
Malestar en Tolhuin por declaraciones de un concursante para el cargo de juez
Francisco Javier Lerario Sánchez Menú afirmó ante el Consejo de la Magistratura que su llegada al Juzgado de Tolhuin contribuyó a distribuir tareas y alcanzar una “armonía grupal”. Sus dichos generaron cuestionamientos entre integrantes del organismo, que describen un clima laboral diferente.
Las declaraciones realizadas por Francisco Javier Lerario Sánchez Menú, uno de los postulantes para ocupar el cargo de juez de Tolhuin, generaron malestar entre integrantes del ámbito judicial de la ciudad. El cuestionamiento surgió a partir de la descripción que realizó sobre su intervención en el Juzgado Multifueros y, particularmente, sobre el clima laboral que encontró y el que asegura haber contribuido a generar.
Durante su exposición como concursante, Lerario Sánchez Menú sostuvo que las autoridades judiciales decidieron confiar en él “por sus cualidades y aptitudes” para colaborar en la resolución de distintos inconvenientes que atravesaba el juzgado.
Al referirse al escenario que encontró al arribar a Tolhuin, describió un equipo de trabajo “sólido, con un cuerpo completo de funcionarios” y señaló que las tareas fueron distribuidas entre los distintos integrantes para evitar sobrecargas. En ese contexto, afirmó que a partir de su intervención se habría alcanzado una “armonía grupal”.
Fue precisamente esa caracterización la que provocó cuestionamientos entre trabajadores y funcionarios judiciales que sostienen una mirada diferente sobre lo ocurrido desde su llegada al organismo.
Cuestionamientos por la convivencia laboral
Fuentes vinculadas al ámbito judicial de Tolhuin señalaron que durante este período se habrían producido situaciones de tensión y rispideces entre trabajadores y funcionarios, principalmente relacionadas con métodos y criterios de trabajo.
Entre los episodios mencionados aparece una controversia por la utilización de espacios destinados a la realización de audiencias. Según las fuentes consultadas, Lerario Sánchez Menú habría ocupado inicialmente sectores destinados a esa actividad y la situación debió ser modificada posteriormente, luego de discusiones entre integrantes del organismo.
Los testimonios recogidos también hacen referencia a fuertes cruces, gritos y comportamientos que fueron considerados impropios para un ámbito tribunalicio.
Las diferencias entre esa descripción y la “armonía grupal” mencionada por el postulante durante su exposición son las que generaron el malestar interno, en momentos en que se encuentra en marcha el proceso para definir quién ocupará de manera definitiva el juzgado.
El antecedente de la subrogancia
La presencia de Lerario Sánchez Menú en Tolhuin se remonta a la etapa posterior a la renuncia del entonces juez Silvio Pellegrino, cuando el Superior Tribunal de Justicia dispuso su traslado para colaborar con el funcionamiento del organismo.
En aquel momento también se analizó la posibilidad de que asumiera como juez subrogante hasta la definición del concurso para cubrir la vacante. Esa alternativa finalmente no prosperó.
El Consejo de la Magistratura consideró, entre otros aspectos, que la subrogancia del Juzgado de Tolhuin debía quedar dentro del Distrito Judicial Norte, con asiento en Río Grande.
También se tuvo en cuenta que Lerario Sánchez Menú se desempeñaba hasta entonces como prosecretario de un juzgado de Familia de Ushuaia, mientras que en el Juzgado Multifueros de Tolhuin ya existían dos secretarios con mayor jerarquía y conocimiento directo del funcionamiento del organismo.
El concurso vuelve a poner su desempeño bajo análisis
Aquel antecedente cobra ahora una nueva dimensión porque Lerario Sánchez Menú es uno de los candidatos que aspiran a convertirse en juez de Tolhuin y actualmente desarrolla funciones dentro del mismo ámbito judicial.
Su exposición ante el Consejo de la Magistratura forma parte del proceso de selección en el que se analizan los antecedentes, conocimientos y perfiles de quienes compiten por el cargo.
En ese contexto, la descripción que hizo sobre su paso por el juzgado y particularmente su referencia a una “armonía grupal” provocaron reacciones entre integrantes del organismo que consideran que esa caracterización no refleja las situaciones de convivencia laboral que aseguran haber atravesado.
El concurso para cubrir el cargo vuelve así a colocar bajo atención no solamente los antecedentes profesionales de los postulantes, sino también el desempeño desarrollado dentro del propio Juzgado Multifueros de Tolhuin, en momentos en que deberá definirse quién quedará al frente del organismo.