
Cuello, vista y fuerza en las manos: cómo el uso del celular puede afectar al cuerpo
Especialistas advierten que el uso prolongado de teléfonos y otros dispositivos puede provocar dolores cervicales, alterar la postura, afectar la fuerza de agarre y contribuir al deterioro de algunas habilidades motoras. Qué hábitos recomiendan para reducir estos efectos.
Cuando se habla de los efectos del uso excesivo de pantallas, la atención suele centrarse en la salud mental o en el tiempo que pasamos conectados. Sin embargo, cada vez más investigaciones ponen el foco en las consecuencias físicas que puede tener el uso prolongado de celulares, computadoras y otros dispositivos electrónicos.
Desde dolores de cuello y problemas posturales hasta una menor fuerza en las manos o alteraciones en la motricidad fina, distintos especialistas coinciden en que el impacto no se limita a la vista o al cansancio, sino que alcanza a diferentes partes del cuerpo.
El "cuello tecnológico"
Uno de los problemas más frecuentes es el denominado "cuello tecnológico" (tech neck), provocado por mantener la cabeza inclinada hacia adelante durante largos períodos para mirar la pantalla del celular.
Los especialistas advierten que esta postura aumenta considerablemente la carga sobre la columna cervical y, con el tiempo, puede favorecer dolores, contracturas y desgaste de músculos y articulaciones.
Para reducir ese riesgo, recomiendan sostener el teléfono a la altura de los ojos, mantener una postura más erguida y realizar pausas periódicas durante el uso de pantallas.
Más tiempo en interiores, menos salud visual
Aunque durante años se creyó que mirar el celular de cerca era una de las principales causas del aumento de la miopía, las investigaciones actuales apuntan en otra dirección.
Según especialistas citados por la BBC, el factor que parece tener mayor influencia es la reducción del tiempo al aire libre. La exposición a la luz natural tendría un efecto protector sobre el desarrollo de la visión, especialmente en niños y adolescentes.
Manos más débiles y menor destreza
Otro aspecto que preocupa a los investigadores es la disminución de la fuerza de agarre, considerada actualmente un indicador importante del estado general de salud.
El aumento del trabajo sedentario y del tiempo frente a pantallas podría estar contribuyendo a una menor fuerza muscular, especialmente entre los más jóvenes. A esto se suma la reducción de actividades manuales, lo que también puede afectar la coordinación y la motricidad fina.
Qué recomiendan los especialistas
Más que dejar de usar la tecnología, los expertos proponen incorporar hábitos que ayuden a reducir sus efectos:
- Mantener el celular a la altura de los ojos.
- Hacer pausas frecuentes al utilizar pantallas.
- Pasar más tiempo al aire libre.
- Practicar actividad física para fortalecer la musculatura.
- Realizar actividades manuales, como cocinar, escribir, tocar un instrumento o hacer manualidades.
Aunque los especialistas aclaran que estos efectos suelen ser graduales y no deben generar alarma, coinciden en que pequeños cambios en la rutina pueden contribuir a prevenir molestias y favorecer una mejor salud física a largo plazo.
Fuente: Adaptado de un artículo publicado por BBC Future.