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Despidos en Mirgor: la UOM cuestionó las causas y denunció un intento de “disciplinamiento”

Marcos Linares, secretario adjunto de la UOM Río Grande, confirmó en FM La Isla que la empresa avanzó sobre unos 300 trabajadores, incluidos todos los representantes sindicales. Mirgor acató la conciliación obligatoria, mientras el gremio busca revertir las desvinculaciones y rechaza las causas invocadas en los telegramas.

Despidos en Mirgor: la UOM cuestionó las causas y denunció un intento de “disciplinamiento”

Marcos Linares, secretario adjunto de la UOM Río Grande, confirmó en FM La Isla que la empresa avanzó sobre unos 300 trabajadores, incluidos todos los representantes sindicales. Mirgor acató la conciliación obligatoria, mientras el gremio busca revertir las desvinculaciones y rechaza las causas invocadas en los telegramas.

La UOM Río Grande cuestionó los argumentos utilizados por Mirgor para avanzar con alrededor de 300 despidos y advirtió que la decisión alcanzó también a la totalidad de los representantes sindicales de las distintas plantas del grupo. Mientras rige una nueva conciliación obligatoria por 15 días, el gremio sostiene que las causas planteadas por la empresa no tienen fundamento y buscará durante ese período lograr la reincorporación de los trabajadores.

En declaraciones a FM La Isla, el secretario adjunto de la UOM Río Grande, Marcos Linares, explicó que durante las primeras horas posteriores a conocerse las desvinculaciones todavía existían dificultades para determinar la cantidad exacta de trabajadores alcanzados, aunque confirmó que la decisión empresaria contemplaba aproximadamente 300 puestos de trabajo.

Entre ellos, señaló, se encuentra la totalidad de la representación gremial dentro de las empresas del grupo, incluido el propio Linares.

Una jornada de reclamos previa a los despidos

Linares relató la secuencia de hechos previa a la conciliación obligatoria: apenas se conoció la decisión de la empresa, el Congreso de Delegados se movilizó hasta las puertas de la planta Einstein y, junto a los trabajadores despedidos de esa planta, avanzó hasta la planta Malvinas. Alrededor de las 13 horas, producto de la denuncia y el pedido de audiencia realizado por el sindicato, fueron notificados del inicio de la conciliación obligatoria.

El dirigente remarcó que la decisión empresarial se dio apenas un día después de que el gremio realizara asambleas de una hora en cada turno, el jueves y el viernes previos, en lugar de que la empresa convocara a discutir y buscar una resolución al conflicto.

La conciliación obligatoria y el regreso a las plantas

La intervención del Ministerio de Trabajo provincial derivó en el dictado de una conciliación obligatoria por 15 días, que finalmente fue acatada por Mirgor. A partir de esa medida, los trabajadores correspondientes al turno tarde pudieron volver a ingresar a las plantas.

La situación de los representantes sindicales, sin embargo, continuaba siendo diferente al momento de la entrevista. Linares explicó que permanecían licenciados y sin autorización para ingresar, pese a estar comprendidos dentro del conflicto alcanzado por la conciliación.

Para la UOM, la decisión de avanzar sobre los delegados presenta además un problema legal vinculado con la tutela sindical. Linares sostuvo que un representante gremial no puede ser despedido sin que previamente exista un proceso de desafuero.

"No tiene ningún tipo de sustento", afirmó al referirse a las desvinculaciones de quienes cuentan con protección gremial.

Tres versiones sobre los motivos de la empresa

Durante la entrevista, Linares fue consultado sobre distintas versiones que circularon acerca de las razones detrás de la decisión empresarial. Aclaró que no adhiere a ninguna de ellas, aunque consideró necesario dar cuenta de que estaban circulando.

La primera planteaba que los despidos fueron una represalia por el último paro realizado por la UOM en solidaridad con el reclamo por los aires acondicionados. La segunda sostenía que se trató de un cálculo empresarial: al conocer de antemano que se dictaría la conciliación obligatoria —solicitada por el gremio o, en su defecto, por el propio Gobierno—, la empresa habría buscado abrir una negociación para reincorporar "a algunos y no a todos" los despedidos. La tercera, que el propio Linares calificó como "la menos creíble", vinculaba la medida con una maniobra de un grupo de empresas para presionar por la firma del decreto de prórroga de las medidas antidumping, que afectan en primer término a los aires acondicionados provenientes de Tailandia y luego a los televisores importados desde China.

