
«Río Grande impulsa la producción de ajo violeta: una apuesta gourmet y local con proyección nacional»
El licenciado Juan Pablo De Luca, desde Río Grande Activa, anunció la próxima cosecha de 2.700 cabezas de ajo violeta, un cultivo adaptado al clima subantártico. Con apoyo del INTA y el municipio, bus
El licenciado Juan Pablo De Luca, desde Río Grande Activa, anunció la próxima cosecha de 2.700 cabezas de ajo violeta, un cultivo adaptado al clima subantártico. Con apoyo del INTA y el municipio, buscan potenciar la producción local y ofrecer semillas a emprendedores. La iniciativa apunta a consolidar una góndola fueguina en supermercados y satisfacer la demanda de turismo antártico.
Río Grande Activa, en articulación con el INTA y el municipio, avanza en la producción de ajo violeta, una variedad gourmet adaptada al clima subantártico. Así lo confirmó el licenciado Juan Pablo De Luca en diálogo con [medio local], destacando que la primera cosecha estimada de 2.700 cabezas llegará a principios de 2025.
Un ajo con identidad fueguina
El ajo violeta, ya cultivado en otras zonas de la Patagonia, se suma a la oferta local que incluye el ajo negro y el blanco tradicional. «Es un cultivo que trabajamos con el INTA, pensado para las condiciones de Tierra del Fuego: clima extremo, suelos particulares y una temporada corta», explicó De Luca. A diferencia de los cultivos bajo cubierta (como tomates o ajíes), este ajo se siembra a cielo abierto, con un ciclo de 11 meses, y su cosecha está prevista para enero próximo.
La iniciativa no solo apunta a abastecer el mercado interno, sino también a posicionar el producto en restaurantes y cruceros antárticos, donde la etiqueta «fin del mundo» agrega valor. «El turismo exige certificaciones, pero también hay una demanda creciente de los vecinos por consumir lo local», remarcó.
Oportunidad para emprendedores y el desafío de las góndolas
Río Grande Activa planea ofrecer semillas y capacitaciones a productores interesados, en coordinación con los más de 600 emprendedores que ya trabajan con el municipio. «Queremos que otros se sumen, como ocurrió con los tomates o los pollos de RGA», señaló De Luca.
Sin embargo, el gran escollo sigue siendo la comercialización. Aunque algunos supermercados ya incluyen productos locales, no existe una góndola diferenciada. «Las cadenas nacionales centralizan decisiones; es difícil que las sucursales prioricen lo regional», admitió. Pese a ello, destacó que la presión de los consumidores está cambiando el panorama: «La gente pregunta por el pollo RGA o los tomates fueguinos. Eso es una señal clara».
Conciencia local vs. inflación
En un contexto económico complejo, De Luca subrayó que consumir local también es una estrategia contra la inflación: «Cuando comprás a un productor vecino, el dinero queda en la provincia». Además, adelantó que el futuro Mercado de Productores Locales en el exedificio Fénix potenciará la visibilidad de estos emprendimientos.
Próximos pasos
- Charlas técnicas: El INTA y el municipio brindarán capacitaciones sobre siembra, distanciamiento y manejo del suelo.
- Inscripciones: Se anunciarán en los próximos días para quienes quieran sumarse al cultivo.
- Certificaciones: Trabajan en sellos que identifiquen los productos fueguinos en góndolas.
«Recuperar cultivos históricos, como el ajo de la época de la colonia, y combinarlos con tecnología es clave para nuestra soberanía alimentaria», cerró De Luca. Mientras tanto, el ajo violeta se perfila como otro emblema de la economía circular fueguina.
¿Dónde encontrarlo? Por ahora, en mercados como Cantos del Viento y, pronto, en el Mercado de Productores Locales. Supermercados, en deuda.