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El PRO en Crisis: Macri en la Mira y una Ciudad que Cambió de Color

Tras la histórica derrota en las elecciones porteñas, las internas del PRO estallan. Mauricio Macri evade las críticas con un viaje al exterior, mientras Jorge Macri enfrenta presiones.

El PRO en Crisis: Macri en la Mira y una Ciudad que Cambió de Color

Tras la histórica derrota en las elecciones porteñas, las internas del PRO estallan. Mauricio Macri evade las críticas con un viaje al exterior, mientras Jorge Macri enfrenta presiones.

La Sombra de una Derrota Ineludible

Dentro del PRO, no hace falta indagar demasiado para identificar al principal responsable del fracaso electoral más contundente en su historia. Mauricio Macri fue el arquitecto de la estrategia, impulsó el desdoblamiento de las elecciones y, aunque en ocasiones pareció opacar a su propia candidata —poco carismática según varios sectores—, asumió el protagonismo absoluto de la campaña. Por eso, entre los acuerdistas del partido, no hay dudas: la derrota lleva su sello indiscutible.

Mientras el ex presidente emprende un viaje por Europa y Medio Oriente —supuestamente planificado, pero oportuno para eludir reproches—, su primo, Jorge Macri, actual jefe de Gobierno, no tiene escapatoria. Sumergido en un estado de asamblea interna, recibe exigencias de renovar su gabinete, críticas por haber abandonado la estrategia frentista de Horacio Rodríguez Larreta y cuestionamientos por permitir su salida. En la Legislatura, donde el PRO perderá influencia, ya se especula sobre la necesidad de nuevas alianzas para asegurar gobernabilidad de cara a 2027, año en que el partido podría perder la Ciudad después de dos décadas de dominio.

Una Estrategia que se Desmoronó

El desdoblamiento electoral buscaba, en teoría, aislar la discusión porteña de la nacional y evitar el arrastre del mileísmo en octubre. Sin embargo, la noche de los comicios dejó en evidencia que la campaña se nacionalizó sin remedio. Sectores críticos del PRO señalan que el propio Jorge Macri contribuyó a ello: su omnipresencia en los medios y la polarización con La Libertad Avanza (LLA) por el tema de Ficha Limpia terminaron por unificar una elección que querían separar.

"Lo de Ficha Limpia no rindió", admitió con fastidio un dirigente del ala acuerdista, reflejando el malestar generalizado.

El Éxodo del Electorado y la Nueva Geografía Política

El trasvase de votos que muchos anticipaban se confirmó con crudeza: comunas tradicionalmente propias del PRO, como Recoleta, migraron hacia LLA. El mapa electoral porteño, antes teñido de amarillo con algunos bastiones peronistas en el sur, ahora exhibe un norte violeta (el color de LLA) y un sur y centro verdes, siguiendo la identidad de Leandro Santoro.

Ante este escenario, el PRO quedó sumido en el caos, con reproches cruzados y un Javier Milei dispuesto a captar a sus descontentos. Mientras algunos esperaban una reacción inmediata de Mauricio Macri —reuniones urgentes, acercamientos con dirigentes—, la respuesta fue huir al extranjero. Su viaje a Madrid, donde participó de un homenaje a Mario Vargas Llosa, y su posterior recorrido por Medio Oriente solo alimentaron las críticas.

Antes de partir, dejó un mensaje ambiguo: no se opone al diálogo con LLA, pero advirtió que "los que estaban regalados ya se pasaron". La negociación quedó en manos de Cristian Ritondo y Diego Santilli, aunque en LLA ya descartan alianzas partidarias y apuestan a sumar figuras individuales del PRO.

Jorge Macri: Entre la Resistencia y las Presiones

El jefe de Gobierno no tiene la opción de escapar. Aunque insiste en que la derrota se debió a la nacionalización del debate y a la división del voto PRO, desde su propio espacio le exigen autocrítica y cambios.

"Los primos Macri atomizaron la estrategia. Hay que repensar las alianzas, no seguir culpando a Larreta", reclama un dirigente clave de la Ciudad.

Entre los errores señalados, destacan:

Perder el apoyo de la UCR, la Coalición Cívica y los socialistas. Subestimar a Larreta, cuyo espacio podría ahora restarle legisladores. Fracasar en retener a Oscar Zago, cuyos dos legisladores terminaron en una lista alternativa.

En la Legislatura, la gobernabilidad dependerá de negociar con todos, incluidos los posibles desertores del bloque PRO que podrían unirse a Graciela Ocaña.

¿Cambios en el Gabinete?

Las presiones sobre Jorge Macri no se limitan a lo político. Hay voces que exigen un reshuffle inmediato, apuntando a figuras como:

César Torres (Secretario de Gobierno). Ignacio Biastocchi (Ministro de Espacio Público). Horacio Giménez (Seguridad).

Incluso algunos promueven el regreso de María Eugenia Vidal a un rol protagónico, como la jefatura de Gabinete, para oxigenar la gestión. Sin embargo, el mandatario descarta cambios abruptos, argumentando que la elección se jugó en la agenda nacional, no en la gestión local.

¿Garrochazos a la Vista?

Mauricio Macri insistió antes de viajar en que no habrá más migraciones masivas al libertarismo, pero la tensión persiste. Aunque figuras como Diego Santilli y Guillermo Montenegro no darían el salto por ahora, los acuerdistas exigen que el expresidente se distancie de las negociaciones para evitar una fractura mayor.

En el bloque de Diputados, la convivencia entre macristas, bullrichistas y larretistas es cada vez más frágil. Con Cristian Ritondo al mando, ya hay muestras de división, como los dictámenes firmados por separado. Los legisladores de Patricia Bullrich, liderados por Damián Arabia, podrían romper en cualquier momento, aunque no está claro si lo harán ahora o esperarán a octubre para un impacto mediático.

Conclusión: Un Partido en la Encrucijada

El PRO enfrenta su mayor desafío desde su fundaciónredefinir su identidad, reconstruir alianzas y evitar una diáspora hacia LLA. Mientras Mauricio Macri elude el conflictoJorge Macri carga con el peso de una gestión que, en 2027, podría perder la Ciudad. El tiempo apremia, y las decisiones de las próximas semanas marcarán el futuro del partido amarillo.

 

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