
Hilandería Fueguina cerrará el 30 de septiembre y la AOT denunció el pago de indemnizaciones en ocho cuotas
Roberto López, secretario general de la Asociación Obrera Textil, confirmó que 20 trabajadores perderán sus puestos y cuestionó que la empresa haya comunicado unilateralmente el pago del 75% de las indemnizaciones en ocho cuotas. El gremio presentó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo y advirtió por el deterioro de la actividad textil en Tierra del Fuego.
La crisis del sector textil sumará un nuevo cierre en Tierra del Fuego. Hilandería Fueguina comunicó a sus trabajadores que dejará de operar el próximo 30 de septiembre, una decisión que afectará a los 20 empleados que todavía permanecen en la planta.
El secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT), Roberto López, confirmó en FM La Isla que el anuncio fue realizado por un apoderado de la empresa durante una asamblea con el personal y que, además del cierre, se informó que las indemnizaciones serían abonadas al 75% y en ocho cuotas.
“Nos enteramos el martes por medio de los compañeros, de los delegados que tenemos allá. Vino el apoderado de la empresa, hizo una asamblea con la gente y les dijo que el 30 de septiembre iban a cerrar la empresa y que se les iba a pagar el 75% en ocho cuotas”, explicó.
Frente a esa situación, la organización sindical presentó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo y fue convocada a una audiencia para el lunes, a la que también fue citada la empresa.
La AOT cuestionó la reducción de las indemnizaciones
López rechazó que la empresa haya establecido por su cuenta una reducción en el monto indemnizatorio y sostuvo que cualquier modificación debería surgir de una negociación entre las partes.
“Es una quita que hace la empresa por sí sola. Porque de última, si vos me llamás y vamos a negociar y llegamos a ese número, bueno, porque yo quiero”, sostuvo.
Para el dirigente, una negociación supone necesariamente que trabajador y empleador puedan discutir las condiciones. “Tiene que favorecerle a la empresa y le tiene que favorecer al obrero también. Si no, no es negociación”, remarcó.
El gremio espera ahora la instancia convocada por la autoridad laboral, aunque López expresó dudas sobre la presencia de representantes directos de la compañía. Según relató, en otras oportunidades la empresa respondió mediante abogados o presentaciones escritas.
Qué ocurrirá con la planta y las máquinas
Durante la entrevista, López también fue consultado por el futuro de las instalaciones. Señaló que tiempo atrás los trabajadores habían detectado que el inmueble se encontraba ofrecido a la venta a través de una inmobiliaria de Ushuaia, aunque actualmente desconocen si existe algún interesado concreto.
En relación con la maquinaria, recordó que la empresa ya obtuvo autorización para retirar al menos uno de sus equipos más modernos de Tierra del Fuego. López señaló que esas salidas requieren intervención de la comisión correspondiente al área aduanera y afirmó que situaciones similares se produjeron en otras textiles que dejaron la provincia.
El dirigente cuestionó que, mientras las fábricas reducen o directamente abandonan su actividad, puedan retirar equipos que originalmente fueron incorporados al amparo del régimen promocional.
Australtex queda como principal sostén de la actividad
El cierre profundiza una reducción del sector que la AOT viene observando desde hace varios años. López explicó que, dentro de las empresas representadas por el gremio, Australtex es actualmente la principal planta que continúa produciendo en Río Grande, con alrededor de 128 o 129 trabajadores textiles.
Según señaló, la empresa mantiene su actividad y sus responsables han transmitido al sindicato la intención de permanecer en Tierra del Fuego. A esos puestos se suman trabajadores representados por otras organizaciones y personal de servicios como limpieza, transporte y vigilancia.
“En total hay que calcular que son 250 o 260 personas que están laburando. Gracias a Dios todavía sigue esa fábrica”, indicó.
López contrapuso esa situación con la de otras compañías que abandonaron la actividad después de décadas de funcionamiento. Para el secretario general, la continuidad de Australtex resulta hoy determinante no solamente por los puestos directos, sino también por todo el empleo asociado a la planta.
“Si desaparecen las empresas textiles, desaparece el gremio también”
El retroceso de la actividad también pone en riesgo la propia estructura sindical. López reconoció que la pérdida continua de establecimientos deja a la AOT con cada vez menos trabajadores para representar.
“Si desaparecen las empresas textiles, desaparece el gremio también”, advirtió.
Consultado sobre qué ocurriría con la estructura local del sindicato en ese escenario, respondió que, sin establecimientos ni afiliados activos, sería difícil sostenerla. La preocupación, sin embargo, no está puesta únicamente en el futuro de la organización, sino en las posibilidades laborales de quienes vienen perdiendo sus puestos en la industria.
“Acá no hay laburo. Que cerrás una fábrica y al otro día vas a conseguir trabajo, esas épocas ya se fueron hace años”, señaló.
Cientos de trabajadores quedaron fuera de la actividad
López explicó que, ante cada cierre, el gremio intentó vincular a los trabajadores con otras empresas que estuvieran incorporando personal, incluso por fuera del sector textil. Según describió, la prioridad fue encontrar alguna alternativa laboral, independientemente de que se tratara de industria electrónica, comercio u otra actividad.
En los últimos años, calculó que entre 600 y 700 trabajadores textiles quedaron fuera de las fábricas, una cifra cuyo impacto, remarcó, debe medirse también sobre sus grupos familiares.
“No son 700 compañeros. Tenés 700 familias que las tenés que contar por dos, por tres, por cuatro”, señaló.
El gremio participó incluso de iniciativas de capacitación vinculadas con otras posibles actividades productivas ante la necesidad de buscar nuevas salidas laborales. Sin embargo, López afirmó que actualmente las posibilidades de reubicación son prácticamente inexistentes.
“Tratamos de ubicarlo donde nosotros sabemos que están tomando, así sea lo que sea, tratamos de ubicarlo. Pero en estos momentos no hay nada. Nada de nada”, afirmó.
“Lamentablemente no te puedo dar una buena”
Sobre el cierre de la entrevista, López evitó transmitir expectativas que, según aseguró, no tienen actualmente un respaldo concreto. Recordó anuncios anteriores sobre una eventual reapertura o regreso de empresas textiles que finalmente no se materializaron y reclamó prudencia frente a ese tipo de versiones.
“Lamentablemente no te puedo dar una buena, porque no hay buena. No quiero mentir”, expresó.
El cierre de Hilandería Fueguina dejará así otros 20 trabajadores fuera de la actividad a partir del 30 de septiembre, mientras la AOT intenta discutir ante el Ministerio de Trabajo las condiciones en las que la empresa pretende concretar las desvinculaciones y observa con preocupación una industria textil fueguina que continúa perdiendo establecimientos y puestos de trabajo.