
El Gobierno Nacional oficializó un incremento del 3,73% en jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares
A partir de mayo, los haberes previsionales, asignaciones universales y familiares verán actualizados sus montos. El ajuste se vincula directamente al Índice de Precios al Consumidor.
el Gobierno Nacional formalizó este lunes un ajuste del 3,73% en las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares que comenzará a regir a partir de mayo. A través de las resoluciones 211/2025 y 212/2025, publicadas en el Boletín Oficial, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) definió los nuevos valores mínimos y máximos para los haberes del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), además de actualizar los montos, topes y escalas de las prestaciones familiares y universales.
Según lo estipulado en la Resolución 211/2025, el haber mínimo garantizado para las jubilaciones se elevará a $296.481,74, mientras que el haber máximo se fijará en $1.995.041,47. Asimismo, se actualizaron las bases imponibles mínima y máxima para los aportes previsionales, que quedarán en $99.855 y $3.245.240,49, respectivamente. También se establecieron los nuevos valores de la Prestación Básica Universal (PBU), que pasará a ser de $135.626,86, y de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que ascenderá a $237.185,39.
Asignaciones familiares: montos actualizados y nuevas escalas
En simultáneo, mediante la Resolución 212/2025, se redefinieron las escalas y montos de las asignaciones familiares contempladas en la Ley 24.714. El aumento alcanza a trabajadores registrados, monotributistas, titulares de prestaciones por desempleo, jubilados del SIPA, excombatientes del Atlántico Sur y a quienes perciben asignaciones universales de protección social.
Entre los cambios más relevantes, se determinó que, en el caso de trabajadores en relación de dependencia, la asignación por hijo será de $53.271 para quienes posean ingresos familiares de hasta $824.838. Para aquellos con ingresos de hasta $4.367.942 anuales, el monto asignado será de $11.211. Además, se mantuvieron los ajustes diferenciados según la región, teniendo en cuenta las variaciones en el costo de vida.
En cuanto a los monotributistas, el beneficio también variará de acuerdo con la categoría de inscripción. Aquellos en categorías A, B y C recibirán $53.271 por hijo, mientras que los encuadrados en escalones superiores tendrán montos reducidos. Se ratificó, además, que los trabajadores temporarios y permanentes discontinuos, bajo el Decreto 514/2021, no recibirán asignaciones inferiores a las establecidas para la Asignación Universal por Hijo (AUH).
Por su parte, a partir de mayo, el monto de la asignación por embarazo se ubicará en $53.271. Las asignaciones por nacimiento y matrimonio aumentarán a $62.093, mientras que en casos de adopción la suma trepará a $371.275. En tanto, la ayuda escolar anual será de $42.039, aplicable tanto para niños con discapacidad como para aquellos sin discapacidad, sin límites de ingresos familiares.
Cambios en los topes de ingresos familiares
Se estableció también que, si uno de los integrantes del grupo familiar percibe un ingreso superior a $2.183.971, dicho grupo quedará automáticamente excluido del acceso a las asignaciones familiares, sin importar el monto total de sus ingresos.
Actualización automática basada en el IPC
El ajuste dispuesto responde a la política de movilidad previsional fijada mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 274/2024, que introdujo la actualización mensual de los haberes y asignaciones sociales de acuerdo al Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Este nuevo esquema de movilidad reemplaza las anteriores fórmulas que combinaban índices salariales y de recaudación, y vincula directamente las actualizaciones al ritmo inflacionario. La ANSES recordó que la primera aplicación de esta modalidad se realizó en abril y que el actual incremento refleja la variación del IPC correspondiente a marzo.
De esta manera, el Gobierno apunta a que los haberes previsionales y las asignaciones mantengan su poder adquisitivo frente a la inflación, aunque los especialistas advierten que los retrasos en los índices de referencia pueden generar desfasajes en contextos de alta volatilidad de precios.