Generales Escuchar artículo

Escándalo en el aire: sospechas sobre el ingreso de una exazafata libertaria en un jet privado desatan controversia política

Laura Belén Arrieta, vinculada a círculos conservadores y organizadora de la CPAC argentina, llegó a Buenos Aires en un lujoso avión privado. La oposición cuestiona si eludió controles aduaneros.

Escándalo en el aire: sospechas sobre el ingreso de una exazafata libertaria en un jet privado desatan controversia política

Laura Belén Arrieta, vinculada a círculos conservadores y organizadora de la CPAC argentina, llegó a Buenos Aires en un lujoso avión privado. La oposición cuestiona si eludió controles aduaneros.

Un vuelo privado de matrícula extranjera, identificado como N18RU, despegó del Aeropuerto Internacional de Miami el martes 25 de febrero con rumbo a Buenos Aires, aterrizando ese mismo día en Aeroparque. A bordo viajaba Laura Belén Arrieta, una exazafata de 32 años con fuertes lazos con grupos libertarios y conservadores, quien formó parte del comité organizador de la edición argentina de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), realizada en diciembre pasado en el Hotel Hilton. Sin embargo, lo ocurrido tras su arribo ha generado un torbellino de sospechas que podrían convertirse en un nuevo escándalo para el gobierno de Javier Milei.

El diputado Maxi Ferraro, de la Coalición Cívica, presentó un pedido de informes para esclarecer si Arrieta habría evadido los controles aduaneros e ingresado al país con varias maletas sin revisar. Las dudas surgieron luego de que el periodista Carlos Pagni, de LN+, revelara que la exazafata "llegó con una cantidad de valijas, no sabemos cuántas, pero parece que eran muchas" y que, cuando la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Aduana intentaron realizar un operativo de control, "hubo una orden superior que indicó que no se revisara nada".

Ferraro, en su solicitud, planteó interrogantes clave: ¿quiénes viajaban realmente en el avión? ¿Quién dio la supuesta orden para que Arrieta eludiera los controles? ¿Qué personal de Aduana intervino en el procedimiento? Además, solicitó los registros fílmicos del arribo de la aeronave. "El Gobierno debe dar explicaciones detalladas de todo lo que pasó desde que el avión aterrizó hasta que la mujer en cuestión salió del aeropuerto. Si no hay nada que ocultar, el tema debería aclararse sin problemas", afirmó el legislador.

La protagonista: un ascenso meteórico

La atención no solo está puesta en el procedimiento, sino también en la figura de Arrieta. La exazafata experimentó un rápido ascenso en los últimos años: pasó de ser empleada administrativa en una casa de artículos de cuero y azafata de la aerolínea Flyest, que quebró en 2021, a ocupar cargos gerenciales en empresas radicadas en Miami, como OCP Tech y COC Global Enterprise, según su perfil de LinkedIn. Su jefe en ambas compañías es Leonardo Scatturice, un empresario vinculado a la CPAC y al Partido Republicano de Estados Unidos, quien también ha sido relacionado con la SIDE y la división de Inteligencia de la Policía Bonaerense.

El costo del vuelo privado en el que arribó Arrieta no bajaría de los 100 mil dólares, a lo que se sumaría el alquiler del hangar donde supuestamente estuvo guardado el avión durante más de una semana. "Es cuanto menos llamativo el salto meteórico de Arrieta", señaló Ferraro, refiriéndose a su rápido ascenso en el mundo empresarial y político.

Vínculos que amplifican el caso

Los lazos entre figuras de la derecha conservadora regional, norteamericana y local le dan mayor relevancia al caso. Milei fue el principal protagonista de la edición argentina de la CPAC en diciembre pasado, donde participaron personalidades como Santiago Abascal, líder de VOX en España, Lara Trump, nuera de Donald Trump, y Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro. Arrieta, quien formó parte de la organización del evento, apareció en fotografías con varios miembros del gabinete. Scatturice, su jefe, también estuvo involucrado en la organización de la última CPAC en Washington, donde Milei participó hace dos semanas.

Desde la Casa Rosada, sin embargo, minimizaron las sospechas. "Solo son rumores, no se les puede dar entidad", afirmaron desde el círculo íntimo del Presidente.

El avión de la discordia

El jet en cuestión es un Bombardier Global 5000, propiedad del empresario colombiano Ricardo Uribe, de Rua Group. Se trata de una aeronave de lujo con un costo de operación de aproximadamente 8 mil dólares por hora de vuelo. Según fuentes oficiales, el avión aterrizó en Aeroparque el 25 de febrero, donde se realizaron controles "de rutina" sin detectar irregularidades. La pasajera, según estas mismas fuentes, llevaba solo una valija de mano y otra de mayor tamaño y peso, desmintiendo así la versión de que eran "varias".

No obstante, persisten las dudas. El avión estuvo "en tránsito" durante ocho días, guardado en un hangar privado de la empresa Royal Class, antes de partir rumbo a París el 5 de marzo. Expertos en aviación señalaron que esto es inusual, ya que un avión en tránsito no suele permanecer tanto tiempo en un hangar. Además, si efectivamente estuvo guardado, se debieron haber realizado controles en las bodegas, donde se almacena el equipaje. Hasta ahora, no se han brindado detalles sobre este punto.

Preguntas sin respuesta

El pedido de informes de Ferraro busca obtener datos precisos, como los registros fílmicos del arribo de la aeronave y detalles sobre la tripulación, los pasajeros y el equipaje. Esta información, que podría esclarecer lo ocurrido, está en manos de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y de la Aduana, donde, según Pagni, "hay un gran revuelo".

Queda, además, un cabo suelto: ¿qué motivó la supuesta "orden de arriba" para no revisar las valijas? Aunque la hipótesis de que transportaban dinero en efectivo parece poco plausible, el caso deja abierto un abanico de posibilidades.

Un caso con ramificaciones internacionales

Al igual que el escándalo de $LIBRA, este caso podría tener repercusiones internacionales. Scatturice, jefe de Arrieta, tiene conexiones con la cúpula del Partido Republicano de Estados Unidos y participó en la organización de la última CPAC en Washington, donde Milei fue uno de los invitados destacados.

Mientras tanto, los vínculos de Arrieta con figuras cercanas al gobierno, como Santiago Caputo y Karina Milei, añaden más capas de complejidad al caso. Su hermano, Fernando Arrieta, es un activo militante de La Libertad Avanza (LLA) y registró un ingreso a la Casa Rosada a fines de diciembre del año pasado.

El gobierno enfrenta ahora la presión de aclarar los hechos, mientras la oposición sigue de cerca cada movimiento. Lo que comenzó como un vuelo privado podría terminar siendo un nuevo frente de conflicto político para la administración de Milei.

Comentarios
Volver arriba