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De madrugada, Donald Trump ordenó el ataque a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro

Explosiones y operativos militares fueron reportados en Venezuela tras un ataque de Estados Unidos ordenado por Donald Trump, que derivó en la captura de Nicolás Maduro. Gobiernos y organismos piden desescalar el conflicto.

De madrugada, Donald Trump ordenó el ataque a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro

Explosiones y operativos militares fueron reportados en Venezuela tras un ataque de Estados Unidos ordenado por Donald Trump, que derivó en la captura de Nicolás Maduro. Gobiernos y organismos piden desescalar el conflicto.

Durante la madrugada del 3 de enero se registraron explosiones en Caracas y en distintos puntos del territorio venezolano, en el marco de un operativo militar de Estados Unidos en Venezuela. Vecinos y medios internacionales reportaron ruidos de aeronaves, impactos en zonas cercanas a instalaciones militares y cortes de energía en sectores de la capital.

Horas más tarde, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que fuerzas estadounidenses llevaron adelante una acción militar de gran escala y que el mandatario Nicolás Maduro fue capturado y trasladado fuera del país, junto a su esposa Cilia Flores, según confirmaron agencias internacionales como Reuters y AP. Hasta el momento, no se difundió un balance oficial de víctimas o daños materiales, aunque organismos humanitarios advierten sobre el riesgo de escalada y el impacto sobre la población civil.

El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela emitió un comunicado en el que denuncia la operación como una agresión militar y la señala como una violación de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional. Las autoridades informaron además la activación de mecanismos de emergencia y defensa, y anticiparon presentaciones ante el Consejo de Seguridad de la ONU y foros regionales.

El operativo se desarrolló sin resolución del Consejo de Seguridad, lo que abrió un debate jurídico y diplomático en torno al uso de la fuerza, la soberanía de los Estados y las consecuencias para la estabilidad regional. Analistas advierten que el escenario podría derivar en nuevos efectos migratorios, económicos y sociales en países vecinos.

Diversos gobiernos de América Latina y Europa expresaron preocupación por la tensión creciente, llamaron a evitar una mayor intervención militar y a priorizar canales diplomáticos y multilaterales para encauzar la crisis venezolana. Mientras tanto, la situación permanece abierta y bajo seguimiento de organismos internacionales, en un contexto de alta sensibilidad política y regional.

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