
Provincia y municipios coordinan acciones ante el avance de perros asilvestrados
El Ministerio de Producción y Ambiente impulsa un convenio con Tolhuin, Ushuaia y Río Grande para distribuir responsabilidades y medir el impacto de las políticas sobre la población canina. También prevén sumar al Poder Judicial y a la Legislatura.
El Ministerio de Producción y Ambiente avanza en un abordaje conjunto con los municipios de Tolhuin, Ushuaia y Río Grande para atender la presencia de perros sueltos en zonas urbanas y el avance de animales asilvestrados en sectores rurales y naturales de Tierra del Fuego.
La iniciativa es coordinada por el ministro Francisco Devita, quien mantuvo encuentros con representantes municipales, del CADIC y de la Asociación Rural con el objetivo de avanzar hacia una estrategia común frente a una problemática que atraviesa distintas jurisdicciones.
Según explicó el funcionario, uno de los primeros pasos será analizar con mayor precisión el impacto de las políticas que ya se aplican en materia de tenencia responsable y determinar si efectivamente están logrando reducir la cantidad de perros en la vía pública.
“Les manifestamos la necesidad de medir su impacto real en el territorio y evaluar su efectividad en función de la cantidad de perros que están en la calle. Solo así sabremos con certeza si la población canina disminuye, se mantiene o aumenta”, señaló.
Un convenio para distribuir responsabilidades
Devita indicó que la Provincia impulsa un convenio con los municipios para establecer una distribución de tareas y definir responsabilidades complementarias entre las distintas jurisdicciones.
“A fin de poder avanzar en una política conjunta es que impulsamos un convenio, donde establecemos una distribución de tareas coordinadas y tanto la Provincia como los municipios asumen roles complementarios y de corresponsabilidad institucional”, explicó.
El objetivo, según sostuvo, es avanzar hacia políticas de mediano plazo que puedan mantenerse más allá de cada gestión y evitar respuestas aisladas frente a una problemática que requiere continuidad.
El ministro remarcó además que el fenómeno no se limita al ámbito urbano, sino que también tiene consecuencias en zonas rurales y naturales, especialmente por el avance de perros asilvestrados y los ataques registrados sobre ganado ovino y bovino.
Impacto ambiental, sanitario y productivo
Desde el Gobierno provincial señalaron que la problemática tiene impacto en distintos ámbitos, entre ellos el ambiental, sanitario, turístico y productivo.
En las zonas rurales, la presencia de perros asilvestrados representa una preocupación particular por los ataques al ganado y por sus efectos sobre la producción. Al mismo tiempo, la situación en áreas urbanas mantiene vigente la discusión sobre tenencia responsable, control poblacional y seguimiento de los animales sueltos.
Devita planteó que la intención es sostener un diálogo permanente entre Provincia y municipios para avanzar sobre medidas concretas y evaluar su efectividad en el territorio.
Próximas reuniones con la Justicia y la Legislatura
Como parte de la agenda prevista, el Ministerio adelantó que se realizarán nuevos encuentros con representantes del Poder Judicial y un plenario con legisladores de la Comisión de Ambiente.
La incorporación de esos sectores apunta a ampliar el abordaje y avanzar hacia una respuesta multisectorial frente a una problemática que el Gobierno provincial considera histórica en Tierra del Fuego.
La intención oficial es que el trabajo conjunto permita establecer criterios comunes, definir responsabilidades y sostener políticas a mediano plazo para el control de la población canina y el avance de perros asilvestrados en distintos puntos de la provincia.