
Preocupante intento de robo de cable subterráneo en Río Grande
Una acción imprudente puso en riesgo la vida de delincuente y afectó la provisión de energía en la zona de la Margen Sur. El presidente de la Cooperativa Eléctrica, Walter García, alertó sobre la peli
Una acción imprudente puso en riesgo la vida de delincuente y afectó la provisión de energía en la zona de la Margen Sur. El presidente de la Cooperativa Eléctrica, Walter García, alertó sobre la peligrosidad de este tipo de robos y la falta de control sobre el mercado negro del cobre.
La madrugada del martes 5 de noviembre se vivió un evento inédito en Río Grande, que preocupó tanto a la comunidad como a las autoridades. A la 1:00 AM, una protección de seguridad de la red eléctrica, encargada de alimentar la Margen Sur, se activó debido a una falla. Después de más de una hora de búsqueda, los operadores de la Cooperativa Eléctrica detectaron que alguien había intentado cortar un cable subterráneo de alta tensión de 13.200 Volts, lo que pudo haber resultado en una tragedia. La acción fue claramente un intento de robo, ya que el objetivo parece haber sido el cobre del conductor, valioso en el mercado negro.
El cable afectado es de media tensión y se encuentra subterráneo, pasando por debajo del puente Mosconi. Según detalló el Ingeniero Walter García de la Cooperativa Eléctrica, el individuo que intentó cortar el cable usando una sierra, lo que provocó un cortocircuito inmediato al dañar la aislamiento del cable. Este tipo de fallas genera un arco voltaico, similar al de una soldadura eléctrica, que produce temperaturas extremadamente altas y una luz intensa que podría haber causado graves quemaduras o daños permanentes a la vista de quien estuviera manipulando el cable.
El propio García señaló que, de haber estado en contacto directo con el cable energizado, la persona probablemente habría sufrido una descarga eléctrica mortal. Sin embargo, las investigaciones sugieren que el delincuente pudo haber escapado de la zona tras el incidente. “de una casualidad esta persona no perdió la vida, porque lo más probable es que haya sufrido algún tipo de lesión grave”, comentó García, quien agregó que el equipo de la Cooperativa se tomó varias horas para restablecer el servicio, debido a la complejidad del empalme y el peligro de manipular cables de alta tensión.
El intento de robo tiene como trasfondo un fenómeno preocupante: el robo de cables de cobre para su comercialización en el mercado ilegal. Este tipo de delitos son comunes en diversas provincias argentinas, pero hasta ahora no se han registrado en Tierra del Fuego. “Es una modalidad que llegó a nuestra provincia y, lamentablemente, ha hecho su debut de esta manera tan peligrosa”, expresó García, quien destacó el peligro no solo para quienes realizan el robo, sino también para los trabajadores que deben enfrentar estas situaciones y para la comunidad en general, que depende de un servicio eléctrico seguro y confiable.
El Ingeniero García subrayó que el verdadero culpable de este tipo de robos no es solo quien corta el cable, sino también el comprador clandestino que adquiere el cobre robado. “El delincuente es quien compra el cobre. Si no hubiera mercado para ello, no habría robo”, afirmó, haciendo un llamado a la conciencia sobre la importancia de erradicar este comercio ilegal que pone en peligro vidas humanas.
Tras el hallazgo de la falla, la Cooperativa Eléctrica tardó casi cuatro horas en restablecer el servicio en la zona Sur. Este tiempo se debió a la complejidad del trabajo de reparación del cable subterráneo, que requería tanto el empalme de los conductores dañados como la limpieza del área para evitar la contaminación de la red. “La demora fue inevitable, ya que tuvimos que trabajar con mucho cuidado para no agravar la situación”, explicó García.
Este tipo de incidentes resalta la vulnerabilidad del sistema de distribución eléctrica ante este tipo de robos, especialmente cuando se trata de cables de alta tensión, cuyo corte no solo provoca interrupciones en el servicio, sino que también puede causar daños irreparables en equipos y poner en peligro la vida de los trabajadores y de la comunidad.
La relación con el municipio: un pedido de informes y la deuda con CAMESA
En medio de este incidente, se sumaron nuevas tensiones entre la Cooperativa Eléctrica y el Concejo Deliberante, tras la sanción, durante a ultima sesión, de pedidos de información sobre los convenios existentes entre el Municipio y la Cooperativa y su situación financiera, en especial sobre la deuda con la empresa CAMMESA, encargada de proveer la energía. Esta solicitud ha generado controversia, ya que desde la Cooperativa aseguran que los costos del servicio, especialmente los relacionados con el alumbrado público, son insostenibles con las tarifas actuales.
Walter García expresó su desconcierto ante los pedidos de informes y cuestionamientos del Concejo Deliberante, señalando que la relación con el municipio ha sido siempre buena. No obstante, insistió en que las tarifas de energía, especialmente la del alumbrado público, están por debajo de lo necesario para cubrir los costos operativos. “Nosotros hemos explicado reiteradamente que los costos no se cubren con las tasas actuales, y esto se ha demostrado con documentación técnica”, comentó García.
El futuro del alumbrado público: un tema crucial para Río Grande
Uno de los principales puntos de tensión ha sido la tarifa del público alumbrado. La Cooperativa Eléctrica enfrenta un déficit significativo debido a la baja tarifa aplicada por el municipio. “Con estas tarifas no podemos garantizar la continuidad del servicio sin generar un déficit que, tarde o temprano, afectará nuestra capacidad operativa”, advirtió García. Ante esta situación, la Cooperativa está evaluando si continuará prestando el servicio de alumbrado público o si será transferido al municipio, como una posible solución a los problemas financieros.
García también señaló que la cooperativa ha mostrado datos detallados sobre los costos operativos al municipio, pero las decisiones políticas aún no resuelven el problema. “Lo que necesitamos es una tarifa justa que permita cubrir los costos de producción de energía y garantizar la calidad del servicio”, concluyó García, quien enfatizó que el subsidio al servicio de alumbrado público por parte del municipio es una de las opciones más viables para evitar mayores problemas financieros.
En resumen, el intento de robo de cable subterráneo en Río Grande refleja no solo los riesgos que enfrentan los trabajadores y la comunidad ante el robo de materiales eléctricos, sino también la difícil situación económica que atraviesa la Cooperativa Eléctrica debido a las tarifas y deudas impagas. . La necesidad de un diálogo efectivo con el municipio y la implementación de medidas preventivas son claves para garantizar la estabilidad del servicio y la seguridad de todos los involucrados.