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Estados Unidos impone un arancel del 10% a productos argentinos

La administración de Donald Trump aplicó nuevos aranceles a productos de 60 socios comerciales. Argentina quedó entre los países alcanzados por una tasa del 10%, en una medida que entró en vigencia este viernes 24 de julio.

Estados Unidos impone un arancel del 10% a productos argentinos

La administración de Donald Trump aplicó nuevos aranceles a productos de 60 socios comerciales. Argentina quedó entre los países alcanzados por una tasa del 10%, en una medida que entró en vigencia este viernes 24 de julio.

Estados Unidos puso en vigencia este viernes una nueva batería de aranceles que alcanza a productos provenientes de 60 socios comerciales, entre ellos Argentina, como parte de la estrategia de la administración de Donald Trump para reconstruir un esquema arancelario de alcance prácticamente global.

Según informó Reuters, los nuevos gravámenes se ubican entre el 10% y el 12,5% y cubren el 99,4% de las importaciones estadounidenses, aunque contemplan numerosas excepciones. En el caso de Argentina, la tasa establecida es del 10%.

La medida comenzó a regir a las 00:01 de este viernes en la costa este estadounidense, en simultáneo con el vencimiento del arancel global temporal del 10% que había estado vigente durante 150 días. Las mercancías que ya se encontraban en tránsito tendrán una ventana de excepción hasta el 28 de julio.

El argumento de Estados Unidos

La administración Trump justificó los nuevos aranceles en la falta de controles suficientes de sus socios comerciales para impedir que productos fabricados mediante trabajo forzoso ingresen a las cadenas de suministro.

Argentina integra un grupo de países a los que Washington asignó una tasa del 10% por considerar que, pese a contar con prohibiciones o planes para impedir este tipo de importaciones, no las aplican de manera suficientemente efectiva. En el mismo grupo aparecen, entre otros, Canadá, México, Gran Bretaña, India, Indonesia, Ecuador y Bangladesh.

El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, defendió la medida al sostener que Washington aplica desde hace casi un siglo su propia prohibición de importar bienes producidos con mano de obra forzada, y que espera una respuesta equivalente de sus socios comerciales.

Los países alcanzados rechazaron en distintos grados los argumentos utilizados por Washington. China manifestó su oposición a los aranceles unilaterales, mientras que Australia, Brasil y Noruega cuestionaron la justificación de la medida.

Una nueva vía para la política arancelaria de Trump

La decisión se produce después de que la Corte Suprema de Estados Unidos anulara en febrero los aranceles "recíprocos" de entre el 10% y el 50% que Trump había impuesto el año pasado utilizando una ley de emergencias nacionales.

Esta vez, la Casa Blanca recurrió al artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta que ya superó impugnaciones judiciales anteriores y que permite a la administración volver a establecer un piso arancelario sobre buena parte de las importaciones.

Para otros 38 países, entre ellos China y Vietnam, la tasa fijada fue del 12,5%. En el caso de la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza, los nuevos gravámenes se combinarán con los aranceles preexistentes hasta alcanzar tasas totales del 10% o 12,5%.

Qué productos quedan afuera

El alcance de la medida no será uniforme. De acuerdo con Reuters, existen numerosas exenciones, entre ellas petróleo y gas, fertilizantes, determinados alimentos, aeronaves y sus piezas y minerales críticos.

También quedan fuera los productos alcanzados por aranceles de seguridad nacional bajo el artículo 232, entre ellos automóviles, acero, aluminio y cobre.

La reacción inicial de los mercados financieros fue limitada, aunque los rendimientos de los bonos registraron una leve suba ante el posible efecto inflacionario de los nuevos gravámenes.

El nuevo esquema vuelve así a colocar a Argentina dentro de la política arancelaria de Estados Unidos, esta vez con una tasa del 10% y bajo una justificación vinculada al control del trabajo forzoso en las cadenas internacionales de suministro.

Fuente: Reuters.

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