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Milei arremete contra su vice y anuncia vetos en un encendido discurso en "La Derecha Fest"

El Presidente defendió su gestión y lanzó duras críticas a Victoria Villarruel durante el evento en Córdoba, donde anticipó medidas polémicas y reforzó su retórica libertaria.

Milei arremete contra su vice y anuncia vetos en un encendido discurso en "La Derecha Fest"

El Presidente defendió su gestión y lanzó duras críticas a Victoria Villarruel durante el evento en Córdoba, donde anticipó medidas polémicas y reforzó su retórica libertaria.

Pasada las ocho de la noche, en un salón del hotel Quorum de Córdoba, Javier Milei irrumpió en escena acompañado de su hermana Karina. Con tono combativo, el mandatario delineó los tres ejes de su gobierno: la gestión económica, el poder institucional y la batalla cultural. Sin medias tintas, aseguró que su administración supera en logros al primer mandato de Carlos Menem, gracias al plan de estabilización impulsado por su ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, a quien calificó como "el mejor de la historia". Sin embargo, el momento más álgido llegó cuando se refirió a su vicepresidenta, Victoria Villarruel, a quien tildó de "bruta traidora".

El anuncio más contundente fue la confirmación de los vetos a leyes que benefician a jubilados, personas con discapacidad y universidades públicas. "Saldrán próximamente", advirtió, desafiando a sus críticos y vaticinando una sorpresa en los resultados electorales de octubre.

La batalla cultural y el legado libertario
Milei dedicó gran parte de su intervención a lo que denominó "batalla cultural", un combate ideológico para consolidar cambios permanentes. "Partimos de un Estado que odiaba a sus ciudadanos, pero nosotros transformamos las cosas desde la raíz", afirmó, enalteciendo las reformas estructurales y el rol de figuras como Federico Sturzenegger. "En año y medio borramos un siglo de decadencia", proclamó, mientras la audiencia coreaba consignas a favor de la "motosierra", símbolo de su promesa de recortar el gasto público.

El cierre de su discurso fue una reafirmación de su postura radical: "Somos reformistas extremos y no nos avergüenza decirlo". Sin embargo, antes de retirarse, volvió a cargar contra Villarruel, repitiendo el epíteto que ya había usado minutos antes, lo que dejó en evidencia la profundidad de la grieta en el oficialismo.

Militancia y contradicciones en el público
Entre los asistentes, las voces reflejaban tanto la adhesión ferviente como las tensiones sociales. Carlos, un militante venido desde Buenos Aires, celebró el evento como un triunfo contra "la ideología zurda". "La libertad es no depender del Estado", afirmó, en sintonía con el discurso oficialista.

No obstante, junto a él, un jubilado de 70 años proveniente de un pueblo del norte cordobés admitió: "Acá estamos mal, mi mujer gana $60.000". Reconoció que accedió al evento gracias a una entrada regalada —el valor original era de $40.000— y aunque elogió al diputado Gabriel Bornoroni, su relato dejó al descubierto las paradojas de un electorado que critica los subsidios mientras depende de ellos. "Soy cualquier cosa antes que peronista", declaró, aunque confesó no conocer a referentes clave del movimiento libertario como Agustín Laje.

Libros, consignas y operativo de seguridad
El evento estuvo marcado por una fuerte simbología ideológica. En la entrada, se vendían libros y merchandising con mensajes provocadores: desde caricaturas de Cristina Kirchner vestida de prisionera hasta stickers de Milei y Donald Trump. La fundación Faro, vinculada a Laje y al círculo íntimo del Presidente, tuvo un stand destacado. Entre los títulos exhibidos, predominaban obras críticas hacia el peronismo, el feminismo y la izquierda, junto a biblias y manuales de autoayuda.

El operativo de seguridad fue riguroso, con presencia de Casa Militar y rumores sobre el uso de aviones oficiales para trasladar asistentes. Antes de Milei, disertaron Laje y Nicolás Márquez, este último autor de una biografía del mandatario. Ambos enfatizaron la necesidad de una "guerra cultural" contra la izquierda. "Hay que exterminar al enemigo ideológicamente", sentenció Márquez, quien también arremetió contra Villarruel y los medios opositores, acusándolos de "despreciar la libertad".

Un cierre con advertencias
El mensaje final fue claro: la política, para el oficialismo, es un campo de batalla donde no hay espacio para la neutralidad. "Si no te metés en política, ella se meterá con vos", advirtió Márquez, mientras los asistentes coreaban consignas contra los "traidores". La noche dejó en claro que, más allá de los anuncios económicos, el gobierno apuesta a radicalizar su discurso de cara a los próximos meses, donde las tensiones internas y los vetos prometidos marcarán la agenda.

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