
Óscar Martínez advierte un “combo complicado” para la industria fueguina tras el 31 de diciembre
El secretario general de la UOM Río Grande alertó sobre un escenario crítico para la actividad metalúrgica: pérdida del poder adquisitivo, caída del consumo y riesgo de despidos tras fin de año.
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande, Óscar Martínez, analizó en diálogo radial la delicada situación que atraviesa la industria fueguina, marcada por la falta de políticas nacionales, la pérdida de empleos y una devaluación que golpea el poder adquisitivo de los trabajadores.
Martínez cuestionó el funcionamiento actual de la comisión del área aduanera especial, donde —según señaló— “el Gobierno Nacional tiene una mayoría absoluta que impide revertir decisiones y discutir alternativas”. En ese marco, lamentó que “se pierda el espíritu de consenso que caracterizaba a este organismo, especialmente cuando lo que está en juego son los puestos de trabajo en Tierra del Fuego”.
Durante la entrevista, el dirigente recordó los intentos de defensa del sector textil, “resistiendo el cierre de la posibilidad de enviar productos al continente”, y explicó que las nuevas modificaciones en los procesos productivos de celulares también “afectan directamente los puestos de trabajo”.
La incertidumbre institucional agrava el panorama: “Con los escándalos en el área de Gestión Productiva y la renuncia de funcionarios, no sabemos cuál será la situación de la próxima instancia de discusión prevista para el 11 de diciembre”, expresó Martínez, criticando además el “descenso de jerarquía del Ministerio de Industria, que hoy quedó reducido a una Subsecretaría”.
El sindicalista fueguino describió una realidad compleja: acuerdos paritarios demorados, inflación creciente y salarios deteriorados. “La pérdida del poder adquisitivo ha sido brutal desde la devaluación”, afirmó. Según dijo, el Gobierno pretende imponer aumentos “con techos del 1% mensual, una política que sólo busca disimular la inflación y deja a las familias en una situación insostenible”.
Consultado sobre el acuerdo vigente, Martínez precisó que tiene validez “hasta fines de diciembre con prórroga hasta marzo”, pero advirtió que “a partir de allí no hay garantías” y que el panorama laboral se volverá más crítico. “La patronal argumenta la caída del consumo y busca discontinuar la producción”, señaló, atribuyendo esto al deterioro del poder de compra y a la apertura indiscriminada de importaciones.
Sobre las ventas a distancia y su impacto en la producción local, aclaró que “no reflejan la realidad de todo lo que se fabrica en Tierra del Fuego”, ya que sólo abarcan un segmento de consumidores. “La mayoría de los productos sigue comercializándose por los canales habituales, pero con una caída muy fuerte: incluso han cerrado locales de cadenas nacionales”, explicó.
De cara al cierre del año, Martínez anticipó que “la mayoría de las plantas entrará en receso por vacaciones entre diciembre y enero”, lo que reducirá la actividad y coincidirá con “la finalización de contratos temporales”. Según advirtió, a partir del 31 de diciembre podría darse un escenario muy difícil, con reducción de puestos y mayor conflictividad.
“Se viene un combo complicado —resumió—, con una reforma laboral impulsada por el Gobierno que afectará derechos conquistados y beneficiará a las grandes patronales. Dicen que generará empleo, pero es una estafa para los trabajadores”, sentenció el dirigente metalúrgico.
Martínez cerró su intervención asegurando que la organización sindical seguirá “alerta y en defensa de los puestos de trabajo”, en un contexto donde “cada medida del Gobierno Nacional golpea a la producción y al empleo”.