
El Senado homenajeó a un exmilitar condenado por crímenes de lesa humanidad y reabre el debate sobre la reivindicación de represores
En medio de la Semana de Malvinas, el oficialismo impulsa un reconocimiento que genera controversia
Horacio Losito, exmilitar con tres condenas por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura, fue homenajeado en el Senado de la Nación en un acto organizado en el marco de la Semana de Malvinas. La ceremonia, impulsada por el oficialismo, ha reavivado el debate sobre el intento del Gobierno de La Libertad Avanza (LLA) de utilizar el conflicto bélico de 1982 como estrategia para reivindicar figuras vinculadas con el terrorismo de Estado.
A pesar de que en enero el ministro de Defensa, Luis Petri, ordenó su baja del Ejército argentino, en la Cámara Alta, presidida por Victoria Villarruel, se lo trató como un héroe de guerra. La maniobra es interpretada como parte de un esfuerzo del oficialismo para lavar la imagen de los represores mediante su asociación con la gesta de Malvinas.
Un homenaje con polémica
El homenaje se llevó a cabo en el marco de un panel titulado "Los guerreros de Top Malo House hablan del feroz combate", evento que tuvo lugar el lunes y fue organizado por el periodista Nicolás Kasanzew –director de Gesta de Malvinas del Senado– y Daniel Abate –director de Cultura de la Cámara Alta–. Entre los presentes estuvo Marcelo Cinto Courtaux, responsable de Relaciones Parlamentarias e hijo del represor homónimo condenado por secuestros durante la Contraofensiva montonera.
Uno de los oradores más destacados del evento fue Losito, quien recordó su participación en la guerra y citó las arengas de Aldo Rico, quien lideraba la Compañía de Comandos 602, la misma en la que combatió el padre de Villarruel. "Y recuerden: si tienen frío en los pies, el mejor lugar para calentarlos es el vientre de un inglés", relató, asegurando que esa era la dureza de la guerra.
Antecedentes y condenas de Losito
Losito inició su carrera militar en Corrientes en 1973 y participó en el Operativo Independencia. En 1976, ya en el área de inteligencia del Regimiento de Infantería 9, fue señalado como partícipe de crímenes de lesa humanidad. En los ‘80, formó parte del movimiento carapintada y, posteriormente, en los 2000, fue repatriado por orden de Néstor Kirchner tras ser identificado como uno de los responsables de la masacre de Margarita Belén.
En 2004, fue arrestado y, cinco años más tarde, condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad. En 2011, recibió prisión perpetua por su rol en la masacre de Margarita Belén, y en 2023, otra sentencia a 25 años. Desde abril de 2020 gozaba de prisión domiciliaria, hasta que en diciembre de 2023 el Tribunal Oral Federal (TOF) de Resistencia le otorgó la libertad condicional, medida que fue revocada por la Cámara de Casación Penal.
Las tensiones dentro del Gobierno
El respaldo del Senado a Losito dejó en evidencia una fractura dentro del oficialismo. En enero, el ministro Petri determinó su baja del Ejército, lo que generó malestar en sectores afines a las organizaciones de "memoria completa", que defienden a los exmilitares procesados por crímenes de lesa humanidad. La decisión fue fuertemente criticada por Cecilia Pando, quien expresó su descontento al considerar que era una medida propia de gobiernos kirchneristas.
El malestar se profundizó en febrero, cuando Defensa despidió al director de Derechos Humanos del Ministerio, Lucas Miles Erbes, quien había sido bien recibido por sectores militares tras desmantelar equipos de investigación sobre el accionar de las Fuerzas Armadas en la última dictadura. Su cese fue interpretado como un intento de apaciguar las tensiones internas.
Reivindicación de figuras controvertidas
Desde el Senado, las críticas a Petri fueron explícitas. "Vano intento, ningún tinterillo puede separar del Ejército argentino a un héroe de la Patria", exclamó Kasanzew durante el homenaje, en medio de una ovación.
El oficialismo no solo ha respaldado a Losito, sino que también ha impulsado la reivindicación de otras figuras señaladas por violaciones a los derechos humanos. Un caso emblemático es el del capitán Pedro Giachino, el primer militar caído en Malvinas, cuyo cuadro fue retirado del Concejo Deliberante de General Pueyrredón tras revelaciones sobre su participación en centros clandestinos de detención.
A pesar de ello, funcionarios de Defensa como el subsecretario de Planeamiento, Guillermo Madero, han continuado homenajeando a Giachino, destacándolo como un héroe. Además, el Senado promocionó un documental estrenado en el cine Gaumont que lo presenta como un símbolo de la gesta malvinense.
Un relato oficial que genera controversia
En el marco de su estrategia comunicacional, la Casa Rosada difundió un video conmemorativo protagonizado por excombatientes como Carlos Bianchi (Armada), Daniel Esteban (Ejército) y Ernesto Rubén Ureta (Aeronáutica). Bianchi, en particular, ha sido una figura controvertida, dado que en 2007 fue apartado de su cargo tras denuncias de conscriptos que lo acusaron de ordenar estaqueamientos durante la guerra.
El reconocimiento a Losito y otras figuras vinculadas a crímenes de lesa humanidad pone en evidencia una línea política que busca resignificar el papel de ciertos militares en la historia reciente de Argentina. Mientras el gobierno de LLA intenta fortalecer su narrativa sobre la memoria histórica, la sociedad argentina se enfrenta una vez más a la tensión entre el recuerdo de Malvinas y las heridas aún abiertas de la dictadura.