
Mayans cruzó a Bullrich en el Senado y denunció una maniobra “ilegal” para apurar la reforma laboral
El jefe del bloque peronista, José Mayans, protagonizó un tenso cruce con Patricia Bullrich tras su designación exprés en la Comisión de Trabajo. Advierten judicialización de la reforma laboral.
Un inicio cargado de tensión
El senador formoseño José Mayans tuvo su primer cruce cara a cara con Patricia Bullrich en el Senado, luego de que la flamante senadora concretara su jugada para quedarse con la presidencia de la Comisión de Trabajo y acelerar el dictamen de la reforma laboral impulsada por el oficialismo.
La objeción reglamentaria
Tal como se había advertido previamente, Mayans venía señalando que La Libertad Avanza avanzaría sin respetar el artículo 14 del reglamento, que establece que “en su primera sesión el Senado, por sí, o delegando esta facultad en el presidente, nombra o integra las comisiones”.
Sin embargo, Victoria Villarruel, los libertarios y aliados resolvieron conformar la comisión en una reunión de Labor Parlamentaria, y este miércoles la dejaron operativa sin presencia del peronismo, que considera ilegal todo el procedimiento.
El momento del choque
Los senadores peronistas asistieron a la reunión como invitados. Tras una discusión breve pero intensa, el oficialismo llevó a votación la moción para designar a Bullrich como presidenta.
La maniobra fue ejecutada por el secretario parlamentario Agustín Giustiniani, que apuró a Bullrich para que ejerciera la presidencia. En ese instante, Mayans se adelantó y se sentó en el lugar del presidente.
“Me siento yo también en la Presidencia, si acá es cualquier cosa, usted no puede hacer lo que está haciendo”, increpó Mayans a Giustiniani.
“No puede estar votando una comisión ilegítima”, insistió.
Mientras Bullrich intentaba frenarlo —incluso tomándolo del brazo—, Mayans elevó el tono:
“Acá hacen lo que se les canta las pelotas”, lanzó, en una escena que rozó el forcejeo y casi termina con micrófonos arrancados.
Cierre exprés y advertencia judicial
En medio del caos, Bullrich pidió el micrófono sin advertir que ya estaba abierto, y con ayuda de Giustiniani dio por cerrada la reunión, convocando a un nuevo encuentro a las 11 de la mañana para comenzar el tratamiento de la reforma laboral.
Un rato antes, Mayans había dejado una advertencia clara:
“Si así inician el tratamiento de una ley que cambia la estructura laboral, esto va derecho al Poder Judicial porque nace en forma torcida”.
Un conflicto que escala
El episodio dejó expuesto el conflicto político y reglamentario que rodea el arranque del debate laboral en el Senado. Para el peronismo, la designación de Bullrich y la conformación de la comisión abren la puerta a la judicialización de una reforma clave para el Gobierno, que busca acelerar tiempos incluso en pleno fin de año.