
Margalot: “Venimos arrastrando meses sin aumento salarial”
La paritaria estatal sigue sin definiciones desde febrero y crece el malestar en el sector público. Desde ATE advierten por la pérdida del poder adquisitivo y un escenario económico cada vez más complejo.
El secretario de Finanzas de ATE Río Grande y paritario, Carlos Margalot, se refirió en declaraciones a FM La Isla a la falta de avances en la discusión salarial del sector estatal, en un contexto atravesado por la crisis económica y la incertidumbre sobre la convocatoria a paritarias.
“Venimos arrastrando desde febrero mesas sin incremento salarial”, afirmó el dirigente, quien explicó que si bien hubo contactos informales con funcionarios del Gobierno provincial, aún no existe una fecha concreta para retomar la negociación. “Hay un compromiso de abrir la mesa paritaria, pero no nos dicen cuándo”, agregó.
En ese marco, describió un clima de creciente tensión dentro del sector público. “Hay un malestar general en todo lo que es el ámbito de gobierno”, sostuvo, y remarcó que la preocupación no se limita únicamente a los salarios, sino también al contexto político y económico que atraviesa la provincia.
Margalot vinculó la falta de aumentos con la situación financiera provincial. “Estamos hablando de un déficit de 26.000 millones de pesos mensuales”, detalló, y apuntó al impacto de la caída de la recaudación en Tierra del Fuego y las dificultades derivadas de la coparticipación nacional. En ese sentido, señaló que el pedido de adelantos del Tesoro evidencia la complejidad del escenario: “Es deuda que después se tiene que devolver”.
A la par de la discusión salarial, el dirigente también se refirió a la crisis de la OSEF, que suma presión sobre los trabajadores estatales. “La deuda es altísima, supera los 20.000 millones de pesos”, indicó, y explicó que se trata de un problema estructural que se arrastra desde gestiones anteriores. “Hoy hay problemas con farmacias, con derivaciones y con prestaciones fuera de la provincia”, precisó.
Uno de los puntos que genera mayor debate es la posibilidad de aumentar los aportes a la obra social, algo que Margalot rechazó. “Con salarios de 800.000 pesos, ¿cuánto más se le puede sacar a un trabajador?”, planteó, y advirtió que sin una recomposición salarial real cualquier medida en ese sentido sería inviable.
En relación al contexto general, describió un escenario crítico en la economía de Río Grande, con caída del consumo y cierre de comercios. “Ves locales cerrados por todos lados, el comerciante no da más”, expresó, y agregó que esta situación también impacta en el sistema de salud público, incrementando la demanda.
De cara a lo que viene, el dirigente anticipó negociaciones complejas. “Sabemos que cuando nos sentemos en la paritaria no van a venir con el número que queremos”, afirmó, y cuestionó las proyecciones inflacionarias oficiales: “Dicen que es del 2 o 3%, pero no es real”.
Finalmente, insistió en que la urgencia pasa por recomponer salarios y sostener el funcionamiento del Estado. “Si no hay incrementos acordes a la realidad, esto se va a seguir profundizando”, advirtió.