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Ni las Oreo se venden: Mondelez suspendió a más de 2.300 empleados por el derrumbe del consumo

La multinacional frenó por completo su planta de Pacheco hasta enero. El gremio alerta que no ocurría algo así desde 2001.

Ni las Oreo se venden: Mondelez suspendió a más de 2.300 empleados por el derrumbe del consumo

La multinacional frenó por completo su planta de Pacheco hasta enero. El gremio alerta que no ocurría algo así desde 2001.

La crisis del consumo masivo golpeó de lleno a uno de los gigantes de la industria alimenticia. Mondelez Argentina suspendió a más de 2.300 trabajadores y paralizó su fábrica de General Pacheco, donde se elaboran productos tan populares como Oreo, Pepitos, Milka, Terrabusi, Cerealitas, Beldent, Halls y Clight.

La planta quedará detenida, al menos, hasta el 5 de enero, aunque algunos sectores podrían retomar antes. La empresa habló de una “adecuación operativa”, pero puertas adentro la lectura es otra: sobrestock por la caída del consumo.

Un freno que expone la profundidad de la crisis

La decisión de detener la producción encendió alarmas en el gremio. Delegados de Alimentación remarcan que nunca se había frenado la fábrica por motivos económicos. La única referencia similar es la crisis de 2001, pero entonces fue por “fuerza mayor” ante los saqueos y el caos social.

“En 2001 nos licenciaron por lo que pasaba afuera. Ahora es distinto: es por el consumo. Las marcas que produce la empresa son las que consume la clase media”,
afirmó el delegado Jorge Penayo, con 30 años en la compañía.

Según explicó, la producción cayó 13 mil toneladas respecto a lo planificado. Mondelez esperaba fabricar 72 mil toneladas, pero quedó muy lejos de ese objetivo.

Además, InfoGremiales reveló que se otorgaron vacaciones forzadas de una semana, aunque la empresa insiste en que se trata de una licencia acordada.

La caída del consumo pega en toda la cadena alimentaria

El desplome no afecta solo a Mondelez. El empresario Martín Cabrales aseguró esta semana que la caída del consumo es peor que la del 2001 y la pandemia.

En las panaderías, según publicó LPO, bajó incluso la venta de productos tradicionales como los sanguchitos de miga, un clásico del consumo urbano argentino.

La situación de Mondelez funciona como una foto brutal del momento económico: si ni las Oreo, las Pepitos, los Milka o los Terrabusi se están vendiendo, el deterioro del poder adquisitivo es más profundo de lo que muestran los promedios.

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