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Martín Perez, tras los despidos en Mirgor: "La variable de ajuste inmediato son los salarios y los trabajadores"

El intendente de Río Grande responsabilizó al modelo económico nacional por la crisis industrial, pero también cuestionó el rol de las empresas. Advirtió que la provincia debe discutir un nuevo modelo productivo que reduzca su dependencia de las decisiones nacionales.

Martín Perez, tras los despidos en Mirgor: "La variable de ajuste inmediato son los salarios y los trabajadores"

El intendente de Río Grande responsabilizó al modelo económico nacional por la crisis industrial, pero también cuestionó el rol de las empresas. Advirtió que la provincia debe discutir un nuevo modelo productivo que reduzca su dependencia de las decisiones nacionales.

El intendente de Río Grande, Martín Perez, calificó como "muy grave" la situación generada por los despidos en el Grupo Mirgor y sostuvo que el impacto trasciende a los trabajadores directamente afectados para alcanzar al conjunto de la economía de la ciudad. En una entrevista con FM La Isla, responsabilizó principalmente a las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei, aunque planteó que también debe discutirse el comportamiento de las empresas y el modelo productivo que Tierra del Fuego necesita hacia adelante.

"Es grave porque es la familia de Tierra del Fuego la que queda en incertidumbre, la familia del trabajador, la comunidad en su conjunto que tiene que acusar un golpe", señaló Perez. Para el Intendente, existe "un principal responsable" de la situación: "ese principal responsable es el presidente Javier Milei".

Perez cuestionó particularmente la apertura de importaciones y la desprotección de la producción nacional, pero inmediatamente incorporó otro elemento a la discusión: la responsabilidad empresarial.

"Hay parte de responsabilidad de las empresas, ¿no? O de ciertas empresas que han ganado mucho dinero, y que, bueno, digamos, participan las pérdidas de alguna manera, y las ganancias siempre son para el empresario", sostuvo. Y dejó una de las definiciones centrales de la entrevista: "Se ha demostrado cabalmente que para las fábricas fueguinas, la variable de ajuste inmediato son los salarios y los trabajadores. Claro, nunca es la ganancia".

"Eso se terminó"

Más allá de la coyuntura de Mirgor, Perez planteó que la crisis debería obligar a Tierra del Fuego a revisar una discusión de fondo: la dependencia de las decisiones y políticas del Gobierno nacional.

"Me parece que a lo largo de estos años nosotros, los fueguinos en general, hemos venido descansando en que, bueno, el gobierno nacional de turno, la Nación, como decimos acá, tiene que venir y resolver nuestros problemas. Bueno, eso se terminó. Eso se terminó", afirmó.

A partir de ese diagnóstico, consideró necesario comenzar a construir un modelo de desarrollo provincial que permita reducir paulatinamente esa dependencia y amortiguar los cambios de orientación económica que se producen a nivel nacional.

"Tenemos que ponernos en alerta. Por los empleos que se pierden, primero que nada, es lo más urgente, pero por otro lado, repensar seriamente el modelo de producción de Tierra del Fuego", sostuvo.

Reconoció la esperanza que generó el cambio de gobierno

Perez también reflexionó sobre el clima social que existía cuando el actual modelo económico comenzó a implementarse. Recordó que hace un año y medio, cuando desde su espacio político advertían sobre las consecuencias de este rumbo, muchos vecinos "tenían sus dudas" y "habían apostado por un cambio", una actitud que consideró "muy válida" por formar parte del juego democrático.

Sin embargo, remarcó que la situación actual muestra otra cara: "Lamentablemente, hay mucha gente en nuestra ciudad que está cayendo a cuenta de las consecuencias nefastas de este modelo, porque están siendo víctimas de esta política económica. Y era justamente a lo que no queríamos llegar", sostuvo, y agregó que buena parte de la sociedad está tomando conciencia del impacto del modelo "a raíz de ser víctimas" de él.

