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Garbarz: "Peter Thiel encontró en la Argentina un campo fértil para este ensayo de cambio civilizatorio"

El especialista en inteligencia artificial advirtió que el gemelo digital social anunciado por el gobierno nacional cruzará datos de los argentinos para predecir conductas y tomar decisiones políticas, y que Palantir nació como contratista de la CIA para promover golpes de Estado.

Garbarz: "Peter Thiel encontró en la Argentina un campo fértil para este ensayo de cambio civilizatorio"

El especialista en inteligencia artificial advirtió que el gemelo digital social anunciado por el gobierno nacional cruzará datos de los argentinos para predecir conductas y tomar decisiones políticas, y que Palantir nació como contratista de la CIA para promover golpes de Estado.

El anuncio del gobierno nacional sobre la implementación de un gemelo digital social en Argentina, impulsado por la empresa Palantir y su titular Peter Thiel, abrió un debate que va mucho más allá de la tecnología. Ariel Garbarz, ingeniero electrónico, especialista en inteligencia artificial y docente universitario, dialogó con el periodista Guillermo Lacaze en FM La Isla y trazó un diagnóstico que no deja lugar a la tranquilidad.

¿Qué es el gemelo digital social y por qué preocupa?

Garbarz explicó que el concepto de gemelo digital nació para simular objetos físicos — la NASA lo usó para reproducir en tierra la nave Apolo 13 averiada y probar soluciones antes de aplicarlas. Lo que el gobierno nacional propone ahora es aplicar esa lógica a las personas. "El gemelo digital social va a cruzar los datos de los argentinos, perfilarnos, predecir posibles conductas y tomar decisiones, por ejemplo, de si a tal grupo le corresponde una ayuda social o no, qué es lo que más sensibiliza a otro grupo para que lo vuelvan a votar, y quiénes vale la pena rescatar en esta política económica que está dejando a millones de argentinos a la deriva."

En otras palabras: una plataforma diseñada por una empresa norteamericana tomaría decisiones políticas y sociales sobre los argentinos.

Peter Thiel encontró en Argentina un campo fértil

Garbarz señaló que lo que está sucediendo no es una hipótesis sino un plan explícitamente anunciado. "El propio Peter Thiel descree de las democracias y propone que sean sustituidas por gobiernos de plataformas, donde un conjunto de mega millonarios de empresas tecnológicas pasen a tener el control de las políticas sociales, sustituyendo al Estado."

La presencia de Thiel en Argentina no es casual ni transitoria. "Peter Thiel encontró en la Argentina un campo fértil para este ensayo de cambio civilizatorio. Por eso vino a instalarse, se compró una casa en Punta del Este, desescolarizó a sus hijos en Estados Unidos y los va a poner acá en escuelas argentinas. Ya vino a quedarse porque coincide ideológicamente con el presidente Milei."

El origen de Palantir tampoco es menor. "Nació y creció como contratista principal de la CIA, donde el objetivo era determinar posibles situaciones conflictivas fuera de los Estados Unidos donde la agencia tenga que intervenir, por ejemplo, para promover un golpe de Estado." Y recordó que el jueves anterior el alcalde de Londres rechazó el contrato que Palantir había firmado con la Policía Metropolitana, donde la empresa sustituía directamente las decisiones de investigación criminal.

"No les interesa pincharnos el teléfono, les interesa saber cómo reaccionamos emocionalmente"

Garbarz precisó que la herramienta que más probablemente use Palantir es la inteligencia artificial emocional. "A ellos no les interesa pincharnos el teléfono o leer los mensajes que mandamos por redes sociales. Les interesa saber cómo reaccionamos emocionalmente ante determinados mensajes que recibimos permanentemente porque estamos sometidos al teléfono celular." Ese mismo dispositivo, aclaró, puede ser también una herramienta de resistencia.

El tecnofeudalismo y el ejército de reserva digital

Garbarz planteó una lectura político-económica que excede la tecnología. Si la inteligencia artificial reemplaza puestos de trabajo a escala masiva, se genera una enorme masa de personas sin empleo que tampoco consumen. "Estamos en una etapa superior de lo que Marx analizaba en el capitalismo. Estamos en manos de un imperialismo tecnológico donde la vida humana importa muy poco y donde la filosofía de Peter Thiel y del presidente de la nación es que hay millones de individuos que están sobrando." Denominó a este proceso tecnofeudalismo: "Es como yo defino el cambio civilizatorio que quieren imponernos."

La comunidad científica, dividida

Garbarz señaló que los especialistas en inteligencia artificial están divididos entre quienes celebran la tecnología sin analizar sus consecuencias políticas y quienes la cuestionan. "Están aquellos que adoran la tecnología y están fascinados con ver cómo la inteligencia artificial va a sustituir a las democracias sin darse cuenta que ideológicamente son funcionales a los gobiernos de ultraderecha. Y estamos también los que cuestionamos seriamente porque entendemos que la inteligencia artificial debe estar al servicio de los pueblos y no del tecnofeudalismo."

Los anticuerpos posibles

Para Garbarz, la primera línea de defensa debería estar en el Congreso. "Nuestros representantes deberían pedirle explicaciones al gobierno: qué bases de datos van a utilizar, a quién va a beneficiar, cómo van a manejar las políticas sociales a partir de las decisiones de esta plataforma diseñada por una empresa norteamericana." Y cerró con una distinción que considera fundamental: "La inteligencia artificial no es buena ni mala por sí misma. De cómo se utilice y qué gobierno lo haga depende si se convierte en una herramienta al servicio de los pueblos o en una herramienta de dominación."

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