
Proponen producir hipoclorito de sodio en Tierra del Fuego para reemplazar el cloro gaseoso que llega desde el continente
Un ingeniero de la UTN presentó el proyecto durante la Semana de la Ingeniería: la iniciativa apunta a reducir riesgos logísticos y fortalecer capacidades tecnológicas locales en el tratamiento del agua.
En el marco de la Semana de la Ingeniería que se desarrolla en la Facultad Regional Tierra del Fuego de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), fue presentado un proyecto para producir localmente hipoclorito de sodio mediante electrólisis de salmuera, con el objetivo de reducir la dependencia del cloro gaseoso que actualmente debe trasladarse más de 3.000 kilómetros desde el continente.
La iniciativa fue expuesta por el ingeniero y docente Daniel Ciuró, quien planteó desarrollar en la provincia un insumo clave para la potabilización y desinfección de agua. El proceso propuesto utiliza materias primas simples como la sal, con posibilidad de evaluar a futuro el uso de agua de mar como insumo productivo.
La presentación contó con la presencia del vicedecano de la facultad, Demian Ferreyra; el secretario de Cultura y Extensión Universitaria, Fabio Seleme; el secretario de Ciencia, Tecnología y Posgrado, Gustavo Tielens; y el director general de Obras Sanitarias de la Municipalidad de Río Grande, Alberto Ibarra.
Menos riesgos, más autonomía
Ciuró destacó que uno de los principales beneficios del proyecto es la eliminación de los riesgos asociados al traslado y almacenamiento del cloro gaseoso. Además del uso en plantas potabilizadoras, el hipoclorito de sodio tiene aplicación en el tratamiento de efluentes cloacales, establecimientos sanitarios, edificios públicos y procesos industriales.
El especialista consideró que una unidad de producción local podría generar empleo, reducir costos operativos e incorporar conocimiento técnico propio en un área estratégica.
Universidad y municipio, en sintonía
El director de Obras Sanitarias, Alberto Ibarra, valoró la propuesta y recordó que la planta potabilizadora de Río Grande utiliza actualmente tanto cloro gaseoso como hipoclorito de sodio en distintas etapas del proceso. Subrayó que una alternativa local representaría ventajas logísticas y de seguridad, y destacó la importancia de fortalecer el vínculo entre la universidad pública y los organismos municipales para desarrollar soluciones tecnológicas orientadas a necesidades concretas de la comunidad.