
Derrumbe salarial: Argentina entre los peores registros de América Latina
Con un salario mínimo mensual de apenas USD 231, Argentina se ubica en el anteúltimo lugar del ranking regional medido en dólares, solo por encima de Nicaragua, y muy lejos de países como Uruguay, Chile y México.
Argentina atraviesa uno de los peores escenarios salariales de América Latina cuando el ingreso mínimo se mide en dólares. Según el gráfico comparativo regional, el salario mínimo argentino alcanza los USD 231,88 mensuales, una cifra que posiciona al país en el anteúltimo lugar del ranking, apenas por encima de Nicaragua.
El contraste con otros países de la región es contundente. Uruguay lidera con más de USD 629, seguido por Chile con USD 565 y México con USD 536. Incluso economías con menores niveles de desarrollo o menor peso industrial, como Bolivia, Paraguay o Perú, superan con holgura el ingreso mínimo argentino medido en moneda estadounidense.
Este resultado no responde únicamente al monto nominal del salario mínimo, sino al fuerte impacto de la devaluación del peso, la inflación persistente y la pérdida del poder adquisitivo en términos internacionales. Cada ajuste salarial queda rápidamente desfasado frente a la evolución del tipo de cambio, profundizando el deterioro del ingreso real.
La ubicación de Argentina en los últimos puestos del ranking regional expone una problemática estructural: mientras otros países lograron sostener o recomponer el valor del salario mínimo en dólares, en el caso argentino la combinación de inestabilidad macroeconómica y atraso salarial consolida un escenario de creciente rezago.
Más allá de las comparaciones, el dato refleja una realidad concreta: el salario mínimo argentino perdió capacidad para garantizar ingresos competitivos incluso dentro de América Latina, una región históricamente marcada por desigualdades, pero donde Argentina supo ocupar, durante décadas, posiciones más favorables.