
El dólar desploma su cotización en todos los mercados: el peso argentino se fortalece tras la flexibilización cambiaria
La moneda local registra una marcada apreciación, mientras las reservas del BCRA alcanzan su nivel más alto en más de un año. El Gobierno celebra el éxito de la eliminación parcial del cepo.
El dólar continúa su racha descendente y fortalece la estrategia oficial tras la eliminación parcial del control cambiario
En una jornada clave para los mercados financieros, el dólar estadounidense consolidó su tendencia bajista en todas sus variantes, configurando un escenario ampliamente beneficioso para el Gobierno de Javier Milei. La flexibilización de las restricciones cambiarias, hasta ahora sin generar sobresaltos inflacionarios ni tensiones en el tipo de cambio, fue recibida con entusiasmo por inversores y operadores del mercado.
El segmento mayorista, que centraliza las operaciones vinculadas al comercio exterior, concluyó la jornada con una marcada baja de $41 (equivalente a un 3,6%), dejando al dólar ofrecido a $1.094. Esta cotización lo ubica apenas $16 por encima del valor registrado el 11 de abril, último día con cepo vigente.
En sintonía, el tipo de cambio oficial para el público se ubicó en un promedio de $1.061,62 para la compra y $1.114,83 para la venta, lo que representa una caída del 5,5%, según datos informados por el Banco Central. En el Banco Nación, la divisa se vendió a $1.110, reflejando un retroceso del 4,3%.
Mientras tanto, el dólar informal (“blue”) también fue arrastrado por la ola bajista. Pese a mantenerse como uno de los más caros del mercado —superado únicamente por el dólar “tarjeta”—, perdió $100 en un solo día (un 8%), cerrando a $1.150, su menor valor desde mediados de diciembre del año pasado.
Por su parte, los contratos de dólar futuro experimentaron descensos generalizados cercanos al 4%, según la plataforma A3 Mercados. Las posiciones más activas, correspondientes a abril y mayo, bajaron a $1.101,50 (-4,4%) y $1.127 (-4,5%), respectivamente.
Las paridades bursátiles tampoco quedaron al margen. El dólar MEP, operado mediante bonos, retrocedió un 4,1% para cerrar en $1.120,73, mientras que el contado con liquidación cayó un 3,3%, ubicándose en $1.136,47, tras encadenar siete ruedas consecutivas en baja.
Un dato significativo es que el Banco Central se abstuvo de intervenir en el mercado de cambios por cuarta jornada consecutiva. La plaza mayorista mantuvo una sólida oferta privada, con un volumen operado de USD 563,7 millones, acompañando la baja en la cotización del dólar mayorista. A su vez, las reservas internacionales de la entidad monetaria crecieron en USD 183 millones, alcanzando los USD 38.795 millones, el nivel más alto desde abril de 2023, gracias al repunte del oro (+3%) y del yuan (+0,1%).
El repentino derrumbe del dólar tuvo un efecto inmediato en el mercado de capitales local. El índice S&P Merval de la Bolsa porteña se desplomó un 6,1%, cayendo a los 2.045.707 puntos, su menor nivel en más de cinco meses. En Wall Street, los ADRs de empresas argentinas retrocedieron hasta un 7%, liderados por Loma Negra. A nivel global, los principales índices neoyorquinos también cerraron en negativo, con pérdidas de hasta 2,6%, afectadas en parte por las nuevas críticas del expresidente Donald Trump al titular de la Reserva Federal, Jerome Powell.
En cuanto a los bonos soberanos en dólares, los títulos de las series Bonares y Globales cedieron en promedio un leve 0,1%, mientras que el riesgo país se mantuvo en torno a los 720 puntos básicos.
El notable fortalecimiento del peso argentino viene siendo impulsado por la reciente liberación del mercado cambiario, facilitada por el respaldo del Fondo Monetario Internacional, que permitió robustecer las reservas del BCRA. En este nuevo marco, el mercado redirige su atención hacia operaciones financieras de corto plazo con rendimientos positivos en términos reales —estrategia conocida como carry trade—.
Desde el Gobierno libertario apuntan a que la liquidación de divisas del complejo agroexportador, junto con la escasez de pesos, propicien una revalorización del peso en el corto plazo, ubicándolo en la franja inferior de la banda cambiaria flotante, estipulada entre los $1.000 y $1.400.
Según el informe de GMA Capital Research, "con este nuevo esquema y una renovada efervescencia en el mercado local, las miradas comienzan a posarse sobre dos alternativas claras: el carry trade y los activos dolarizados".
En paralelo, el Banco Central habilitó el ingreso de capitales especulativos de corto plazo, aunque con ciertas condiciones: deben ser notificados, canalizados por el mercado formal y mantener una permanencia mínima de seis meses.
Por último, las tasas de interés para depósitos a plazo fijo se mantienen en torno al 33% anual para colocaciones a 30 días, especialmente para montos significativos.
El escenario actual, con un dólar libre que encuentra más oferentes que demandantes, cambia las reglas del juego. La apuesta del Gobierno por consolidar un mercado financiero más abierto y competitivo parece, por ahora, estar rindiendo frutos. Sin embargo, la volatilidad internacional y la cautela de los inversores obligan a no perder de vista el horizonte.