PROVINCIALES Escuchar artículo

Lucía Rossi: "Hay personas mayores que, aun con jubilaciones mínimas, son sostén de hijos y nietos"

A partir del Precongreso Fin del Mundo 2026 sobre territorios, derechos y longevidad, la ministra de Bienestar Ciudadano y Justicia analizó en FM La Isla el envejecimiento de la población fueguina y la situación económica de los adultos mayores. Cuestionó los recortes nacionales en medicamentos y prestaciones y planteó la necesidad de repensar las políticas públicas ante una realidad demográfica y familiar que está cambiando.

Lucía Rossi: "Hay personas mayores que, aun con jubilaciones mínimas, son sostén de hijos y nietos"

A partir del Precongreso Fin del Mundo 2026 sobre territorios, derechos y longevidad, la ministra de Bienestar Ciudadano y Justicia analizó en FM La Isla el envejecimiento de la población fueguina y la situación económica de los adultos mayores. Cuestionó los recortes nacionales en medicamentos y prestaciones y planteó la necesidad de repensar las políticas públicas ante una realidad demográfica y familiar que está cambiando.

Tierra del Fuego fue durante décadas una provincia marcada por una población joven, formada en buena medida por familias que llegaron desde distintos puntos del país y criaron a sus hijos lejos de los abuelos. Esa composición comenzó a cambiar: aumenta la cantidad de personas mayores, disminuye la natalidad y, en medio de un contexto económico complejo, también se transforman las relaciones familiares y las responsabilidades dentro de los hogares.

La ministra de Bienestar Ciudadano y Justicia, Lucía Rossi, analizó en FM La Isla ese nuevo escenario a partir del Precongreso Fin del Mundo 2026: Territorios, Derechos y Longevidad en Tiempos de Cambio, que se desarrolla en Ushuaia y reúne a especialistas, organismos provinciales, municipios y representantes de distintos poderes para discutir políticas destinadas a las personas mayores.

Rossi recordó que ella misma pertenece a una generación de fueguinos que creció lejos de sus abuelos y señaló que durante muchos años la agenda provincial estuvo concentrada en la niñez, la juventud, el empleo o la vivienda. Hoy, sostuvo, existe una realidad diferente que obliga a incorporar el envejecimiento poblacional como una dimensión central de las políticas públicas. "Vivimos más años y eso es una conquista de la humanidad, pero también es un desafío que nos obliga a nosotros a repensar nuestras políticas públicas", afirmó.

Sobre el propósito del encuentro, fue categórica: "Esas decisiones deben tener un profundo sentido humano, y esas cosas se logran trabajando en territorio". Y sintetizó el eje que atraviesa todo el Precongreso con una definición contundente: "Gobernar es cuidar, y cuidar es fortalecer y defender estos derechos en un momento en el que los derechos de las personas mayores están siendo tan vulnerados".

La ministra destacó que la mayor expectativa de vida se combina con otros cambios demográficos, entre ellos la caída de la natalidad, y modifica aquella imagen histórica de Tierra del Fuego como una provincia predominantemente joven. A medida que crece la población mayor, explicó, también aumentan y se diversifican sus necesidades: "Cuanto más crece, más demanda", resumió, en un escenario económico que atraviesa no solamente a los jubilados sino a familias completas.

Jubilados que también sostienen a hijos y nietos

Uno de los cambios que Rossi identificó está relacionado con la composición de los hogares. Durante la entrevista se abordó la situación de familias jóvenes que, ante las dificultades para afrontar un alquiler, regresan con sus hijos a la vivienda de sus padres. Para la funcionaria, ese fenómeno forma parte de una realidad económica más amplia que altera los ciclos familiares conocidos hasta hace algunos años.

En ese contexto, advirtió que las dificultades de subsistencia atraviesan generaciones y colocan a muchos adultos mayores en un lugar que excede sus propias necesidades. "Muchas veces esas personas mayores son, aun con jubilaciones mínimas, sostenes de hogar, sostenes de hogar de hijos, de nietos", señaló Rossi, al plantear que esa realidad incrementa también las demandas hacia el Estado.

La ministra consideró que el contexto actual requiere una atención particular sobre este grupo etario y cuestionó las políticas del Gobierno nacional que, según sostuvo, redujeron programas y prestaciones destinadas a los adultos mayores. Mencionó específicamente los medicamentos y los recortes en PAMI como factores que profundizan una situación de vulnerabilidad ya atravesada por la pérdida de ingresos.

Rossi fue especialmente crítica al referirse a las protestas protagonizadas por jubilados y a la respuesta recibida durante algunas de esas manifestaciones. Señaló que existen "escenarios complejos" en los que las personas mayores están "siendo apedreadas inclusive muchas veces para hacer reclamos que son legítimos, que son justos", y sostuvo que ese cuadro obliga a fortalecer las respuestas desde Tierra del Fuego.

Para la funcionaria, el objetivo debe ser construir una provincia en la que las personas mayores puedan conservar su autonomía siempre que sea posible y recibir acompañamiento cuando resulte necesario, con acceso efectivo a sus derechos, participación e inclusión. En ese sentido, destacó la presencia de los tres municipios fueguinos en el Precongreso y planteó que las respuestas deben construirse de manera articulada entre distintos niveles y poderes del Estado.

De la provincia joven al envejecimiento de la población

El cambio demográfico fue otro de los ejes centrales de la entrevista. Rossi señaló que la población de personas mayores en Tierra del Fuego está creciendo, mientras simultáneamente se registra una disminución de la natalidad vinculada tanto con decisiones personales como con factores sociales, culturales y económicos.

