
Gabriela Castillo: "Es un momento histórico en materia energética"
La ministra de Energía explicó en FM La Isla cómo continuará la obra tras la llegada de las 6.200 toneladas de equipamiento. La nueva central tendrá 60 MW y la usina actual quedará como respaldo, dentro de una planificación que proyecta acompañar el crecimiento de Ushuaia durante los próximos 20 años.
La llegada a Ushuaia del buque con 6.200 toneladas de equipamiento abrió una nueva etapa para la construcción de la central termoeléctrica. Ahora comienza un complejo operativo para trasladar los equipos desde el puerto, mientras continúan las obras civiles y se prepara el posterior montaje de una usina que tendrá 60 MW de capacidad de generación.
En una entrevista con FM La Isla, la ministra de Energía de Tierra del Fuego, Gabriela Castillo, ubicó el proyecto dentro de un problema que, sostuvo, excede las dificultades registradas durante los últimos años en la capital fueguina.
"El problema energético no es un problema del último tiempo, sino que es un problema estructural de la provincia", afirmó. Según explicó, la planificación busca atender las contingencias actuales, pero también modificar las condiciones de generación para acompañar el crecimiento futuro de Ushuaia.
Castillo recordó que el proyecto de una nueva central comenzó a trabajarse hace cinco o seis años y atravesó diferentes alternativas de financiamiento. Entre ellas mencionó el crédito de CAF que finalmente no pudo concretarse y explicó que posteriormente surgió la propuesta de inversión que derivó en la actual obra.
"En realidad teníamos claro que había que sí o sí construir una usina", señaló. La alternativa finalmente avanzó a partir de la inversión de empresas chinas que se instalaron en Argentina y se asociaron con Terra Ignis para desarrollar el proyecto.
La ministra repasó ese proceso desde las primeras gestiones, la fabricación de los equipos en China y el comienzo de las obras civiles en Ushuaia hasta el viaje del buque que arribó este lunes. La embarcación realizó un traslado exclusivo para la central y, según destacó Castillo, todo lo transportado corresponde al proyecto energético fueguino.
Un operativo de 250 viajes antes del montaje
Con el equipamiento ya en Ushuaia, el desafío inmediato será trasladar las 6.200 toneladas desde el puerto hasta el predio de la nueva central. Castillo estimó que la operatoria requerirá alrededor de 250 viajes, entre cargas convencionales y equipos que necesitarán dispositivos especiales por sus dimensiones o peso.
"Estamos hablando de que hay 50 viajes que son de sobredimensiones, que hay 5 viajes que son de sobrepeso en el traslado y que hay un montón de otros viajes que son en semis", detalló.
La operatoria comenzará este martes a las 7 y, en principio, está planificada durante 12 días, con jornadas de 12 horas. Las cargas de mayores dimensiones serán movilizadas durante las horas de luz y requerirán coordinación especial del tránsito.
El operativo involucrará a diferentes organismos y empresas. Además de Vialidad Provincial, la Dirección Provincial de Energía (DPE) y DIPO, participan del traslado logístico las empresas Arbué Service (encargada de los trámites de amarre del buque y la gestión aduanera), Logant (transporte), Masciotra (grúas) y Nakon Sur, la contratista a cargo de la obra civil por parte del consorcio chino. Todo el operativo se coordina, además, con el Municipio de Ushuaia.
Parte del equipamiento será almacenado transitoriamente en un depósito fiscal aduanero habilitado en el mismo predio, evitando así una segunda operación logística antes de su incorporación a la obra.
La ministra explicó además que la dirección del montaje estará a cargo de personal especializado proveniente de China, mientras que la mano de obra será local. Actualmente, indicó, unas 40 personas trabajan directamente en la obra civil, además de los equipos técnicos y de ingeniería.
Una vez terminada la descarga y retirado el buque, comenzará el reordenamiento de tareas para avanzar progresivamente hacia el montaje de los equipos.
La usina actual quedará como respaldo
La puesta en marcha de la nueva central modificará también el papel de la usina que actualmente abastece a Ushuaia. Castillo confirmó que no dejará de formar parte del sistema, sino que quedará como reserva.
"La usina actual pasa a ser la reserva fría de la ciudad, esto permite tener una condición de backup que hoy no existe ningún backup en la ciudad", explicó.
