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Pesce: “La reforma laboral no va a generar empleo porque las condiciones económicas no están dadas”

El abogado laboralista cuestionó los fundamentos de la reforma laboral, sostuvo que la derogación de multas por trabajo no registrado incentiva la informalidad y planteó que el contexto económico actual impide cualquier recuperación del empleo.

Pesce: “La reforma laboral no va a generar empleo porque las condiciones económicas no están dadas”

El abogado laboralista cuestionó los fundamentos de la reforma laboral, sostuvo que la derogación de multas por trabajo no registrado incentiva la informalidad y planteó que el contexto económico actual impide cualquier recuperación del empleo.

La reforma laboral lleva meses en vigencia y los resultados, hasta ahora, aparecen lejos de los objetivos planteados por el Gobierno nacional. El abogado laboralista Fabio Pesce analizó el impacto de los cambios impulsados sobre la Ley de Contrato de Trabajo y trazó un duro diagnóstico sobre las consecuencias que, a su entender, ya comienzan a verse tanto en el mercado laboral como en el funcionamiento de la justicia laboral.

Según explicó, uno de los primeros efectos visibles de la reforma es el clima de incertidumbre que atraviesa tanto a trabajadores como a empleadores y profesionales del derecho.

“Las reglas que estaban predeterminadas con anterioridad eran reglas sanas, había una certidumbre y un determinado marco en el cual se desenvolvían los conflictos”, señaló.

El mito de la “industria del juicio”

Uno de los principales argumentos utilizados para justificar la reforma fue la existencia de una supuesta “industria del juicio” laboral. Sin embargo, Pesce rechazó esa idea y aseguró que los números reales muestran otra situación.

“Hoy la industria del juicio del trabajo no existe. Los conflictos laborales representan apenas entre el 4 y el 5% de los procesos judiciales a nivel nacional”, sostuvo.

Para el abogado, detrás de ese discurso existió una fuerte construcción política y mediática orientada a flexibilizar las condiciones laborales y facilitar despidos.

“Hubo una campaña mediática creada para flexibilizar la forma en que se deshacen las relaciones de trabajo”, afirmó.

Más precariedad y más informalidad

Pesce cuestionó especialmente la derogación de las multas aplicadas a empleadores que mantienen trabajadores no registrados o deficientemente registrados.

“Si usted no registra, no solo no paga la registración, sino que además si le hacen un reclamo judicial ya no tiene multas. Esto genera mayor precariedad y mayor informalidad”, planteó.

En ese sentido, explicó que la eliminación de sanciones termina funcionando como un incentivo indirecto para avanzar sobre relaciones laborales informales.

El abogado aclaró que podía existir margen para revisar o reducir algunas penalidades que, en determinados casos, generaban montos desproporcionados, pero consideró que la eliminación total de las multas terminó desprotegiendo al trabajador.

“Tendría que haber habido una morigeración, pero no la derogación”, resumió.

El contexto económico “anula” cualquier efecto positivo

Pesce también puso en duda uno de los ejes centrales utilizados para defender la reforma: la generación de empleo.

Según explicó, flexibilizar condiciones laborales o facilitar despidos no genera automáticamente nuevas contrataciones en un escenario económico recesivo.

“Si usted vende dos cafés y tiene dos mozos, no va a contratar dos mozos más porque le bajen impuestos o porque le sea más fácil despedir. Si vende lo mismo o menos, no contrata”, ejemplificó.

Para el abogado, las discusiones sobre reformas laborales suelen darse en contextos de crecimiento económico y no en escenarios de retracción del consumo y caída de la actividad.

En esa línea, vinculó el actual proceso con experiencias anteriores de flexibilización laboral impulsadas en la década del noventa.

“La última gran modificación de la Ley de Contrato de Trabajo fue en la época del menemismo, en un contexto de privatizaciones, venta de activos del Estado y despidos”, recordó.

Cambios que alteran la relación laboral

Durante el análisis, Pesce también cuestionó modificaciones vinculadas al banco de horas, la negociación de vacaciones y los cambios introducidos en el artículo 66 de la Ley de Contrato de Trabajo.

Según explicó, anteriormente un trabajador podía reclamar judicialmente la restitución de condiciones esenciales alteradas por el empleador. Con la reforma, aseguró, muchas veces la única salida que queda es considerarse despedido.

“Si le modifican el horario de trabajo, lo único que puede hacer es reclamar la indemnización. Eso altera totalmente el principio de continuidad laboral”, indicó.

También criticó la posibilidad de pagar indemnizaciones en cuotas y consideró que ese mecanismo resultaba jurídicamente inviable.

“Eso iba a ser declarado inconstitucional desde todo punto de vista”, afirmó.

Finalmente, el abogado sostuvo que el derecho laboral suele reflejar el rumbo económico de un país y consideró que las reformas actuales apuntan a trasladar el peso de la crisis sobre los trabajadores.

Para Pesce, el escenario actual guarda similitudes con otros procesos históricos de flexibilización laboral que terminaron profundizando la precarización y la pérdida de empleo.

 

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