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Javier Escobar: “No vamos a dejar que se pisotee y se maltrate a ningún trabajador”

El secretario general de ASIMRA Patagonia cuestionó lo ocurrido en Mirgor, reclamó una intervención del Ministerio de Trabajo y llamó a construir una unidad sindical “real” frente al deterioro del empleo y los derechos laborales.

Javier Escobar: “No vamos a dejar que se pisotee y se maltrate a ningún trabajador”

El secretario general de ASIMRA Patagonia cuestionó lo ocurrido en Mirgor, reclamó una intervención del Ministerio de Trabajo y llamó a construir una unidad sindical “real” frente al deterioro del empleo y los derechos laborales.

La situación dentro de Mirgor, el alcance de la conciliación obligatoria y la necesidad de una respuesta conjunta del movimiento obrero fueron los principales ejes planteados por el secretario general de ASIMRA Patagonia, Javier Escobar, quien confirmó el acompañamiento de su organización a los trabajadores representados por la UOM y advirtió que lo sucedido constituye una señal de alerta para el conjunto del sector laboral.

Durante una entrevista con Guillermo Lacaze en FM La Isla, Escobar cuestionó especialmente la intervención directa del CEO de Mirgor, José Alonso, frente a los trabajadores y aseguró que los testimonios que recibió ASIMRA describieron situaciones de fuerte tensión y trabajadores que se sintieron atacados y humillados. Aunque integrantes de su organización no participaron de ese encuentro, explicó que cuentan con información a través de trabajadores y familiares vinculados con ambas organizaciones gremiales.

“Nos sumamos a esta convocatoria de los compañeros de la UOM, porque obviamente consideramos y estamos seguros que no vamos a dejar que se pisotee de esta manera y se maltrate psicológicamente, físicamente a ningún trabajador”, afirmó. Para Escobar, lo ocurrido dejó de ser exclusivamente un conflicto entre Mirgor y la UOM para convertirse en una problemática que alcanza al conjunto de los trabajadores.

“Esto va a seguir ocurriendo”

El dirigente consideró que el episodio debe analizarse dentro de un escenario laboral más amplio y advirtió que situaciones similares podrían repetirse en otros sectores. Según planteó, durante los últimos años se debilitaron herramientas legales y sindicales que permitían a los trabajadores defender sus derechos.

“¿Tiene duda alguien que esto no pueda seguir ocurriendo? Digo, esto va a seguir ocurriendo. Han liberado un montón de impedimentos legales que el trabajador tenía con herramienta sindical para defender derechos”, sostuvo.

Escobar puso además el foco en que el episodio se produjo mientras continúa vigente una conciliación obligatoria. “Están en medio de una conciliación obligatoria, baja un CEO de manera sorpresiva y actúa de esta manera. Entonces, ¿y qué ocurre? Hoy, ¿qué ocurre? ¿Cuál fue el accionar ante la ley de esto? Nadie habla de eso”, cuestionó.

A partir de allí planteó lo que considera una doble vara frente a los conflictos laborales. “¿Qué hubiese pasado si hubiese sido al revés? Si el sindicato entraba y pasaba todo esto. ¿Te imaginás los títulos? Hubiera sido un escándalo”, señaló, y sostuvo que ya no se trata de señales aisladas sino de “acciones concretas”.

El reclamo al Ministerio de Trabajo

Sobre el final de la entrevista, Escobar profundizó sus cuestionamientos hacia la respuesta institucional frente a lo ocurrido y puso directamente el foco en el Ministerio de Trabajo de Tierra del Fuego.

Al analizar que el episodio ocurrió pocos días antes del vencimiento de la conciliación obligatoria, sostuvo: “El Ministerio es de la Provincia. El Ministerio tiene que decir que se rompió la conciliación obligatoria”.

Luego amplió el planteo y preguntó: “¿Dónde está el Ministerio de Trabajo en este momento haciendo el comunicado, la ministra, el ministro, el gobernador? ¿Dónde están?”.

El cuestionamiento se integra a una preocupación que Escobar había expresado anteriormente en la entrevista: qué herramientas institucionales permanecen disponibles cuando, según su análisis, se han debilitado mecanismos de protección laboral y sindical.

