corrigió el término que circuló en las últimas horas: “Por eso corrijo cuando dicen allanamiento, porque técnicamente no, no fue un allanamiento, fue que nos auxiliaron al ingreso”.
Contó que ingresaron con las dos áreas técnicas que realizan las inspecciones, Gestión Ambiental y Recursos Hídricos, y que el procedimiento forma parte de la tarea habitual de la Provincia: “todos los años nosotros nos acercamos al puerto para realizar inspecciones y fiscalización, así que fuimos con el área de gestión ambiental y con la de recursos hídricos para constatar algunos puntos, se elaboraron actas, se sacaron las fotos correspondientes”.
Cristófano detalló que los inspectores estuvieron acompañados por Prefectura, “que es la fuerza habilitada para el lugar”, y por personal de la ANPyN. Los inspectores fueron directamente con el oficio judicial y la Justicia no asistió, ya que, según dijo, “ellos ya habían sido notificados”.
Sobre cómo se desarrolló el procedimiento, relató: “Había gente encargada de la operación del puerto, así que ante consultas que hacíamos nos pudieron evacuar todas las dudas y a su vez estaban responsables de ANPyN también. Fuimos acompañados por todos y la realidad es que se llevó con mucha tranquilidad la fiscalización”.
Es la primera vez
La secretaria Legal explicó que hay una discusión por las competencias ambientales, pero sostuvo que el puerto no deja de ser un espacio público: “A nosotros nunca nos pasó una cosa así, de no poder ingresar menos a un establecimiento público. Porque por más que discutamos cuál es la competencia, si reconocemos la intervención o no, ellos desconocen que nosotros tengamos competencia, la realidad es que no deja de ser público. Bueno, nunca nos sucedió esto. Es la primera vez”.
Sin conclusiones técnicas, por ahora
Cristófano aclaró que la evaluación de lo observado corresponde a los profesionales de Ambiente: “yo soy abogada, yo no soy licenciada de gestión ambiental”. Explicó que las actas se terminaron de firmar a las 16.20 y que ahora comienza el trabajo interno: “generar sus informes, hacer algunos requerimientos en el caso de que así lo entiendan y demás”.
Sobre el nivel de riesgo, señaló: “Habiendo ingresado y pudiendo recomendar medidas, ahora ya es distinto, ¿por qué? Porque uno pudo ver cuál es el nivel de riesgo. Si hubiese habido un riesgo absoluto en el momento mismo, la Secretaría de Ambiente tiene la posibilidad de imponer en esa misma medida, en ese mismo momento. No fue el caso”.
En relación con el funcionamiento del puerto, agregó: “Lo más gravoso, lo que nosotros nos teníamos preocupados para el funcionamiento del puerto era no poder ingresar para ver las instalaciones respecto de las competencias ambientales. Habiendo ingresado, ya pudiendo hacer los actos correspondientes, ya es distinto, el intercambio ya es diferente”.
Respecto de los próximos pasos, anticipó: “estimo que en estos días habrá mayores novedades técnicas”.
El registro de residuos peligrosos, un primer requerimiento
Cristófano adelantó, “desde mi ignorancia”, cuál podría ser el primer pedido a la ANPyN: “lo primero que le vamos a requerir a ANPyN es que se registre como uno de los que genera residuos peligrosos, como estaba el puerto. Y eso lleva tiempo porque tienen que juntar papeles y demás. Entonces son requerimientos distintos”.
Sobre los plazos, explicó: “Habrá algunos que son más breves y habrá otros que son un poco más largos”.
Controles más aceitados y buques antárticos
La funcionaria estimó que la relación con el organismo nacional puede mejorar: “Yo estimo que vamos a poder aceitar un poco los controles de acá en más. Porque más que nada creo que pudieron ver la predisposición por parte del personal técnico de la Secretaría de Ambiente y qué es lo que se controla, cuál es la actitud con la que se va”.
Y planteó el equilibrio que busca la Provincia: “Nos preocupa tener los controles ambientales correspondientes, pero no es afectar ninguna actividad. Entonces, tratando de equilibrar esas dos, claro, el problema fue cuando no nos dejaban ingresar”.
Entre octubre y abril, recordó, la Secretaría debe seguir controlando los buques que llegan desde la Antártida: “tendríamos que seguir yendo a controles de los buques que vengan de la Antártida”.