
Las PYMES enfrentan un nuevo mes de caída en ventas con frágil recuperación
El sector minorista registró un descenso interanual del 0,5% en junio, marcando el segundo mes consecutivo en rojo. A pesar de repuntes puntuales por el Día del Padre y el aguinaldo.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a contraerse en junio, consolidando una tendencia negativa que refleja las dificultades del consumo interno. Según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el índice de ventas registró una merma del 0,5% en comparación con el mismo mes del año pasado, sumándose así a la caída del 6,7% respecto a mayo.
El escenario actual se caracteriza por una demanda volátil y crecientes obstáculos para mantener la actividad comercial. Los comerciantes señalaron que las estrategias basadas en descuentos, cuotas y ofertas especiales se han vuelto indispensables para atraer clientes, aunque sin lograr un impacto duradero. Incluso rubros que tradicionalmente repuntan en esta época, como textiles y electrodomésticos, enfrentaron un desempeño desigual, sin alcanzar a revertir la tendencia general.
Una recuperación en cifras, pero con pies de barro
A pesar del retroceso en junio, el acumulado anual aún muestra un crecimiento del 9,1% interanual, un dato que contrasta con el desplome del 17,2% registrado en el primer semestre de 2023. Sin embargo, este avance debe interpretarse con cautela, ya que parte de una base de comparación extremadamente baja: en junio del año pasado, las ventas se habían derrumbado un 21,9%.
Rubros en rojo: la batalla contra el consumo ajustado
El informe detalla que, de los siete sectores analizados, cinco tuvieron variaciones positivas en términos interanuales. Alimentos y bebidas encabezó el ranking con un alza del 7,4%, seguido por Farmacias y Ferretería y materiales de construcción. No obstante, otros segmentos no corrieron la misma suerte: Bazar y decoración cayó un 5,7%, mientras que Calzado y marroquinería retrocedió un 5,2%.
En el caso de los alimentos, los comerciantes destacaron que los clientes priorizan precios bajos y marcas secundarias, reduciendo tanto la frecuencia como el volumen de compra. "El consumo se concentra en lo esencial, sin señales claras de reactivación", remarcó el reporte. Por su parte, el rubro textil enfrenta un panorama complejo, con liquidaciones y descuentos que no logran compensar la caída en la demanda, afectada por la falta de liquidez en los hogares.
Promociones y aguinaldo: un alivio temporal
El Día del Padre y el pago del medio aguinaldo generaron un leve respiro en algunos sectores, como indumentaria y perfumería, aunque los comerciantes aclararon que se trató de movimientos esporádicos, vinculados a ofertas específicas. "El frío ayudó en ciertos productos, pero no fue suficiente para cambiar la dinámica del mes", explicó CAME.
En farmacias, el incremento de enfermedades respiratorias impulsó la venta de medicamentos, aunque con un volumen de compra menor debido al deterioro del poder adquisitivo, especialmente entre jubilados. Mientras tanto, la perfumería enfrentó una dura competencia con supermercados y canales informales, sumado a restricciones de stock y precios en alza.
Perspectivas inciertas y costos que ahogan
Los pequeños empresarios coincidieron en señalar que los elevados costos operativos, la presión impositiva y la competencia desleal complican aún más el panorama. En rubros como calzado o muebles, la falta de financiamiento bancario frenó operaciones, mientras que las redes sociales se convirtieron en una herramienta clave para captar clientes.
Aunque algunos mantienen expectativas de mejora para julio, aprovechando eventuales sobrantes del aguinaldo, persiste la preocupación por la fragilidad estructural del consumo. "Sin un cambio en las condiciones económicas, será difícil sostener cualquier recuperación", advirtió el informe. La inestabilidad, así, sigue siendo la norma en un mercado que no encuentra su rumbo.