
Fresia: “El tercer carril del puente costaría lo mismo que tres cuadras de pavimento”
El referente de La Margen Sur describió los resultados de la reunión con el intendente Martín Perez sobre el proyecto del tercer carril en el puente: se formará una mesa técnica, el costo equivale a tres cuadras de pavimento y el carril central funcionaría como corredor de emergencias reversible según el horario.
El proyecto del tercer carril en el puente General Mosconi, que conecta la Margen Sur con el resto de Río Grande, dio un paso concreto esta semana. Sergio Fresia, referente de La Margen Sur, dialogó con el periodista Guillermo Lacaze en FM La Isla y detalló los resultados de la reunión mantenida con el intendente Martín Perez, funcionarios municipales y los profesionales que vienen trabajando en la iniciativa.
La reunión: dos horas de exposición técnica
La jornada contó con la participación del intendente, funcionarios del área de Obras Públicas, Participación Ciudadana y representantes del Concejo Deliberante, además de integrantes de la Asociación Civil Criar Futuro y referentes barriales que impulsan el proyecto.
Durante casi dos horas, el ingeniero civil Maximiliano Gómez y el arquitecto Fabián González expusieron el trabajo realizado sobre el estado actual del puente y las posibilidades de incorporar un tercer carril.
“Tanto el intendente como todos los que estaban ahí se bancaron como dos horas tranquilos de exposición”, destacó Fresia, quien valoró la predisposición del Ejecutivo municipal para escuchar los fundamentos técnicos de la propuesta.
El costo: lo mismo que tres cuadras de pavimento
Uno de los datos más relevantes que surgieron del encuentro fue el costo estimado de la obra. Según explicó Fresia, el arquitecto del proyecto realizó un cálculo preliminar sobre la intervención necesaria para habilitar los tres carriles en la parte superior del puente.
“El intendente dijo: si es más o menos lo que estamos hablando, para esto tenemos el dinero”, relató.
De acuerdo con esa estimación, la inversión necesaria equivaldría aproximadamente al costo de ejecutar tres cuadras de pavimento en cualquier sector de Río Grande. Para los impulsores de la iniciativa, este dato cambia la percepción sobre la viabilidad económica del proyecto y permite enfocarse ahora en los estudios técnicos que todavía deben completarse.
La mesa técnica: el siguiente paso
Tras la exposición de los profesionales, el intendente propuso conformar una mesa técnica integrada por especialistas de la iniciativa ciudadana y equipos técnicos del Municipio.
“Después de ver toda la exposición, el Intendente nos propuso formar una mesa técnica donde participen estos profesionales y también los profesionales que tiene el Municipio”, contó Fresia.
El objetivo será avanzar en los estudios necesarios para certificar el estado estructural del puente y determinar formalmente si la infraestructura puede soportar la incorporación de un tercer carril.
Según explicó el referente barrial, los profesionales que trabajan en la propuesta lograron tomar contacto con la empresa que diseñó originalmente el puente y realizó los cálculos estructurales. De acuerdo con esa primera consulta, la estructura tendría capacidad para soportar la modificación, aunque esa conclusión deberá ser respaldada mediante estudios y certificaciones específicas.
“Ellos tendrían que venir a certificarlo. Esas certificaciones ya nosotros no las podemos plantear porque hay que pagar lo que ellos tienen que cobrar”, explicó.
Cómo funcionaría el carril central
El esquema planteado busca resolver los problemas de tránsito que se producen diariamente entre la Margen Sur y el resto de la ciudad.
La propuesta contempla que el carril central funcione prioritariamente como corredor para emergencias, permitiendo una circulación más rápida de ambulancias, bomberos y fuerzas de seguridad cuando sea necesario.
Cuando no existan emergencias, el carril tendría un funcionamiento reversible de acuerdo con la demanda de tránsito. Desde la medianoche hasta el mediodía se habilitaría para circular desde la Margen Sur hacia el centro de la ciudad, mientras que desde el mediodía hasta la medianoche funcionaría en sentido contrario.
“Los problemas graves los tenemos a la mañana para salir de la Margen Sur y a la tardecita para volver. La idea es acompañar esos flujos de circulación”, explicó Fresia.
Los números que justifican el proyecto
La propuesta también se apoya en un relevamiento realizado durante varios meses mediante cámaras instaladas en la rotonda de acceso y en la Ruta 7.
Según los datos obtenidos, actualmente el puente permite el paso de aproximadamente 1.600 vehículos por hora, mientras que la demanda en los momentos de mayor circulación supera los 2.200 vehículos por hora.
“Con el otro carril podríamos cubrir para 3.000 vehículos y estaríamos resolviendo la demanda real de 2.200 vehículos por hora”, afirmó.
Para Fresia, estos números demuestran que el principal cuello de botella no está en las rotondas sino en la capacidad actual del puente para absorber el volumen de tránsito que genera el crecimiento de la ciudad.
Las veredas y las futuras intervenciones
La iniciativa también contempla modificaciones sobre las veredas actuales del puente. La propuesta prevé retirar una de las dos veredas existentes, conservando aquella donde se encuentran el acueducto y parte de la infraestructura de servicios.
“Consideramos que una vereda de 1,40 metros no es mucho, pero también la empresa de Buenos Aires ya nos dijo que si fuera necesario podrían hacer una vereda externa al puente para suplementar”, explicó.
No obstante, aclaró que esa alternativa no forma parte del proyecto inmediato y que cualquier intervención complementaria quedaría para una etapa posterior.
Mientras tanto, la prioridad será avanzar con la mesa técnica, completar las certificaciones estructurales y definir la factibilidad definitiva de una obra que podría convertirse en una de las soluciones más importantes para mejorar la circulación entre la Margen Sur y el resto de Río Grande.