
Macri defiende el rol del PRO como sostén del Gobierno y critica las tensiones internas de LLA
El expresidente destacó el apoyo legislativo de su espacio a las iniciativas de Milei, pero cuestionó la falta de acuerdo político y apuntó contra el entorno presidencial.
El expresidente Mauricio Macri aseguró esta mañana que el PRO fue la fuerza política que "rescató al Gobierno en momentos críticos", en contraste con los legisladores de La Libertad Avanza (LLA), quienes —según sus palabras— "se enfrascaban en disputas internas, usaban megáfonos o llegaban a las manos".
En declaraciones a una radio local, el líder del PRO y exmandatario expresó "orgullo" por el respaldo de su partido al Gobierno de Javier Milei, subrayando que, en "cinco instancias clave", su bloque no solo votó a favor del oficialismo, sino que "impulsó el trabajo legislativo en comisiones y en el recinto", evitando que el plan económico derivara en una crisis mayor.
"Desafío a que alguien me muestre un precedente en la historia argentina donde un partido opositor haya dado tanto respaldo a un Gobierno", afirmó Macri, enfatizando que, pese a no ser oficialistas, actuaron convencidos de que el rumbo económico "es el correcto".
El fracaso de una alianza y las críticas al entorno de Milei
El exjefe de Estado reveló que, aunque mantuvo "varias conversaciones" con el Presidente para articular un proyecto común —incluso bajo la idea de Milei de un "1870", en referencia a una nueva era liberal—, "su círculo íntimo, ese triángulo de hierro, fue el que cerró las puertas".
Macri aclaró que "no cree que Milei mienta", pero recordó que, pese a las promesas de colaboración, "nada de eso se concretó". "Pasamos de hablar de un proyecto de país a un mero proyecto de poder", lamentó, y criticó la "obsesión" de la hermana del Presidente, Karina Milei, por "atacar al PRO", una estrategia que, según él, "no comprende".
El rumbo económico: avances y desafíos pendientes
Sobre la gestión económica, el expresidente sostuvo que "el ajuste fiscal era imprescindible" y celebró haber evitado una "hiperinflación que parecía inevitable". Sin embargo, advirtió: "Esto es solo la base. El verdadero desarrollo argentino todavía está por construirse".
Entre los pendientes, mencionó la necesidad de "reducir más el Estado", "consolidar la confianza" y "facilitar la inversión". Respecto al tipo de cambio, señaló que el dólar "está rezagado" y que la solución pasa por "bajar impuestos o ajustar la cotización", algo que —reconoció— el Gobierno no puede hacer aún por la falta de un "superávit fiscal sólido".
Finalmente, Macri respaldó un eventual acuerdo con el FMI como "un paso más para recuperar credibilidad", aunque insistió en que, con la presión tributaria actual, "crecer y producir sigue siendo una tarea titánica".
Mientras el PRO se perfila como un aliado estratégico en el Congreso, las tensiones políticas y las diferencias en la coalición gobernante marcan un escenario complejo para el Gobierno de Milei, en medio de una frágil estabilidad económica.