Una intervención que calificó como “muy extraña”

Escobar también manifestó dudas sobre las razones que llevaron al máximo responsable de Mirgor a intervenir personalmente frente a los trabajadores cuando faltaban pocos días para que concluyera la conciliación obligatoria.

El dirigente evitó afirmar qué podría existir detrás de esa decisión, pero consideró llamativa la sucesión de acontecimientos: primero el conflicto entre la empresa y la UOM, posteriormente la aparición pública del diputado nacional Miguel Rodríguez y luego la intervención de Alonso dentro de la planta para ratificar la posición de la compañía.

“Cuando yo por ahí o en otros programas digo esto no termina, es porque hago un análisis [...] algo viene, algo de trasfondo, y va a surgir y va a ser cuestión de tiempo para saberlo”, expresó. Y agregó que resulta “muy extraño” que el CEO de una compañía de las dimensiones de Mirgor haya decidido intervenir personalmente en ese momento.

En ese contexto, Escobar se preguntó por qué se produjo esa intervención pocos días antes de finalizar la conciliación: “Si vos tenías una conciliación que vence el 31 [...] ¿cuál fue la intención de venir tres días antes o cinco días antes hábiles?”.

“La unidad real” del movimiento obrero

Más allá del conflicto puntual, una parte importante de la entrevista estuvo dedicada a la respuesta que, a juicio de Escobar, debería construir el movimiento sindical fueguino.

El secretario general de ASIMRA sostuvo que acompañar circunstancialmente una medida no alcanza y reclamó una coordinación permanente entre las organizaciones. “La unidad real, cuando digo unidad real, es trabajar, reunirse constantemente, y ver qué herramientas, o las pocas que nos quedan, o la lucha directa”, afirmó.

Para Escobar, lo ocurrido en el sector metalúrgico puede trasladarse mañana a una empresa de transporte, un supermercado o cualquier otra actividad. Por eso insistió en que los sindicatos deben definir anticipadamente cómo actuar frente a escenarios similares y no esperar a que los conflictos alcancen un punto límite.

En ese análisis también diferenció las responsabilidades que atribuye a la política nacional y provincial. Sostuvo que “la política nacional le ha cubierto las espaldas y le ha dado las herramientas a las empresas para que hagan lo que quieran”, mientras consideró que las pertenencias y alineamientos políticos locales contribuyeron a debilitar la unidad del movimiento obrero fueguino.

Críticas al diputado Miguel Rodríguez

Escobar cuestionó además el posicionamiento del diputado nacional de La Libertad Avanza Miguel Rodríguez frente al conflicto y manifestó su preocupación por que un representante de Tierra del Fuego adopte públicamente una posición que, a su entender, coincide con la de la empresa.

“Yo estoy preocupado que un diputado de la Nación en representación de Tierra del Fuego salga a hacer de vocero”, sostuvo al referirse a las declaraciones de Rodríguez en medio de la discusión por los delegados despedidos y la situación de los aproximadamente 300 trabajadores alcanzados inicialmente por los telegramas.

Durante la entrevista, Escobar insistió en que la discusión sindical debe trascender las pertenencias partidarias y concentrarse en la defensa de los puestos y derechos laborales.

“Solo no se va a salvar nadie”

Al hablar de los próximos pasos, Escobar ratificó que ASIMRA continuará trabajando para reunir a las distintas organizaciones gremiales de Tierra del Fuego.

“Nosotros creemos, estamos convencidos, que de esta manera no, solo no se va a salvar nadie”, afirmó. Para el dirigente, una organización puede ofrecer mayor o menor resistencia individualmente, pero el escenario actual requiere una respuesta colectiva y sostenida.

La advertencia final volvió a exceder el conflicto de Mirgor. Escobar señaló que la pérdida de puestos de trabajo atraviesa a la industria, el comercio, los talleres y el transporte y sostuvo que Río Grande ya no tiene margen para continuar perdiendo empleo. “Mañana le toca a cualquiera”, advirtió.

En ese contexto, cerró con una definición sobre el deterioro que observa entre los trabajadores: “Ya no se ataca el salario, se ataca la salud mental”. Para Escobar, ese escenario vuelve más urgente avanzar en una articulación sindical capaz de responder no solamente a la pérdida de puestos de trabajo, sino también al deterioro de las condiciones en las que quienes conservan su empleo atraviesan los conflictos laborales.

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