
Melella sobre los despidos en Mirgor: “No puede ser la solución el despido masivo”
El Gobernador se pronunció tras las desvinculaciones de alrededor de 300 trabajadores. Reclamó responsabilidad a las empresas beneficiadas por el régimen fueguino y sostuvo que detrás de la situación existe también una disputa sindical que debe resolverse mediante el diálogo.
El gobernador Gustavo Melella cuestionó la decisión de Mirgor de avanzar con alrededor de 300 desvinculaciones y reclamó a las empresas radicadas en Tierra del Fuego que preserven los puestos de trabajo, particularmente después de los beneficios que recibieron históricamente para desarrollar su actividad en la provincia.
En declaraciones a FM Origen, el mandatario reconoció las dificultades que atraviesa actualmente el sector industrial y admitió que pueden existir aspectos que las compañías necesiten corregir. Sin embargo, rechazó que la respuesta frente a ese escenario sea una reducción masiva de personal.
“Si hay cuestiones para corregir se debe hacer, pero no puede ser la solución el despido masivo”, afirmó.
“Los empresarios en Tierra del Fuego ganaron muchísimo”
Melella puso parte de la responsabilidad sobre el sector empresario y recordó las condiciones especiales bajo las cuales las compañías desarrollaron su actividad en Tierra del Fuego.
“Los empresarios en Tierra del Fuego ganaron muchísimo porque además se les dieron muchos beneficios. La variable de ajuste no pueden ser los trabajadores”, sostuvo.
En ese sentido, reclamó que quienes recibieron esos beneficios asuman ahora un compromiso con la preservación del empleo. “Nosotros siempre estamos dispuestos a negociar con todos en una mesa de diálogo, pero estos empresarios que recibieron mucho de la provincia deberían poder sostener el empleo. No pido que generen nuevos puestos de trabajo, pero mínimamente que los sostengan”, manifestó.
El Gobernador también rechazó que las desvinculaciones puedan explicarse de manera generalizada por incumplimientos de los trabajadores. “No creo que 300 trabajadores sean vagos y ausentistas compulsivos, considero que todos tienen puesta la camiseta de la empresa”, afirmó.
Una disputa sindical detrás del conflicto
Melella introdujo además otro elemento en el análisis y sostuvo que la situación de Mirgor no responde exclusivamente al escenario económico, sino que existe una disputa sindical que terminó escalando hasta las actuales desvinculaciones.
“Acá el conflicto va por otro lado, es una puja sindical y no se debe llegar a esto”, expresó.
Para el mandatario, las diferencias deberían canalizarse a través de una instancia de negociación. “Esto tiene que ver con otros conflictos que no terminan en diálogo y quieren ver quién tiene más fuerza”, analizó.
En ese escenario, aseguró que el Gobierno provincial mantiene su disposición a intervenir para generar ámbitos de diálogo entre las partes, con el objetivo prioritario de preservar las fuentes laborales.
Críticas a la posición de los empresarios frente al Gobierno nacional
Melella también cuestionó lo que consideró una contradicción en el posicionamiento de algunos empresarios respecto de las políticas económicas nacionales.
“Los empresarios en privado son muy críticos con la situación actual, pero en lo público aplauden al Gobierno nacional. Y ese no es el problema, pueden hacerlo, pero deben mantener los puestos de trabajo acá”, sostuvo.
El Gobernador vinculó además el conflicto industrial con un escenario económico más amplio, marcado por la retracción de la actividad y del mercado interno.
“Tenemos que buscar las soluciones para mantener los puestos de trabajo porque es nuestra prioridad”, afirmó, al tiempo que sostuvo que actualmente “está destruida la producción y el consumo”.
Melella atribuyó esa situación a las políticas implementadas por el Gobierno nacional y rechazó que la responsabilidad por la caída del consumo pueda atribuirse al Ejecutivo provincial o a los municipios.
En ese contexto, insistió en la necesidad de encontrar herramientas que permitan atravesar la crisis, pero sostuvo que cualquier discusión sobre la situación de las empresas debe partir de una premisa: preservar los puestos de trabajo y evitar que el empleo sea utilizado como mecanismo inmediato de ajuste frente a las dificultades del sector industrial.