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El Banco Central intensifica medidas para frenar la presión sobre el dólar, pero la divisa sigue en alza

Mientras la autoridad monetaria absorbe liquidez con operaciones récord en pases y futuros, el tipo de cambio no cede y expone las dificultades para controlar la inflación y la fuga de pesos.

El Banco Central intensifica medidas para frenar la presión sobre el dólar, pero la divisa sigue en alza

Mientras la autoridad monetaria absorbe liquidez con operaciones récord en pases y futuros, el tipo de cambio no cede y expone las dificultades para controlar la inflación y la fuga de pesos.

En un intento por contener el avance del dólar, el Banco Central (BCRA) desplegó esta semana una serie de intervenciones agresivas en el mercado financiero, incluyendo la reactivación de pases remunerados y una participación sin precedentes en el mercado de futuros. Sin embargo, los esfuerzos no lograron frenar la escalada de la divisa, que cerró otra vez en alza, evidenciando la persistente tensión cambiaria.

El dólar Comunicación A3500, clave para operaciones mayoristas y futuros, inició la jornada en 1.300 pesos, y aunque retrocedió levemente al cierre, terminó por encima de los 1.258 pesos, nivel con el que arrancará la rueda del miércoles. La presión sobre la moneda extranjera se mantiene firme, alimentada por el excedente de pesos en circulación, consecuencia de una expansión monetaria del 30% en la base durante los últimos meses.

Políticas fallidas y un mercado que no responde

La decisión del BCRA de suspender la colocación de Letras de Liquidez (LeFi) la semana pasada, sumada al fracaso del Tesoro en captar fondos mediante una licitación de deuda, dejó más de 10,5 billones de pesos sin destino, deprimiendo las tasas en moneda local y acelerando la demanda de dólares.

El equipo económico del presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo enfrenta un escenario complejo: la teoría de la "dolarización endógena", promovida como solución, ha quedado en entredicho incluso por organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI). Ante esto, el Gobierno convocó a una licitación extraordinaria de deuda para absorber liquidez, aunque los efectos no se verán sino hasta el viernes, prolongando la incertidumbre.

Intervenciones récord, resultados limitados

En una maniobra inusual, el BCRA recurrió este martes a operaciones REPO en el mercado secundario, tomando pesos a cambio de títulos públicos con la promesa de recomprarlos al día siguiente. Si bien la medida logró elevar las tasas de interés en el corto plazo, la falta de transparencia sobre los montos exactos involucrados generó dudas.

Paralelamente, la entidad intervino con fuerza en el mercado de futuros, donde se registró un volumen histórico de 2.942 millones de contratos, equivalente a dólares. La jugada buscó influir en el precio spot, pero también disparó el Interés Abierto (contratos pendientes de liquidación) a 5.193 millones de dólares, señal de que los inversores mantienen posiciones expectantes.

¿Regulación o desesperación?

El contrato de julio, que llegó a cotizarse por encima de 1.300 pesos, fue llevado artificialmente a 1.275 en medio de sospechas de que el BCRA podría estar "regalando" contratos para contener la cotización. Al cierre, prevaleció la sensación de que, más que una estrategia coordinada, las acciones responden a una carrera contra el tiempo.

Mientras tanto, el "pure" —el diferencial cambiario entre el oficial y los mercados paralelos— sigue vigente, sostenido temporalmente por las liquidaciones del sector agroexportador. Pero con ese flujo a punto de agotarse, la pregunta que queda en el aire es: ¿qué hará el BCRA cuando se le acaben las herramientas?

La pulseada por el dólar está lejos de terminar, y cada nueva intervención parece confirmar que, en la economía argentina, los pesos siempre encuentran la manera de convertirse en divisas.

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