Ese proceso modifica progresivamente la estructura poblacional de una provincia que durante décadas estuvo asociada a familias jóvenes que migraban hacia el sur para trabajar y construir un proyecto de vida. A ese fenómeno se suma el aumento de la expectativa de vida, que permite vivir más años pero plantea nuevos desafíos para las políticas de salud, cuidados, integración y autonomía.

Rossi evitó reducir el envejecimiento a una cuestión exclusivamente asistencial y cuestionó la imagen tradicional que coloca a las personas mayores en un lugar pasivo. "Hay un preconcepto también bastante antiguo, por suerte, de que los abuelos están en el sillón con la mantita en las piernas. Eso no existe más", sostuvo.

La ministra destacó que existe una demanda creciente de propuestas deportivas, recreativas, cognitivas y sociales. Mencionó las actividades impulsadas desde áreas provinciales y los centros destinados a personas mayores, pero también puso el foco en la necesidad de generar espacios para encontrarse, establecer vínculos y continuar participando activamente de la vida comunitaria.

Como ejemplo recordó una actividad realizada por el Día del Amigo en Río Grande, destinada a mayores de 50 años y participantes de distintos centros de día, en la que los asistentes bailaron hasta entrada la madrugada. Para Rossi, ese tipo de experiencias muestra que las políticas para la longevidad no pueden pensarse únicamente desde la salud y la asistencia, sino también desde la socialización, el disfrute y la posibilidad de construir nuevos vínculos.

Autonomía y el riesgo de limitar por querer cuidar

Las características propias de Tierra del Fuego agregan otra dimensión a la discusión. El clima, el hielo, las bajas temperaturas y los largos períodos de oscuridad durante el invierno pueden convertirse en condicionantes para la vida cotidiana de las personas mayores, pero Rossi planteó que el cuidado tampoco debería derivar en restricciones innecesarias sobre su autonomía.

La funcionaria relató que incluso dentro de la gestión surgen discusiones sobre qué actividades pueden realizar los adultos mayores en esas condiciones y contó, como ejemplo, que la propia subsecretaria de Personas Mayores, Mary Gómez, es también una persona mayor, y que muchas veces es la propia Rossi quien le plantea recaudos —como evitar caminar sobre el hielo— que la funcionaria no siempre considera necesarios.

En ese sentido, planteó la necesidad de desprenderse del "mote de inutilidad" asociado históricamente a la vejez y reconocer que las personas mayores continúan buscando actividades, espacios de pertenencia y formas de mantenerse activas. Para Rossi, las políticas públicas deben acompañar esa autonomía y no reemplazarla.

Los cuidados y un trabajo que permanece invisibilizado

La situación de quienes cuidan a las personas mayores ocupó otro tramo de la conversación. Rossi destacó que la convocatoria al Precongreso no estuvo destinada únicamente a profesionales de la salud, sino también a acompañantes y familiares que realizan tareas de cuidado dentro de sus hogares.

La ministra puso particularmente el foco en quienes cumplen una jornada laboral y, al regresar a sus casas, continúan sosteniendo a familiares que necesitan asistencia: "A pesar de que salen, trabajan y mantienen un horario, después llegan y cuidan, y siguen y sostienen y acompañan", describió. Consideró que se trata de una tarea muchas veces invisibilizada y que reconocer su existencia constituye un primer paso para pensar políticas que contemplen también a los cuidadores.

La problemática adquiere mayor relevancia a medida que aumenta la longevidad y cambian las estructuras familiares. Para Rossi, hablar de derechos de las personas mayores implica también observar los entornos que permiten sostener su autonomía, su atención y su vida cotidiana.

Un Precongreso para incorporar la mirada fueguina

El Precongreso Fin del Mundo 2026 es organizado por el Gobierno provincial a partir de una propuesta de la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría y con impulso de la Defensoría Federal.

Consultada por qué se trata de un "precongreso", Rossi explicó que es una instancia previa al Congreso de la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría, que se realizará en agosto en Mar del Plata: "Lo que quieren tener en la etapa final, que es en septiembre en el congreso, es una mirada federal sobre el territorio, no llegar a hablar de lo que sucede... en lo porteño, en Buenos Aires", relató. Por eso, dijo, la entidad invitó a distintas provincias a organizar sus propios precongresos.

En ese sentido, consideró que la instancia fueguina permitirá incorporar particularidades propias de la provincia. Vivir en una isla, atravesar temperaturas bajo cero y convivir durante el invierno con muchas más horas de oscuridad son factores que, sostuvo, también deben ser considerados cuando se diseñan políticas para las personas mayores.

Las actividades continúan este viernes en la sede del IPRA (San Martín 360, Ushuaia), a partir de las 9:30 y hasta aproximadamente las 16:30. La jornada está abierta a quienes quieran participar, con inscripción disponible a través de las redes sociales del Gobierno provincial, aunque también se podrá asistir sin registro previo.

Para Rossi, el desafío será que el debate no termine con las jornadas. La ministra planteó que el intercambio debe servir para fortalecer redes, generar nuevas iniciativas y construir respuestas sostenibles en el tiempo, capaces de trasladarse efectivamente al territorio frente a una realidad que ya modificó la estructura social de Tierra del Fuego: una provincia que vive más años y en la que sus personas mayores, lejos de ocupar un lugar secundario, muchas veces continúan sosteniendo a sus propias familias.

Comentarios
Volver arriba