Repensar la matriz productiva y también el rol del Estado

Perez reconoció que una eventual reconversión productiva no ofrece soluciones inmediatas al problema laboral, particularmente por la capacidad que históricamente tuvo la industria electrónica para absorber grandes cantidades de trabajadores.

En ese proceso, consideró que también debe revisarse el funcionamiento del Estado provincial. "El Estado tiene que ser parte de la solución y no parte del problema", sostuvo, y advirtió que en algunos casos termina convirtiéndose en "una carga muy pesada" para que el sector privado pueda desarrollarse, crecer, innovar y obtener financiamiento.

Como ejemplo de gestión propia, mencionó que el Municipio de Río Grande desarrolló una Sociedad del Estado orientada a la política productiva, que generó una vinculación con el sector productivo y comercial local que, según sostuvo, no se había dado antes en la provincia.

El Intendente planteó que la discusión debería abarcar simultáneamente el funcionamiento estatal y la búsqueda de nuevos desarrollos productivos, aprovechando las capacidades existentes en Tierra del Fuego.

El riesgo de repetir los años 90

También puso como ejemplo la situación de la industria de televisores, que debe competir con la apertura comercial frente a productos importados desde Egipto, fabricados —según señaló— con un sistema de producción "exactamente igual" al de Tierra del Fuego, pero subsidiado por ese país.

Según explicó, el riesgo es repetir procesos ya atravesados por Argentina en la década de 1990, cuando empresas que producían localmente terminaron convirtiéndose en importadoras. Graficó ese proceso con un ejemplo concreto: lo que antes requería "200 personas en una línea" de producción terminó resolviéndose "con dos administrativos en Buenos Aires".

En ese marco, no evitó una definición política directa sobre el vínculo entre la Nación y la provincia: "Este gobierno... odia Tierra del Fuego, desde el punto de vista político, productivo, desde el punto de vista de lo que queramos ver", afirmó.

"Hoy nuestra gente está padeciendo esta tortura"

Hacia el final de la entrevista, Perez describió el clima que se vivió durante las primeras horas de la jornada entre los trabajadores de las plantas de Mirgor.

Contó que desde las seis de la mañana comenzó a recibir mensajes de vecinos y conocidos que se dirigían a sus puestos de trabajo sin saber si podrían ingresar a las fábricas.

"Me transmitían la incertidumbre que tenían de no saber si iba a poder marcar la tarjeta y pasar el molinete para poder ingresar a trabajar o si una máquina los iba a rechazar", relató.

"Es realmente triste, muy, muy, pero muy triste, tener que observar en nuestra ciudad, una ciudad que supo ser una ciudad pujante, con mucha fuerza de sus trabajadores, que hoy nuestra gente tenga que estar padeciendo esta tortura, porque es una tortura", expresó.

Perez contó además que un trabajador de una de las plantas del Grupo Mirgor le había transmitido que en su turno eran 106 empleados y solamente seis habían podido ingresar a trabajar. A partir de esa situación, expresó su expectativa de que las desvinculaciones puedan revertirse y se activen los mecanismos laborales correspondientes.

El Intendente volvió entonces sobre el impacto que la crisis industrial tiene fuera de las fábricas. "Esa destrucción de la industria nacional, de nuestros trabajadores, está impactando en toda actividad económica y comercial de nuestra ciudad. Fíjense cómo está el comercio. Está deprimido, la situación es grave", advirtió.

Consultado sobre los contactos mantenidos tras los despidos, mencionó que Río Grande forma parte de una red de intendentes y de una red patagónica de intendentes, a través de las cuales hubo comunicación con otras dirigencias interesadas en conocer la situación que atraviesa la ciudad.

Para Perez, la dimensión de la crisis excede las herramientas que pueda desplegar individualmente un municipio y obliga a discutir el futuro productivo de Tierra del Fuego, tanto por la urgencia de los puestos de trabajo perdidos como por las consecuencias que una retracción industrial prolongada puede generar sobre el resto de la economía provincial.

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