De esta manera, la generación principal provendrá de la nueva central, mientras que las instalaciones actuales podrán funcionar como respaldo ante contingencias. Para eso también será necesario reorganizar parte del sistema eléctrico y establecer un nodo que permita administrar la generación proveniente de ambas centrales.
Pero la obra no termina con la instalación de las turbinas y generadores que llegaron desde China. Castillo detalló que deberán ejecutarse obras complementarias para abastecer de gas y agua a la nueva usina y conectarla con el sistema eléctrico existente.
Entre ellas mencionó un gasoducto desde el ingreso a Ushuaia hasta la nueva central, una conexión de agua desde el río Olivia necesaria para el funcionamiento del ciclo combinado y las obras eléctricas para interconectar ambas usinas.
"Es una reestructuración, no sólo de la matriz energética, sino también eléctrica", resumió.
Una capacidad proyectada para 20 años de crecimiento
La nueva central tendrá una capacidad de 60 MW, frente a una demanda actual que, según los datos brindados por Castillo, ronda los 29 o 30 MW durante el verano y puede ubicarse entre 40 y 45 MW en invierno.
Esa diferencia es la que permitirá disponer de margen para absorber una mayor demanda vinculada al crecimiento urbano y a nuevas actividades económicas.
Castillo explicó que la expansión de Ushuaia no necesariamente se produce extendiendo sus límites, sino también mediante la densificación. Donde antes existía una vivienda, ejemplificó, puede construirse un edificio con decenas de departamentos y un consumo eléctrico considerablemente mayor.
"Esos 15 megas que estamos hablando, o 20 de excedente, es lo que está planteado en esa proyección de crecimiento que te da la proyección de crecimiento turístico, industrial, digo, con proyección a 20 años", afirmó.
Para la ministra, contar con esa disponibilidad cambia las posibilidades de planificación de la ciudad. "De verdad es que es un salto cualitativo importante, es un momento histórico en materia energética", sostuvo.
Al mismo tiempo, advirtió que resolver la generación no implica solucionar por sí sola todas las dificultades del sistema eléctrico. "La emergencia energética no está planteada solamente por la generación, sino también por la distribución", señaló.
En ese sentido, enumeró la necesidad de construir centros de distribución, reorganizar líneas, modernizar los sistemas de control de las redes y mejorar la infraestructura en sectores donde todavía existen tendidos que requieren regularización.
Tolhuin y Río Grande, dentro de la planificación energética
Castillo amplió el análisis al resto de Tierra del Fuego y aseguró que la planificación energética contempla necesidades diferentes para Tolhuin y Río Grande.
En Tolhuin, vinculó la demanda futura con el crecimiento urbano y del parque industrial. Informó que recientemente regresó el generador Cummins 2, enviado a un mantenimiento integral (overhaul), y que una vez estabilizado su funcionamiento se prevé realizar el mismo procedimiento sobre otra unidad.
También señaló que existen proyectos presentados para una nueva sala de celdas y una nueva planta de gas, obras que permitirían ampliar la capacidad del sistema y acompañar nuevas necesidades de electrificación.
Respecto de Río Grande, Castillo sostuvo que actualmente existe una situación más ordenada en materia de generación, aunque aclaró que continúan siendo necesarios mantenimientos y nuevas obras de distribución.
La ministra vinculó además la menor exigencia actual del sistema con la retracción de la actividad industrial: "Ya hoy no [se] trabaja al límite", señaló, aunque planteó que la planificación debe contemplar una recuperación de la producción y del empleo que vuelva a incrementar la demanda.
En ese escenario mencionó también el proyecto de generación eólica que la Provincia busca desarrollar junto con la Cooperativa Eléctrica, y que anteriormente había sido presentado para obtener financiamiento a través del Fondo Asiático, sin éxito hasta el momento por falta de garantía soberana.
Para Castillo, el objetivo es que la infraestructura energética pueda anticiparse a esas necesidades y no responder únicamente cuando el sistema ya se encuentra exigido. En el caso de Ushuaia, consideró que la llegada del equipamiento marca el paso desde años de planificación hacia una etapa concreta de ejecución.
"El primer objetivo mientras veníamos trabajando en la obra civil era que llegara el barco, y esto sucedió hoy y es una realidad. Entonces ahora se habilitan otros desafíos", sintetizó.