La UOM cuestiona los despidos "con causa"

Otro de los puntos centrales del conflicto está en los argumentos utilizados por Mirgor para justificar las desvinculaciones. Según explicó Linares, en los telegramas a los que pudo acceder el sindicato la empresa invoca el artículo 242 de la Ley de Contrato de Trabajo, correspondiente al despido con justa causa.

La diferencia no es menor: bajo esa figura, los trabajadores alcanzados no percibirían la indemnización correspondiente a un despido sin causa.

Desde la organización sindical rechazan esa interpretación y aseguran que los motivos planteados en las comunicaciones empresariales no justifican las desvinculaciones. Linares precisó que uno de los argumentos que la empresa habría esgrimido se vincula con un reclamo que el sindicato viene sosteniendo desde marzo, sin resolución hasta la fecha, mientras que otro apuntaría a una supuesta violación de una conciliación obligatoria anterior, vinculada a la desvinculación de 20 compañeros ya resuelta días atrás. En ambos casos, el gremio rechaza que exista sustento real.

"Ninguna de las causales que plantea la empresa son reales", sostuvo Linares durante la entrevista.

El dirigente vinculó además la decisión empresaria con los conflictos que vienen atravesando las plantas y consideró que el alcance de los despidos excede una discusión estrictamente vinculada con la situación económica.

"Creemos que tiene que ver con un intento de disciplinamiento o de buscar acallar cualquier tipo de reclamo", afirmó. Según planteó, la decisión puede interpretarse como una "demostración de fuerza" dirigida a generar temor entre los trabajadores y desalentar futuras medidas de protesta.

"El propio Milei les dijo a los empresarios: úsenlas"

Consultado sobre el margen que la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional habilita a las empresas para este tipo de decisiones, Linares fue contundente: "Mucho". Recordó que el propio presidente Javier Milei "se paró ante un coloquio de empresarios a decirles: estoy dando las herramientas, úsenlas", y sostuvo que existe un intento constante de avanzar sobre los derechos de los trabajadores y de acotar cualquier posibilidad de reclamo.

El objetivo de la UOM: revertir las 300 desvinculaciones

Con la conciliación obligatoria vigente, la prioridad del sindicato será discutir la situación de todos los trabajadores alcanzados y buscar que las desvinculaciones queden sin efecto.

"Nuestra discusión es lograr el reingreso de estos 300 compañeros", afirmó Linares al explicar el objetivo que llevará la organización a las instancias de negociación abiertas a partir de la intervención de la autoridad laboral.

"Ya no empezamos ahora": la respuesta a las críticas en redes

Sobre el final de la entrevista, Linares se refirió a las repercusiones que generó el conflicto en redes sociales, donde recibió críticas de quienes cuestionaron la reacción sindical con frases como "ahora se acordaron" o "ya es tarde". El dirigente respondió recordando que la UOM viene advirtiendo sobre las consecuencias del actual modelo económico desde antes de las elecciones de 2023, y que su primera acción de resistencia se remonta al 24 de enero de 2024, con "cientos" de medidas adoptadas a lo largo de estos casi tres años de gestión nacional.

En ese marco, hizo una reflexión sobre trabajadores que en su momento respaldaron al actual Gobierno esperando una mejora económica. "Hoy se están dando cuenta que básicamente o les falta el sueldo para 10 días, o les sobran 10 días en el mes para llegar a fin de mes, y ya con lo más básico: la posibilidad de llevar a su casa la dignidad de un plato de comida", señaló. Pese al escenario de preocupación, dijo percibir también "un dejo de esperanza" en la posibilidad de reconstruir una realidad donde los trabajadores no queden relegados frente a las decisiones del sector empresario.

El conflicto se desarrolla en un escenario de creciente incertidumbre dentro de la industria electrónica de Río Grande, después de varios días atravesados por despidos, conciliaciones obligatorias y negociaciones entre Mirgor y la UOM.

La nueva instancia administrativa abre ahora un período de 15 días en el que las partes deberán volver a discutir el conflicto. Para el sindicato, el eje estará puesto no sólo en cuestionar las causas invocadas por la empresa, sino fundamentalmente en conseguir la continuidad laboral de los aproximadamente 300 trabajadores alcanzados por las desvinculaciones.

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