
La contradicción de Milei: de criticar a los artistas a cantar con El Chaqueño Palavecino en Jesús María
El Presidente participó del Festival de Jesús María, subió al escenario y cantó con El Chaqueño Palavecino, pese a haber cuestionado en reiteradas oportunidades a los artistas y al financiamiento estatal de estos eventos.
La presencia de Javier Milei en el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, en Córdoba, dejó una imagen potente y, al mismo tiempo, polémica. El Presidente asistió a una de las noches centrales del evento, fue ovacionado por el público y terminó cantando junto a El Chaqueño Palavecino, en una escena que contrastó de manera directa con sus dichos pasados sobre los artistas populares y los festivales culturales sostenidos con fondos públicos.
Milei llegó al anfiteatro José Hernández pasada la medianoche, saludó a los asistentes, se sacó fotos y siguió el espectáculo desde un palco. La postal más comentada de la noche se produjo cuando fue invitado a subir al escenario por el Chaqueño Palavecino y entonó parte del clásico “Amor Salvaje”, en medio de aplausos y cánticos a su favor.
El gesto no pasó inadvertido porque choca con una posición que el propio Milei sostuvo durante años, tanto en entrevistas como en actos públicos. En distintas oportunidades, el mandatario cuestionó a artistas que participan de festivales populares, especialmente cuando estos reciben aportes del Estado, al considerar que la cultura no debería financiarse con recursos públicos y que los eventos deben ser autosustentables o sostenidos por el sector privado.
Ese discurso lo colocó en tensión con amplios sectores del ámbito cultural y fue parte de su identidad política, asociada a la crítica del gasto público y a la reducción del rol del Estado. En ese marco, su participación activa en uno de los festivales folclóricos más importantes del país expuso una contradicción evidente entre el discurso previo y los gestos actuales.
Durante su paso por Jesús María, Milei evitó referencias a aquellas críticas. Por el contrario, destacó el valor de las tradiciones, elogió al festival como un evento representativo de la Argentina y agradeció especialmente a Córdoba, una provincia clave en su construcción política y electoral.
La escena abrió interrogantes sobre el vínculo entre el proyecto político del Presidente y la cultura popular. Para algunos, se trató de una señal de acercamiento y pragmatismo. Para otros, de una puesta en escena que desdibuja un discurso que fue central en su llegada al poder.
En un contexto de ajuste, recortes y revisión del gasto público, la imagen de Milei cantando con El Chaqueño Palavecino en Jesús María trascendió lo anecdótico. Más que una postal folclórica, se convirtió en un episodio que volvió a poner en discusión la coherencia entre las convicciones expresadas y las acciones del Presidente.