
El Dr. Andrés Gil Domínguez alertó sobre el desgaste constitucional y el avance de un modelo autocrático en Argentina
En una entrevista con FM La Isla, el reconocido abogado constitucionalista analizó el uso abusivo de los decretos de necesidad y urgencia, la falta de control del Congreso, el silencio de la Justicia
En una entrevista con FM La Isla, el reconocido abogado constitucionalista analizó el uso abusivo de los decretos de necesidad y urgencia, la falta de control del Congreso, el silencio de la Justicia y el riesgo de un gobierno que avanza hacia un modelo autocrático. Además, advierte sobre la necesidad de resistir para defender la República y la institucionalidad.
El Dr. Andrés Gil Domínguez, abogado y constitucionalista de amplia trayectoria, brindó un análisis exhaustivo sobre la situación actual de Argentina, centrándose en el uso abusivo de los decretos de necesidad y urgencia (DNU), la erosión de la división de poderes y el silencio de la Justicia frente a lo que calificó como un «modelo autocrático y con tintes neofascistas».
En una extensa entrevista, Gil Domínguez no solo desmenuzó los aspectos jurídicos que considera violatorios de la Constitución Nacional, sino que también lanzó una advertencia sobre el futuro de la democracia en el país si no se revierte este rumbo.
El abuso de los decretos de necesidad y urgencia
El punto central de la conversación giró en torno al uso excesivo de los DNU por parte del Poder Ejecutivo. Gil Domínguez recordó que, según la Constitución, estos decretos solo pueden ser utilizados en situaciones excepcionales, como emergencias o hechos traumáticos e inesperados que impidan el funcionamiento normal del Congreso. Sin embargo, destacó que el gobierno actual ha hecho de los DNU una herramienta habitual para legislar, reemplazando así al Poder Legislativo.
«El Congreso tiene la potestad originaria y exclusiva de arreglar el pago de la deuda externa. El presidente solo puede dictar decretos de necesidad y urgencia en circunstancias excepcionales, como una emergencia. Si no se cumplen esos requisitos, el decreto es nulo, de nulidad absoluta e insanable», explicó el constitucionalista.
En este sentido, se refirió específicamente al decreto relacionado con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que calificó como «inconstitucional». «El Poder Ejecutivo no solo se autoriza a sí mismo a suscribir un acuerdo sin que el Congreso conozca los términos, sino que además delega la firma a cualquier funcionario de segunda o tercera línea. Esto es una violación flagrante de la división de poderes», afirmó.
El silencio de la Justicia y la complicidad del Congreso
Otro de los ejes de la entrevista fue el rol de la Justicia y el Congreso en este escenario. Gil Domínguez criticó duramente la actitud de la Corte Suprema de Justicia y la Justicia Federal, a las que acusó de mantener un «silencio sospechoso» frente a las medidas del gobierno.
«La Justicia Federal, especialmente la que tiene asiento en la Ciudad de Buenos Aires, debería controlar al poder. Sin embargo, hasta ahora ha sido omisa, condescendiente y ha acompañado estas medidas inconstitucionales», denunció.
Además, señaló que muchos legisladores, tanto de la oposición como del oficialismo, están siendo cómplices de este modelo al no ejercer su función de control. «Si los legisladores siguen incumpliendo la Constitución, un día llegarán a sus despachos y no podrán entrar porque el Poder Ejecutivo les habrá cambiado la cerradura», advirtió.
La Ley Antimafia y el riesgo para las libertades individuales
Gil Domínguez también expresó su preocupación por la denominada «Ley Antimafia», que comparó con el estado de sitio durante la última dictadura militar. «Hay tipos penales que chocan con la libertad de expresión, el derecho a la protesta y el derecho de petición. Esto es peligroso porque puede utilizarse para criminalizar la disidencia», alertó.
El abogado explicó que, si bien la ley podría ser útil para combatir la intimidación mafiosa, su redacción es ambigua y deja espacio para interpretaciones que podrían afectar derechos fundamentales. «Si se interpreta que una crítica dura al gobierno es intimidación, estamos frente a un claro caso de inconstitucionalidad», sostuvo.
La indiferencia de la sociedad y el rol de los medios
En cuanto al rol de la sociedad, Gil Domínguez destacó que hay un sector que parece indiferente a la defensa de la Constitución cuando el gobierno no es de su color político. «Hay un sector para el cual la República, la Constitución y la institucionalidad no son un activo cuando gobierna alguien que no es peronista», afirmó.
Respecto a los medios de comunicación, el constitucionalista señaló que su influencia ha disminuido en la era de las redes sociales, pero que aún cumplen un papel importante en la construcción de narrativas. «Los medios juegan el papel que quieren jugar desde su perspectiva ideológica, pero hoy su influencia no es la misma que hace 20 años», explicó.
Un llamado a la resistencia
Finalmente, Gil Domínguez hizo un llamado a la resistencia para defender la Constitución y la República. «Este gobierno va a radicalizarse en su faz más violenta. No sé cuál será el resultado final, pero resisto para que volvamos a la Constitución, a la República y a la institucionalidad», afirmó.
El abogado concluyó con una reflexión sobre el futuro incierto del país. «Podemos volver al cauce de la Constitución o podemos ser una república Weimar más en la historia. Lo importante es resistir día a día», sostuvo.
La advertencia del Dr. Gil Domínguez es un llamado de atención sobre el desgaste de las instituciones democráticas en Argentina y la necesidad de un compromiso firme con la defensa de la Constitución y la división de poderes. Su análisis no solo expone los riesgos actuales, sino que también invita a una reflexión profunda sobre el futuro del país.